"Hay una aversión generalizada al riesgo"

Afirman que el miedo de los empresarios a tomar préstamos es una consecuencia de la crisis. Es necesario recuperar la confianza.

08 Abril 2007
La desconexión entre las micro, pequeñas y medianas empresas y los organismos públicos y privados que otorgan préstamos para el desarrollo a tasas blandas y plazos largos no sólo radica en los excesivos requisitos de las líneas crediticias y en la informalidad en que se encuentra el grueso de las compañías, sino también en un rechazo al endeudamiento por parte de los empresarios.
La directora de Industria y PyME de la provincia, Sonia Brizuela de Cesca, dijo que esta conducta se registra en todo el país, y que se da, generalmente, entre los pequeños empresarios. "Hay una aversión generalizada al riesgo. En el norte, se da más; con más firmeza. Y, sin dudas, este miedo al endeudamiento es una consecuencia de la crisis", aseveró.
La funcionaria provincial afirmó que la situación se revierte lentamente, como el retorno de la confianza de los ahorristas en el sistema financiero. "De todas formas, hace falta hacer un poco más creíbles los programas", aseveró. Brizuela de Cesca dijo que, en general, se observa que las empresas hoy prefieren financiar sus inversiones con patrimonio propio, sobre la base de la rentabilidad. De todas formas, afirmó que es importante estudiar las verdaderas necesidades de las MiPyME para no caer en simplismos. "Hay que muestrear para conocer bien la demanda, porque generalmente los programas se elaboran desde un ámbito bastante distante del mercado", sostuvo. En este sentido, afirmó que la encuesta Mapa PyME, que se realiza para determinar la cantidad y las características de las PyME de todo el país, es fundamental para el diseño y la reformulación de programas de financiamiento a tasas de promoción.
Dijo que, concluido el relevamiento, las líneas crediticias especiales, como las de la SePyME, deberían ser readecuadas. "En el rubro industrial, no sólo la pequeña, sino también la mediana empresa no compra tecnología de punta. En muchos casos, adquieren una caldera, un tacho de cocimiento o un trapiche usados. Pero hay dificultades cuando van a incursionar en una línea para adquisición de equipamiento industrial, porque la mayoría establece que el equipamiento debe ser nuevo, y nuevo implica ir a valores muy elevados", ejemplificó la funcionaria. "En una reunión -agregó- me dijeron: ?bueno, ingeniera, pero no podemos dar créditos para la compra de hierros viejos?. Yo insistí en que esos préstamos sí serían necesarios, y que sólo deberíamos buscar la forma de articularlos".