03 Marzo 2007 Seguir en 
Una situación crítica se confirmó, ayer a la mañana, en la reunión que hubo entre productores, técnicos de Vialidad provincial y funcionarios del Gobierno: el desarrollo de las cosechas sí está en peligro, a pesar de que desde el Ejecutivo se afirma que no. Todos los participantes sostuvieron que, por más esfuerzo que se haga, no se llegará a reparar todos los caminos antes del inicio de las zafras.
Sin embargo, en el encuentro se acordó un trabajo en conjunto entre el Estado y el sector privado para, al menos, poner en condiciones mínimas de transitabilidad a los tramos más importantes.
Así, quedó establecido que se repararán, primero, los caminos por los que se transportan los cítricos y los granos, en vista de que las cosechas de esos cultivos se inician en estos días; y después, aquellos por donde se transporta la caña, ya que la zafra se inicia en junio.
Las tormentas de este año agravaron el deterioro vial en la provincia, al punto en que los caminos presentan un estado regular o malo en un 90%; pero, también, desnudaron el faltante de maquinarias de Vialidad y los más de 20 años de desinversión en infraestructura vial, entre los que se cuentan los tres del gobierno de José Alperovich, según recuerdan los productores.
La llamada red terciaria (entre 12.000 y 15.000 kilómetros) es la más deteriorada y sus caminos, en muchos casos, son las únicas vías para el transporte de las cosechas.
Ayer, en la sede de Vialidad provincial, el director de la repartición, Raúl Basilio, el secretario de Desarrollo Productivo, Ignacio Lobo Viaña, productores de caña de azúcar, de granos, de citrus y de tabaco y el presidente de la Federación Económica (FET), Julio Colombres, acordaron un plan de acción y de emergencia.
Basilio expuso un diagnóstico sobre la coyuntura vial y convino reuniones con cada sector, a fin de que queden establecidos qué caminos serán reparados y cómo se harán los trabajos (ver "Sector por sector").
El director de Vialidad reconoció que las maquinarias y el personal con que cuenta Vialidad no son suficientes para resolver el problema en el corto plazo. "Hoy no se puede arreglar todo, porque no hay medios físicos ni económicos para hacerlo. Por eso, acordamos cómo será el trabajo, que es grandísimo y se hace difícil por la vasta longitud de la red terciaria", dijo.
Por su parte, Lobo Viaña afirmó que se les pidió a los productores que se encarguen del traslado de los áridos, con el aporte de vehículos pesados, a lo que los productores accedieron. No obstante, pusieron especial énfasis en la necesidad de que, junto con la reparación de caminos, también se arreglen los sistemas de desagüe.
"Si se reparan los caminos, pero no los desagües, será plata tirada, porque después habrá nuevamente lluvias, y los caminos volverán a inundarse", dijo el presidente de la Unión de Cañeros Independientes (UCIT), Sergio Fara. En el mismo sentido se pronunció Colombres, que anticipó que ya se está trabajando con el Gobierno en la inversión en drenajes.
Por su parte, Mario Oscar Tizeira, presidente de la cooperativa de cañeros La Merced, de Los Ralos, afirmó que es fundamental la recuperación del sistema de riego. "Con las acequias en desuso, se desbordará todo camino que se renueve. Sería bueno que durante la interzafra trabajen los obreros del surco en el mantenimiento de los sistemas de riego y de desagüe", dijo.
Sin embargo, en el encuentro se acordó un trabajo en conjunto entre el Estado y el sector privado para, al menos, poner en condiciones mínimas de transitabilidad a los tramos más importantes.
Así, quedó establecido que se repararán, primero, los caminos por los que se transportan los cítricos y los granos, en vista de que las cosechas de esos cultivos se inician en estos días; y después, aquellos por donde se transporta la caña, ya que la zafra se inicia en junio.
Las tormentas de este año agravaron el deterioro vial en la provincia, al punto en que los caminos presentan un estado regular o malo en un 90%; pero, también, desnudaron el faltante de maquinarias de Vialidad y los más de 20 años de desinversión en infraestructura vial, entre los que se cuentan los tres del gobierno de José Alperovich, según recuerdan los productores.
La llamada red terciaria (entre 12.000 y 15.000 kilómetros) es la más deteriorada y sus caminos, en muchos casos, son las únicas vías para el transporte de las cosechas.
Ayer, en la sede de Vialidad provincial, el director de la repartición, Raúl Basilio, el secretario de Desarrollo Productivo, Ignacio Lobo Viaña, productores de caña de azúcar, de granos, de citrus y de tabaco y el presidente de la Federación Económica (FET), Julio Colombres, acordaron un plan de acción y de emergencia.
Basilio expuso un diagnóstico sobre la coyuntura vial y convino reuniones con cada sector, a fin de que queden establecidos qué caminos serán reparados y cómo se harán los trabajos (ver "Sector por sector").
El director de Vialidad reconoció que las maquinarias y el personal con que cuenta Vialidad no son suficientes para resolver el problema en el corto plazo. "Hoy no se puede arreglar todo, porque no hay medios físicos ni económicos para hacerlo. Por eso, acordamos cómo será el trabajo, que es grandísimo y se hace difícil por la vasta longitud de la red terciaria", dijo.
Por su parte, Lobo Viaña afirmó que se les pidió a los productores que se encarguen del traslado de los áridos, con el aporte de vehículos pesados, a lo que los productores accedieron. No obstante, pusieron especial énfasis en la necesidad de que, junto con la reparación de caminos, también se arreglen los sistemas de desagüe.
"Si se reparan los caminos, pero no los desagües, será plata tirada, porque después habrá nuevamente lluvias, y los caminos volverán a inundarse", dijo el presidente de la Unión de Cañeros Independientes (UCIT), Sergio Fara. En el mismo sentido se pronunció Colombres, que anticipó que ya se está trabajando con el Gobierno en la inversión en drenajes.
Por su parte, Mario Oscar Tizeira, presidente de la cooperativa de cañeros La Merced, de Los Ralos, afirmó que es fundamental la recuperación del sistema de riego. "Con las acequias en desuso, se desbordará todo camino que se renueve. Sería bueno que durante la interzafra trabajen los obreros del surco en el mantenimiento de los sistemas de riego y de desagüe", dijo.







