24 Febrero 2007 Seguir en 
El Gobierno provincial todavía no tomó el toro por las astas. Esa es la sensación de los productores cuando analizan el estado de la red primaria, secundaria y terciaria de caminos, que este año incrementó sensiblemente su inveterado deterioro, a raíz de las fuertes lluvias registradas a partir del 11 de enero.
Según el director de Vialidad provincial, Raúl Basilio, antes del temporal, el 70% de los caminos se encontraba en estado regular o malo. Actualmente, ese déficit es del 90%, según dijo. “El grado de deterioro fue importantísimo”, admitió.
Para las actividades productivas, el tránsito de vehículos pesados por esas rutas es de vital necesidad, porque en muchos casos es la conexión obligada con los campos productivos; sin embargo, hoy es prácticamente imposible llegar a las fincas. Esta situación deriva en congestiones de las rutas provinciales, con un incremento del riesgo de muertes en accidentes y en pérdidas económicas (en el caso del limón, por ejemplo).
Faltan pocas semanas para el inicio de las cosechas del citrus y de la soja, y, aunque el inicio de la zafra azucarera está previsto para junio, el tránsito vehicular ya comenzará a sentirse fuertemente por esos caminos, o lo que queda de ellos.
Directivos de la Unión de Cañeros Independientes (UCIT) y de la Federación Económica (FET) expresarán a funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo su preocupación por el deterioro de los caminos, en una reunión que está prevista para el lunes a la mañana. Al respecto, el ministro José Manuel Paz dijo que el Gobierno está analizando cuáles son las chances de financiar las reparaciones. “Existen muchos planteos y posibilidades de créditos (con organismos internacionales). Pero todavía no tenemos nada concreto”, reconoció.
Paz había anunciado en diciembre que 300 kilómetros de caminos pasarán de la red terciaria a la secundaria (estarán a cargo de Vialidad provincial, y dejarán de ser administradas por las comunas). Había informado que se ejecutará un plan de recuperación que demandará una inversión de unos $ 300 millones y que las obras se licitarán este año.
Por su parte, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, había afirmado que la reparación de las redes camineras es una de las prioridades dentro del plan de obras públicas para este año. El presidente de UCIT, Sergio Fara, dijo que en la reunión del lunes presentarán a los funcionarios un plan para solucionar el déficit caminero. “Los caminos están destrozados y muchos productores, algunas veces, no pueden ni siquiera ir hasta los campos”, aseveró.
El industrial azucarero y titular de la FET, Julio Colombres aclaró que en la reunión del lunes el tema principal será el perjuicio de las lluvias a algunos campos del sur de la provincia, pero manifestó su inquietud por la delicada situación de los caminos.
“Habitualmente, la reparación se hace después de abril, porque antes hay tormentas que terminan destruyendo todo lo que se pueda hacer. Pero ahora no se está haciendo absolutamente nada”, dijo el empresario. Agregó que cañeros e industriales analizan, al menos, recuperar desde el sector privado la red de drenajes como paliativo a la crisis vial.
“El citrícola debe ser, de todos los sectores productivos primarios, el más perjudicado por el deterioro de la red vial. Porque la zafra se hace sobre canastos que deben tener un camino razonablemente bueno para evitar que se golpeen los limones que son trasladados a los empaques”.
La explicación es del presidente de la Asociación Tucumana de Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria, que afirmó que, si no hay buenos caminos, todo el dinero que destina la industria citrícola a elaborar fruta de calidad es en vano. “El golpe de un limón con otro genera un mayor porcentaje de descarte”, dijo. Afirmó que el sector está muy preocupado por el déficit caminero, ya que la zafra limonera empezará en la primera quincena de marzo.
Por su parte, el dirigente del Centro de Agricultores Cañeros (Cactu), José del Pero, sostuvo que reparar la red caminera es una necesidad imperiosa. “Todos los años insistimos para que se le dé presupuesto; y se les presentó un esquema de obras con los caminos a reparar por área de influencia. Pero, lamentablemente, en la última reunión con el Gobierno, nos dijeron que no había fondos para ello”, dijo.
El director de Vialidad, Raúl Basilio, dijo que está en elaboración una ingeniería de obras prevista para mejorar la infraestructura vial de la provincia, y que el financiamiento provendrá de aportes no reintegrables y de organismos internacionales.
No obstante, admitió que la situación es crítica. “Con tanta necesidad estamos colapsados”, dijo Basilio. Afirmó que las obras viales son caras y dio ejemplos (en valores aproximados):
• Para hacer un kilómetro de camino pavimentado con capa asfáltica se necesitan entre $ 700.000 u $ 800.000.
• Para hacer un kilómetro de hormigón, $ 1,3 millón.
• Para enripiar un kilómetro, se requieren $ 150.000.
“Hay muchas rutas y caminos con un derrame impresionante de lodo y de piedras, como la 334 -entre La Cocha y Taco Ralo-. Otras zonas muy castigadas y con problemas de erosión son las de La Ramada de Abajo y la de Tala Pozo; también, localidades de Burruyacu y, por supuesto, todo el sur y el suroeste de la provincia, que es donde más llovió. Pero este año están previstas varias obras y licitaciones para solucionar el déficit”, concluyó.
