05 Julio 2003 Seguir en 

Este es el primer libro de uno de los talentosos integrantes del grupo Les Luthiers. Se trata de una serie de cuentos breves que narran pequeñas historias que se asemejan, según nos aclara en el prólogo, a algunas vividas por el autor o por allegados suyos. Son veintisiete textos que abordan, en general, sucesos triviales que derivan en asombrosos desenlaces.
El narrador conoció a Pico, un mugriento pordiosero que, a orillas del Río de la Plata recoge objetos de la resaca, como ser un esqueleto de pescado o una vieja baldosa rota. Dice ser un notable arquitecto que decidió salir del "sistema" y por ello vive allí, en una precaria carpa. Se dedica al arte moderno, lo que explica su extraña colección. También le cuenta que irá a Nueva York, donde tiene su atelier, a presentar su obra.
Tiempo después, el incrédulo narrador se enterará, a través de una prima artista, que hay un hombre que vive como un linyera a orillas del Hudson, que habla perfecto inglés y dice ser argentino, y que expuso su obra en el Museo de Arte Moderno: "Ribereñas".
Un piloto cuenta todos los pormenores de un vuelo comercial que acaba de iniciar desde Buenos Aires con destino a Carrasco, Uruguay. Después de que la torre de control uruguaya lo desvía a Río de Janeiro, un incendio en una de las turbinas lo colocará en una desesperada situación. El piloto intentará hacer todo lo que está a su alcance para evitar que el avión pierda altura desmesuradamente y se estrelle contra el mar. Es toda una lucha tratando de evitar la desgracia pero, finalmente, un fuerte golpe zarandea la cabina, al piloto y a sus compañeros. Después de eso todo termina. Se desabrochan los cinturones y bajan del simulador de vuelos. Era su debut en un Jumbo.
Rabinovich confiesa que los personajes de estas historias son aquellos que él lleva adentro y por ello relata experiencias casi personales pero disfrazadas y adaptadas al texto. Les pide a sus lectores que olviden que el que escribe es un integrante de Les Luthiers ya que, en ese contexto, el que se expresa es un cómico y que, en el caso de este libro, su rol es diferente. Sin embargo, el humor está presente en este volumen, sostenido por una prosa ágil y por ingeniosas tramas.El libro está encabezado por un ameno prólogo de Joan Manuel Serrat y por una entrevista realizada por Magdalena Ruiz Guiñazú en torno de su contenido. (c) LA GACETA
El narrador conoció a Pico, un mugriento pordiosero que, a orillas del Río de la Plata recoge objetos de la resaca, como ser un esqueleto de pescado o una vieja baldosa rota. Dice ser un notable arquitecto que decidió salir del "sistema" y por ello vive allí, en una precaria carpa. Se dedica al arte moderno, lo que explica su extraña colección. También le cuenta que irá a Nueva York, donde tiene su atelier, a presentar su obra.
Tiempo después, el incrédulo narrador se enterará, a través de una prima artista, que hay un hombre que vive como un linyera a orillas del Hudson, que habla perfecto inglés y dice ser argentino, y que expuso su obra en el Museo de Arte Moderno: "Ribereñas".
Un piloto cuenta todos los pormenores de un vuelo comercial que acaba de iniciar desde Buenos Aires con destino a Carrasco, Uruguay. Después de que la torre de control uruguaya lo desvía a Río de Janeiro, un incendio en una de las turbinas lo colocará en una desesperada situación. El piloto intentará hacer todo lo que está a su alcance para evitar que el avión pierda altura desmesuradamente y se estrelle contra el mar. Es toda una lucha tratando de evitar la desgracia pero, finalmente, un fuerte golpe zarandea la cabina, al piloto y a sus compañeros. Después de eso todo termina. Se desabrochan los cinturones y bajan del simulador de vuelos. Era su debut en un Jumbo.
Rabinovich confiesa que los personajes de estas historias son aquellos que él lleva adentro y por ello relata experiencias casi personales pero disfrazadas y adaptadas al texto. Les pide a sus lectores que olviden que el que escribe es un integrante de Les Luthiers ya que, en ese contexto, el que se expresa es un cómico y que, en el caso de este libro, su rol es diferente. Sin embargo, el humor está presente en este volumen, sostenido por una prosa ágil y por ingeniosas tramas.El libro está encabezado por un ameno prólogo de Joan Manuel Serrat y por una entrevista realizada por Magdalena Ruiz Guiñazú en torno de su contenido. (c) LA GACETA







