29 Junio 2003 Seguir en 

Jorge Ballario escribe este libro dirigiéndose al lector común, con el fin de familiarizarlo con sus cuestiones internas y así brindarle las herramientas necesarias para poder recuperar la -siempre perdida- armonía interior y devolverle la oportunidad de encontrar un sentido por el cual vivir o luchar.
Y con esta ambiciosa pretensión, hace referencia a tres grandes temas, enlazados en un eje común: el "deseo", concepto que representa, en el marco del psicoanálisis, el motor de nuestro aparato psíquico. En "La carne y el sujeto", el autor se embandera en una enérgica reacción al discurso biologicista actual que "aliena y reduce al sujeto a mero cuerpo biológico", poniendo en peligro la maravillosa individualidad de la que tanto nos jactamos los miembros de la raza humana. En "Analogías: Yo-PC" nos encontramos con una ingeniosa comparación entre el funcionamiento de nuestro psiquismo y un programa de Windows. Comparación nada caprichosa, puesto que, como bien expresa Ballario, "la fascinación por la informática no es otra cosa que la fascinación por las cosas de uno mismo proyectadas en lo externo, en los medios tecnológicos". Y por último, en "El éxito del escritor" el autor detiene su análisis en torno de la creatividad humana, del hombre como escritor irreemplazable de su propia historia, donde el tan anhelado "éxito" sólo puede ser considerado como un "constructo singular diseñado a la medida de cada individuo". A pesar de que la lectura de esta obra se vuelve por momentos un tanto tediosa, no dejan de ser valorables y hasta "heroicos" los desesperados intentos de su autor por rescatar (¡de una vez por todas!) la olvidada subjetividad humana. Subjetividad que nos define como los seres únicos que queremos seguir siendo. (c) LA GACETA
Y con esta ambiciosa pretensión, hace referencia a tres grandes temas, enlazados en un eje común: el "deseo", concepto que representa, en el marco del psicoanálisis, el motor de nuestro aparato psíquico. En "La carne y el sujeto", el autor se embandera en una enérgica reacción al discurso biologicista actual que "aliena y reduce al sujeto a mero cuerpo biológico", poniendo en peligro la maravillosa individualidad de la que tanto nos jactamos los miembros de la raza humana. En "Analogías: Yo-PC" nos encontramos con una ingeniosa comparación entre el funcionamiento de nuestro psiquismo y un programa de Windows. Comparación nada caprichosa, puesto que, como bien expresa Ballario, "la fascinación por la informática no es otra cosa que la fascinación por las cosas de uno mismo proyectadas en lo externo, en los medios tecnológicos". Y por último, en "El éxito del escritor" el autor detiene su análisis en torno de la creatividad humana, del hombre como escritor irreemplazable de su propia historia, donde el tan anhelado "éxito" sólo puede ser considerado como un "constructo singular diseñado a la medida de cada individuo". A pesar de que la lectura de esta obra se vuelve por momentos un tanto tediosa, no dejan de ser valorables y hasta "heroicos" los desesperados intentos de su autor por rescatar (¡de una vez por todas!) la olvidada subjetividad humana. Subjetividad que nos define como los seres únicos que queremos seguir siendo. (c) LA GACETA







