29 Junio 2003 Seguir en 

El 5 de abril de 1882, dos especialistas en economía agrícola, Juan Llorena y Ricardo Newton, ambos comisionados por el gobierno nacional, se embarcaron en el buque de la Real Marina Británica "Neva" con destino a Inglaterra, Estados Unidos y Australia. El objetivo de la misión era recabar información sobre las actividades agropecuarias existentes en cada destino y que resultaran relevantes para el interés nacional. En los informes se le dedicó especial atención a Australia. La misma latitud geográfica, las grandes distancias que la separan de los principales mercados, su población de origen europeo y similares productos de exportación fueron las variables que interesaron a las autoridades argentinas para realizar uno de los primeros estudios comparativos sobre ambas economías. El caso de Canadá también presentaba importantes analogías con el de nuestro país.
En esta oportunidad, el periodista económico Daniel Muchnik nos ofrece un breve ensayo sobre la historia económica de la Argentina, que también aborda sus aspectos políticos y sociales y que parte de la fundación de Buenos Aires y llega hasta nuestros días. Cada etapa históricamente relevante es confrontada con los períodos equivalentes de Australia y de Canadá. A partir de estas comparaciones, el autor va identificando las similitudes y las diferencias históricas que determinaron los distintos destinos a los cuales llegaron estos países.
El libro se divide en siete capítulos que abarcan períodos históricos clave para los tres países bajo estudio. Los orígenes de cada país, la integración al mundo que va desde 1870 a 1914 y el período que se extiende entre la Primera Guerra de 1914 hasta la crisis del 30, se estudian en los tres primeros capítulos que derivan en el punto de inflexión de la economía argentina. Los tres capítulos siguientes muestran cómo los pasos que va dando nuestro país comienzan a distanciarse de los de Canadá y Australia. Las comparaciones se efectúan nuevamente en segmentos temporales vinculados a hitos históricos: la Segunda Guerra Mundial, la crisis del petróleo y la caída del Muro de Berlín.En el último capítulo se enfocan las consecuencias de la globalización y se plasman las conclusiones del autor, a las que considero fundamentales, ya que allí resume su tesis sobre los errores históricos y las diferencias que llevaron a Argentina a un camino tan diferente del de los otros dos países. Muchnik captura y desmenuza con solvencia el enorme sentimiento de frustración que emana del imaginario social de los argentinos cuando miran a los países que reflejan lo que podríamos haber sido.
Quizás el lector especializado pueda sentirse insatisfecho con respecto a algunos temas, como el pacto Roca-Runciman, en los cuales el libro no ahonda a pesar de que constituyen elementos clave en la historia económica nacional. No obstante, para este tipo de lector el libro resulta una síntesis precisa y clara con la que puede repasar aquellos hechos históricos que se consideran trascendentales en la vida económica del país. Para el lector común, hay que señalar que esta obra se apoya en un riguroso método histórico de investigación y que contiene una agilidad periodística que la desacartona y ameniza; no presenta especulaciones y clarifica los motivos casi indiscutibles y consensuados de nuestro fracaso. Muchnik nos invita a asumir los errores históricos, las causas de muchas de nuestras desgracias, para encontrar un sendero que nos lleve a un destino más auspicioso. Se trata, en suma, de un libro altamente recomendable, que contempla aquellos errores que no debemos repetir, y que si bien ya han sido analizados en otros estudios, aquí son abordados de manera sintética y llana, y no, por ello, superficial ni ligera. (c) LA GACETA
En esta oportunidad, el periodista económico Daniel Muchnik nos ofrece un breve ensayo sobre la historia económica de la Argentina, que también aborda sus aspectos políticos y sociales y que parte de la fundación de Buenos Aires y llega hasta nuestros días. Cada etapa históricamente relevante es confrontada con los períodos equivalentes de Australia y de Canadá. A partir de estas comparaciones, el autor va identificando las similitudes y las diferencias históricas que determinaron los distintos destinos a los cuales llegaron estos países.
El libro se divide en siete capítulos que abarcan períodos históricos clave para los tres países bajo estudio. Los orígenes de cada país, la integración al mundo que va desde 1870 a 1914 y el período que se extiende entre la Primera Guerra de 1914 hasta la crisis del 30, se estudian en los tres primeros capítulos que derivan en el punto de inflexión de la economía argentina. Los tres capítulos siguientes muestran cómo los pasos que va dando nuestro país comienzan a distanciarse de los de Canadá y Australia. Las comparaciones se efectúan nuevamente en segmentos temporales vinculados a hitos históricos: la Segunda Guerra Mundial, la crisis del petróleo y la caída del Muro de Berlín.En el último capítulo se enfocan las consecuencias de la globalización y se plasman las conclusiones del autor, a las que considero fundamentales, ya que allí resume su tesis sobre los errores históricos y las diferencias que llevaron a Argentina a un camino tan diferente del de los otros dos países. Muchnik captura y desmenuza con solvencia el enorme sentimiento de frustración que emana del imaginario social de los argentinos cuando miran a los países que reflejan lo que podríamos haber sido.
Quizás el lector especializado pueda sentirse insatisfecho con respecto a algunos temas, como el pacto Roca-Runciman, en los cuales el libro no ahonda a pesar de que constituyen elementos clave en la historia económica nacional. No obstante, para este tipo de lector el libro resulta una síntesis precisa y clara con la que puede repasar aquellos hechos históricos que se consideran trascendentales en la vida económica del país. Para el lector común, hay que señalar que esta obra se apoya en un riguroso método histórico de investigación y que contiene una agilidad periodística que la desacartona y ameniza; no presenta especulaciones y clarifica los motivos casi indiscutibles y consensuados de nuestro fracaso. Muchnik nos invita a asumir los errores históricos, las causas de muchas de nuestras desgracias, para encontrar un sendero que nos lleve a un destino más auspicioso. Se trata, en suma, de un libro altamente recomendable, que contempla aquellos errores que no debemos repetir, y que si bien ya han sido analizados en otros estudios, aquí son abordados de manera sintética y llana, y no, por ello, superficial ni ligera. (c) LA GACETA







