El miedo se apoderó del barrio Independencia

Denuncian que allegados al menor que recibió un disparo amenazan con quemar el edificio donde viven los sospechosos.

LAS DOS CARAS. El jueves, los familiares y vecinos del menor asesinado, provocaron graves incidentes. Tres días después del terrible caso, se vive una tensa calma en el lugar.
LAS DOS CARAS. El jueves, los familiares y vecinos del menor asesinado, provocaron graves incidentes. Tres días después del terrible caso, se vive una tensa calma en el lugar.
19 Noviembre 2006
El miedo se instaló en el edificio donde vive el "justiciero". Los vecinos de Carlos Dante y Exequiel Daluz, los sospechosos del homicidio de Daniel Alfredo Fernández, están aterrorizados. Desde el jueves, día en el que el menor de 13 años recibió un disparo en la cabeza cuando intentaba robar en el auto de los acusados, los habitantes del barrio Independencia extremaron las medidas de seguridad, puesto que en todos los atardeceres, los allegados a las víctimas amenazan con tomarse venganza por lo que ocurrió.
"Son todos menores. Incluso, en el grupo, está uno de los hermanos. A los gritos nos dicen que van a quemar el edificio y que matarán a Daluz. Estamos aterrorizados", señaló Laura S., una vecina que, por cuestiones de seguridad, imploró que su apellido no sea publicado y, mucho menos, fotografiada.
El paisaje cambió en el block 6 de la manzana B del barrio que está ubicado en avenida Independencia al 3.200. En el jardín del edificio aún permanecen las piedras de la batalla campal que se desató el jueves cuando los allegados del adolescente se enfrentaron con la Policía. Ya no está el Dacia de Daluz.
Las ventanas están cerradas por temor que algún proyectil destruya los vidrios. Tres agentes de policías, durante las 24 horas, se encargan de custodiar el domicilio de los Daluz, a pesar de que los familiares de los sospechosos se refugiaron en la casa de sus allegados.
"La escena se repite. Los chicos, que tienen signos de estar drogados, se instalan en la vereda y nos amenazan. Varios decidimos poner protección en las ventanas para no sufrir más daños. La verdad es que desde el jueves no estamos tranquilos por lo que ocurrió", agrego Laura S.

Sorpresa
Los vecinos coincidieron en señalar que se sabía que esta situación podía darse en el barrio. "Hay mucha gente que está harta de la inseguridad que se vive en la zona. La gente está harta de ser víctima de estos chicos que roban sólo para seguir drogándose", comentó Carlos J.
Afirmaron a Daluz le robaron por lo menos tres veces cosas que tenía en su automóvil y, que en otras dos oportunidades, le sustrajeron elementos del interior de su domicilio.
"Estaba cansado de ser víctima de los robos, pero nunca nos imaginamos que iba a reaccionar de esa manera. Lo único que puedo decir es que es una excelente persona que nunca tuvo problemas con nadie", comentó Laura.
María del Carmen G. otra de las vecinas de los sospechosos, indicó que Daluz era conocido por todos los habitantes por su humildad y sencillez. "Siempre estaba pendiente de cómo podía ayudar a los demás. Que lo acusen de semejante delito nos sorprende a todos los que lo conocemos. Evidentemente reaccionó porque estaba harto de que le robaran seguido. Y lo más grave del caso es que a muchos les pasa lo mismo", expresó.
Los habitantes del vecindario esperan que, después de lo que ocurrió en el barrio, la Policía refuerce la custodia durante todo el día y se ilumine la zona interna de los monoblocks.
"Creemos que esa es la única solución al problema de la inseguridad. Lo que pasó el jueves es terrible. Un niño, que tenía toda la vida por delante, murió,y una excelente persona quedó presa por un crimen que no tendría que haber ocurrido", concluyó Fernando T.


Las claves del polémico caso
El jueves, a las 6.30, Daniel Fernández recibió un disparo en la cabeza cuando intentaba abrir la puerta del Dacia de Carlos Daluz.

Los familiares y vecinos del adolescente generaron graves incidentes cuando la Policía intentó trasladar a los acusados.

La Policía aprehendió a Daluz y a su hijo Exequiel. El primero ademitió ser el autor del disparo, pero se contradijo con su hijo cuando declaró ante el fiscal Arnoldo Suasnábar. Ambos son acusados de homicidio.



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