La oferta crediticia no seduce a las pymes

Pese a que hay una amplia variedad de líneas de préstamos, los excesivos requisitos, la falta de difusión y la aversion al endeudamiento por parte de los empresarios impiden el aprovechamiento de los programas.

08 Abril 2007
El Estado y el sector privado ofrecen actualmente una amplia variedad de préstamos para pequeñas y medianas empresas (PyME). En Tucumán, al menos 10 líneas, entre subsidios y créditos a tasas bajas y a plazos extensos, están operativas. Sin embargo, funcionarios, ejecutivos de agencias de desarrollo y empresarios advierten que el otorgamiento de estas líneas no termina de despegar, pese a que ya están en vigencia desde hace varios años y de que la buena performance que exhibe la economía hoy obliga a hacer inversiones para ganar en competitividad.
Las razones de esta desconexión entre la oferta y la demanda crediticias para PyME son varias. En primer lugar, tanto voceros del sector público como del privado coincidieron en que los requerimientos de los programas de financiamiento para PyME siguen siendo excesivos.
En muchos casos, afirman, para tomar un préstamo se les exige no sólo estar en regla, sino también no tener ningún pasivo con el fisco y presentar garantías reales, como una vivienda. A veces, también se les pide que el patrimonio neto sea por lo menos similar al préstamo requerido.
La falta de difusión de las líneas de crédito también atenta contra su otorgamiento. A menudo, las pequeñas empresas que necesitan comprar una máquina para mejorar su producción recurren a los bancos, donde el interés tiene un piso del 18% y los plazos son cortos, porque no saben que hay programas con tasas blandas (subsidiadas) y con plazos de devolución de fondos más accesibles.
Otra de las razones de esta desconexión es la informalidad en que se encuentra la mayoría de las PyME. Este defecto, afirman los voceros, se siente con mayor fuerza en el NOA; por ejemplo, en Tucumán, donde el 50% de las transacciones que se realizan no están registradas, según datos del Ministerio de Economía de la provincia.
Una última causa del bajo otorgamiento de líneas de crédito para PyME es el miedo al endeudamiento y la financiación con dinero propio. En general, se advierte una aversión generalizada al riesgo.
Según los expertos, construir una PyME no es complicado ni exige la realización de trámites onerosos para cumplir con las exigencias fiscales y legales. “Armar una PyME desde el punto de vista fiscal y legal es muy sencillo. Una opción es inscribirse en la AFIP como monotributista o conformar una sociedad de monotributistas. Otra es inscribirse como responsable inscripto en IVA o conformar otro tipo de sociedades (como las de responsabilidad limitada o SRL)”, explica el asesor de empresas Alberto Ziperovich.
Un punto fundamental a tener en cuenta, especifica Ziperovich, es definir qué tipo de actividad se desarrollará: si será industrial, comercial o de servicios. Esta determinación incide tanto en lo fiscal (la inscripción y los montos a pagar y los límites de facturación son distintos) como en lo funcional.