Según el director de Vialidad provincial, Raúl Basilio, antes del temporal, el 70% de los caminos se encontraba en estado regular o malo. Actualmente, ese déficit es del 90%, según dijo. “El grado de deterioro fue importantísimo”, admitió.
Para las actividades productivas, el tránsito de vehículos pesados por esas rutas es de vital necesidad, porque en muchos casos es la conexión obligada con los campos productivos; sin embargo, hoy es prácticamente imposible llegar a las fincas. Esta situación deriva en congestiones de las rutas provinciales, con un incremento del riesgo de muertes en accidentes y en pérdidas económicas (en el caso del limón, por ejemplo).
Faltan pocas semanas para el inicio de las cosechas del citrus y de la soja, y, aunque el inicio de la zafra azucarera está previsto para junio, el tránsito vehicular ya comenzará a sentirse fuertemente por esos caminos, o lo que queda de ellos.
Directivos de la Unión de Cañeros Independientes (UCIT) y de la Federación Económica (FET) expresarán a funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo su preocupación por el deterioro de los caminos, en una reunión que está prevista para el lunes a la mañana. Al respecto, el ministro José Manuel Paz dijo que el Gobierno está analizando cuáles son las chances de financiar las reparaciones. “Existen muchos planteos y posibilidades de créditos (con organismos internacionales). Pero todavía no tenemos nada concreto”, reconoció.
Paz había anunciado en diciembre que 300 kilómetros de caminos pasarán de la red terciaria a la secundaria (estarán a cargo de Vialidad provincial, y dejarán de ser administradas por las comunas). Había informado que se ejecutará un plan de recuperación que demandará una inversión de unos $ 300 millones y que las obras se licitarán este año.
Por su parte, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, había afirmado que la reparación de las redes camineras es una de las prioridades dentro del plan de obras públicas para este año. El presidente de UCIT, Sergio Fara, dijo que en la reunión del lunes presentarán a los funcionarios un plan para solucionar el déficit caminero. “Los caminos están destrozados y muchos productores, algunas veces, no pueden ni siquiera ir hasta los campos”, aseveró.
El industrial azucarero y titular de la FET, Julio Colombres aclaró que en la reunión del lunes el tema principal será el perjuicio de las lluvias a algunos campos del sur de la provincia, pero manifestó su inquietud por la delicada situación de los caminos.
“Habitualmente, la reparación se hace después de abril, porque antes hay tormentas que terminan destruyendo todo lo que se pueda hacer. Pero ahora no se está haciendo absolutamente nada”, dijo el empresario. Agregó que cañeros e industriales analizan, al menos, recuperar desde el sector privado la red de drenajes como paliativo a la crisis vial.
Un grave perjuicio para la actividad citrícola
“El citrícola debe ser, de todos los sectores productivos primarios, el más perjudicado por el deterioro de la red vial. Porque la zafra se hace sobre canastos que deben tener un camino razonablemente bueno para evitar que se golpeen los limones que son trasladados a los empaques”.
La explicación es del presidente de la Asociación Tucumana de Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria, que afirmó que, si no hay buenos caminos, todo el dinero que destina la industria citrícola a elaborar fruta de calidad es en vano. “El golpe de un limón con otro genera un mayor porcentaje de descarte”, dijo. Afirmó que el sector está muy preocupado por el déficit caminero, ya que la zafra limonera empezará en la primera quincena de marzo.
Por su parte, el dirigente del Centro de Agricultores Cañeros (Cactu), José del Pero, sostuvo que reparar la red caminera es una necesidad imperiosa. “Todos los años insistimos para que se le dé presupuesto; y se les presentó un esquema de obras con los caminos a reparar por área de influencia. Pero, lamentablemente, en la última reunión con el Gobierno, nos dijeron que no había fondos para ello”, dijo.
“Con tanta necesidad estamos colapsados”
El director de Vialidad, Raúl Basilio, dijo que está en elaboración una ingeniería de obras prevista para mejorar la infraestructura vial de la provincia, y que el financiamiento provendrá de aportes no reintegrables y de organismos internacionales.
No obstante, admitió que la situación es crítica. “Con tanta necesidad estamos colapsados”, dijo Basilio. Afirmó que las obras viales son caras y dio ejemplos (en valores aproximados):
• Para hacer un kilómetro de camino pavimentado con capa asfáltica se necesitan entre $ 700.000 u $ 800.000.
• Para hacer un kilómetro de hormigón, $ 1,3 millón.
• Para enripiar un kilómetro, se requieren $ 150.000.
“Hay muchas rutas y caminos con un derrame impresionante de lodo y de piedras, como la 334 -entre La Cocha y Taco Ralo-. Otras zonas muy castigadas y con problemas de erosión son las de La Ramada de Abajo y la de Tala Pozo; también, localidades de Burruyacu y, por supuesto, todo el sur y el suroeste de la provincia, que es donde más llovió. Pero este año están previstas varias obras y licitaciones para solucionar el déficit”, concluyó.
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