18 Mayo 2003 Seguir en 

¿Qué podríamos decir si nos pidieran una definición de audiencia? Javier Callejo, profesor en la Universidad Española a Distancia y autor, entre otros libros, de La audiencia activa, señala que "audiencia" reúne al menos cuatro factores:
a) una sociedad de consumidores; b) medios de comunicación masivos o, al menos, dirigidos a receptores desconocidos; c) anunciantes interesados en la evolución de sus inversiones publicitarias y d) el trabajo sobre los hechos, esto es, investigación empírica.
El vocablo "audiencia" se ha vuelto natural, mas esta "naturalización" hace que se lo acepte de modo acrítico. El primer objetivo de Callejo es despertar el sentido crítico.Quien forma parte de una audiencia es consumidor, ante todo consumidor de medios de comunicación y, a posteriori, de todo lo demás. Al convertirse la sociedad en audiencia, ello configura una de las puertas principales para la reproducción de la sociedad de consumo. El consumo, pues, sea de bienes físicos como espirituales o culturales, ofrece el contexto que transforma a los medios en productores de consumidores y así los medios de comunicación se convierten en medios de producción. Y bien, su principal producto es, justamente, la audiencia.
La investigación de audiencia se divide en dos grupos: por un lado, las destinadas a medir audiencia y su distribución entre distintos medios; por otro, aquellas cuya finalidad es comprender la relación que establecen los seres humanos con el medio, lo que implica analizar el sentido de las percepciones y valoraciones.
Hoy domina la investigación del primer tipo; es una especie de bolsa financiera del campo mediático donde unos suben y otros bajan, al compás del puro interés comercial. La investigación del segundo tipo, aunque relevante en el terreno académico, tiene todavía un papel periférico.De los ocho capítulos del libro, los cuatro últimos están dedicados a Internet. Desde la carta postal hasta la llamada telefónica; desde el cine al informativo de actualizada, la red, dice Callejo, engulle todo producto comunicacional que se halle a su alrededor. En vez de multimedia, propone llamarla "mezclamedia".
Con prosa concisa y algunas citas de filósofos como Hegel o Derrida (pero sin ahondarlas, y es lo mismo que nada), el autor proporciona un buen cuadro de situación, referido a la realidad española, pero apto para ser leído en otras realidades. (c) LA GACETA
a) una sociedad de consumidores; b) medios de comunicación masivos o, al menos, dirigidos a receptores desconocidos; c) anunciantes interesados en la evolución de sus inversiones publicitarias y d) el trabajo sobre los hechos, esto es, investigación empírica.
El vocablo "audiencia" se ha vuelto natural, mas esta "naturalización" hace que se lo acepte de modo acrítico. El primer objetivo de Callejo es despertar el sentido crítico.Quien forma parte de una audiencia es consumidor, ante todo consumidor de medios de comunicación y, a posteriori, de todo lo demás. Al convertirse la sociedad en audiencia, ello configura una de las puertas principales para la reproducción de la sociedad de consumo. El consumo, pues, sea de bienes físicos como espirituales o culturales, ofrece el contexto que transforma a los medios en productores de consumidores y así los medios de comunicación se convierten en medios de producción. Y bien, su principal producto es, justamente, la audiencia.
La investigación de audiencia se divide en dos grupos: por un lado, las destinadas a medir audiencia y su distribución entre distintos medios; por otro, aquellas cuya finalidad es comprender la relación que establecen los seres humanos con el medio, lo que implica analizar el sentido de las percepciones y valoraciones.
Hoy domina la investigación del primer tipo; es una especie de bolsa financiera del campo mediático donde unos suben y otros bajan, al compás del puro interés comercial. La investigación del segundo tipo, aunque relevante en el terreno académico, tiene todavía un papel periférico.De los ocho capítulos del libro, los cuatro últimos están dedicados a Internet. Desde la carta postal hasta la llamada telefónica; desde el cine al informativo de actualizada, la red, dice Callejo, engulle todo producto comunicacional que se halle a su alrededor. En vez de multimedia, propone llamarla "mezclamedia".
Con prosa concisa y algunas citas de filósofos como Hegel o Derrida (pero sin ahondarlas, y es lo mismo que nada), el autor proporciona un buen cuadro de situación, referido a la realidad española, pero apto para ser leído en otras realidades. (c) LA GACETA







