02 Marzo 2007 Seguir en 
Pocas expectativas y muchas críticas generó en el empresariado tucumano el anuncio oficial de la construcción de puentes y de un túnel en la zona conocida como "Fin del mundo", en el kilómetro 30,5 de la ruta 307, camino a los Valles Calchaquíes.
Los empresarios coinciden en un aspecto: la obra no es tan importante -desde la óptica del turismo y de las actividades productivas- como otras que, aparentemente, no están previstas, en la propia ruta 307 y en otras vías que pasan por provincia.
La obra en el "Fin del mundo", junto con otras siete -entre las que se incluye la nueva traza de la ruta nacional 38-, se financiará con un crédito (no reintegrable para la provincia) que asumirá la Nación con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El miércoles, el organismo aprobó el préstamo, de U$S 1.200 millones, para la infraestructura vial del NOA y del NEA (Norte Grande), de los cuales a Tucumán le corresponden U$S 240 millones, según informó a LA GACETA la oficial de prensa del BID, Christina MacCulloch.
"Una vez más Tucumán echa por tierra posibilidades de hacer obras importantes, para priorizar las que no son urgentes. Esta es una obra a la que la gente verá y aplaudirá, pero que, en realidad, no es necesaria", afirmó el empresario hotelero Jorge Rocchia Ferro, en referencia a la construcción de los viaductos.
Dijo que, con esos fondos (casi $ 19 millones para el "Fin del mundo", según el presupuesto oficial), se podrían realizar obras más necesarias. "Esta no sirve para la producción; no sirve para el turismo; no sirve para nada", espetó Rocchia Ferro.
Desde la Asociación de Transportadores de Cargas de Tucumán (ATCT) también entienden que la provincia debería priorizar la reparación de otras rutas.
"Será importante para el turismo, pero no para el transporte de cargas. Lo que más necesitamos nosotros son la pavimentación y la repavimentación de rutas como la 9, la 38, la 157 y la reparación de caminos alternativos, en particular, los que llegan hasta los campos y hasta las fábricas", manifestó el gerente de la ATCT, Juan Carlos Paesani.
Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Turismo, Federico Lanati, opinó que los viaductos y el túnel ayudarán a que la ruta 307 sea mucho más segura y constituirán un verdadero atractivo turístico. Sin embargo, afirmó que no está de acuerdo con las obras elegidas por el Gobierno para aprovechar el préstamo del BID.
"Siendo la 307 la única ruta que hay hacia los Valles Calchaquíes en el territorio tucumano, es importante mejorarla continuamente; pero, a la vez, hacer obras más importantes", afirmó Lanati. Asimismo, dijo que el Gobierno debería tener en cuenta que otra vía para llegar a los Valles es la Quebrada del Portugués. "Se la dejó de lado. Sabemos que quedaron 6 km hechos y faltarían 12 más, el Gobierno estableció prioridades. Pero habría sido bueno si se hubiera incluido este camino, que es más fácil que el otro y de una belleza indescriptible", dijo Lanati.
También afirmó que, desde el punto de vista turístico, sería importante que el Gobierno considere la ruta Hualinchay-Colalao.
"Es bueno que, al menos, se proyecten obras, aunque sería bueno que se concretaran, porque desde el turismo se anuncian cosas como los centros de convenciones, y seguimos igual", aseveró el empresario.
Los empresarios coinciden en un aspecto: la obra no es tan importante -desde la óptica del turismo y de las actividades productivas- como otras que, aparentemente, no están previstas, en la propia ruta 307 y en otras vías que pasan por provincia.
La obra en el "Fin del mundo", junto con otras siete -entre las que se incluye la nueva traza de la ruta nacional 38-, se financiará con un crédito (no reintegrable para la provincia) que asumirá la Nación con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El miércoles, el organismo aprobó el préstamo, de U$S 1.200 millones, para la infraestructura vial del NOA y del NEA (Norte Grande), de los cuales a Tucumán le corresponden U$S 240 millones, según informó a LA GACETA la oficial de prensa del BID, Christina MacCulloch.
"Una vez más Tucumán echa por tierra posibilidades de hacer obras importantes, para priorizar las que no son urgentes. Esta es una obra a la que la gente verá y aplaudirá, pero que, en realidad, no es necesaria", afirmó el empresario hotelero Jorge Rocchia Ferro, en referencia a la construcción de los viaductos.
Dijo que, con esos fondos (casi $ 19 millones para el "Fin del mundo", según el presupuesto oficial), se podrían realizar obras más necesarias. "Esta no sirve para la producción; no sirve para el turismo; no sirve para nada", espetó Rocchia Ferro.
Desde la Asociación de Transportadores de Cargas de Tucumán (ATCT) también entienden que la provincia debería priorizar la reparación de otras rutas.
"Será importante para el turismo, pero no para el transporte de cargas. Lo que más necesitamos nosotros son la pavimentación y la repavimentación de rutas como la 9, la 38, la 157 y la reparación de caminos alternativos, en particular, los que llegan hasta los campos y hasta las fábricas", manifestó el gerente de la ATCT, Juan Carlos Paesani.
Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Turismo, Federico Lanati, opinó que los viaductos y el túnel ayudarán a que la ruta 307 sea mucho más segura y constituirán un verdadero atractivo turístico. Sin embargo, afirmó que no está de acuerdo con las obras elegidas por el Gobierno para aprovechar el préstamo del BID.
"Siendo la 307 la única ruta que hay hacia los Valles Calchaquíes en el territorio tucumano, es importante mejorarla continuamente; pero, a la vez, hacer obras más importantes", afirmó Lanati. Asimismo, dijo que el Gobierno debería tener en cuenta que otra vía para llegar a los Valles es la Quebrada del Portugués. "Se la dejó de lado. Sabemos que quedaron 6 km hechos y faltarían 12 más, el Gobierno estableció prioridades. Pero habría sido bueno si se hubiera incluido este camino, que es más fácil que el otro y de una belleza indescriptible", dijo Lanati.
También afirmó que, desde el punto de vista turístico, sería importante que el Gobierno considere la ruta Hualinchay-Colalao.
"Es bueno que, al menos, se proyecten obras, aunque sería bueno que se concretaran, porque desde el turismo se anuncian cosas como los centros de convenciones, y seguimos igual", aseveró el empresario.
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