02 Marzo 2007 Seguir en 
“La obra en el ‘Fin del mundo’ no va a resolver los problemas de seguridad vial en la ruta 307, ya que toda esa vía tiene problemas, porque es un viejo trazado”. La aseveración es de Juan Manuel Chaler, ex director de Vialidad provincial durante los dos primeros años del gobierno constitucional de Antonio Domingo Bussi.
El ex funcionario ejerció una enérgica defensa del proyecto del Camino de la Quebrada del Portugués, como una ruta alternativa a la 307 para ir hacia los Valles Calchaquíes.
“La Quebrada del Portugués, en sus primeros 20 kilómetros, tiene un trazado moderno, que permite la circulación sin problemas de camiones con acoplados, tranquilamente. Están previstas las medidas de entrada contra los derrumbes. Y, si se producen, es la geología de la zona; la misma que la de la ruta 307”, aseveró Chaler.
Afirmó que el Gobierno podría, al menos, construir ese camino por etapas, en caso de que el dinero para la financiación total no alcance.
“No es falta de dinero. Es falta de ganas y de política vial en Tucumán. El aspecto negativo que le observan a la Quebrada del Portugués es que, viniendo desde San Miguel de Tucumán, hay 50 kilómetros más en el camino a los Valles. Pero, ¿es preferible circular con inseguridad vial como en la 307, acortando el camino? ¿O ir seguro y tranquilo, pese a que sean 50 kilómetros más, pero en una zona muy bonita?”, aseveró.
Chaler también negó que el proyecto de este camino haya sido una idea de Bussi. “Este es un viejo anhelo de los pobladores de Monteros. Este es un proyecto al que hay que quitarle el rótulo de ‘bussista’”, manifestó.
El ex funcionario ejerció una enérgica defensa del proyecto del Camino de la Quebrada del Portugués, como una ruta alternativa a la 307 para ir hacia los Valles Calchaquíes.
“La Quebrada del Portugués, en sus primeros 20 kilómetros, tiene un trazado moderno, que permite la circulación sin problemas de camiones con acoplados, tranquilamente. Están previstas las medidas de entrada contra los derrumbes. Y, si se producen, es la geología de la zona; la misma que la de la ruta 307”, aseveró Chaler.
Afirmó que el Gobierno podría, al menos, construir ese camino por etapas, en caso de que el dinero para la financiación total no alcance.
“No es falta de dinero. Es falta de ganas y de política vial en Tucumán. El aspecto negativo que le observan a la Quebrada del Portugués es que, viniendo desde San Miguel de Tucumán, hay 50 kilómetros más en el camino a los Valles. Pero, ¿es preferible circular con inseguridad vial como en la 307, acortando el camino? ¿O ir seguro y tranquilo, pese a que sean 50 kilómetros más, pero en una zona muy bonita?”, aseveró.
Chaler también negó que el proyecto de este camino haya sido una idea de Bussi. “Este es un viejo anhelo de los pobladores de Monteros. Este es un proyecto al que hay que quitarle el rótulo de ‘bussista’”, manifestó.








