16 Noviembre 2006 Seguir en 
Una casa ubicada en El Cadillal, perteneciente a María Azucena Guzmán, la media hermana de Susana Acosta, detenida por la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz, fue allanada ayer por la Policía en el marco de la investigación.
La vivienda linda con la que poseen Acosta y Nélida Fernández, la otra detenida, en el barrio Villa del Parque, a la entrada de El Cadillal. La zona ya había sido rastrillada por los investigadores, pues se consideraba que podría haber sido uno de los lugares al que las acusadas podrían haber llevado a Betty tras haberla secuestrado el 31 de julio, según la Justicia. Sin embargo, un informe reservado daba cuenta de que en la casa de Guzmán se habían suspendido los trabajos de albañilería que se estaban realizando, y que frente a la vivienda había quedado un pozo. Entonces la fiscal Adriana Giannoni ordenó que se realizara una excavación. Personal de la sección Seguridad Personal, al mando del comisario Miguel Gómez, y de la Regional Norte, al mando del comisario Juan Rodríguez, realizó el allanamiento. Los policías excavaron más de dos metros en el lugar indicado y encontraron dos bolsas, una negra de plástico y otra de cartón, que contenía cal. Ninguna de las dos era importante para la investigación. En el interior de la casa, construida en machimbre y con revestimiento de ladrillos de canto, los policías hallaron un colchón y una frazada. En esta última encontraron cabellos humanos que fueron secuestrados para que los peritos los analicen. Solamente una tela de alambre separa la casa de descanso de las ex novicias de la casa de la media hermana de Acosta.
Esta es la segunda vivienda de Guzmán que la Justicia decide allanar. Es que la mujer también es propietaria de la casa ubicada en calle Universo 960 del barrio Marti Coll, en Yerba Buena, donde los investigadores encontraron manchas de sangre. Sin embargo, no pudo demostrarse que estas muestras pertenecieran a Betty, tal como sucedió con la sangre encontrada en el departamento de las detenidas, en calle Catamarca 30.
Por el momento, Acosta y Fernández están acusadas por privación ilegítima de la libertad y ocultamiento de persona. Sin embargo, esta calificación podría cambiar cuando la fiscal pida la elevación a juicio de la causa. Ambas podrían ser acusadas por homicidio agravado.
La vivienda linda con la que poseen Acosta y Nélida Fernández, la otra detenida, en el barrio Villa del Parque, a la entrada de El Cadillal. La zona ya había sido rastrillada por los investigadores, pues se consideraba que podría haber sido uno de los lugares al que las acusadas podrían haber llevado a Betty tras haberla secuestrado el 31 de julio, según la Justicia. Sin embargo, un informe reservado daba cuenta de que en la casa de Guzmán se habían suspendido los trabajos de albañilería que se estaban realizando, y que frente a la vivienda había quedado un pozo. Entonces la fiscal Adriana Giannoni ordenó que se realizara una excavación. Personal de la sección Seguridad Personal, al mando del comisario Miguel Gómez, y de la Regional Norte, al mando del comisario Juan Rodríguez, realizó el allanamiento. Los policías excavaron más de dos metros en el lugar indicado y encontraron dos bolsas, una negra de plástico y otra de cartón, que contenía cal. Ninguna de las dos era importante para la investigación. En el interior de la casa, construida en machimbre y con revestimiento de ladrillos de canto, los policías hallaron un colchón y una frazada. En esta última encontraron cabellos humanos que fueron secuestrados para que los peritos los analicen. Solamente una tela de alambre separa la casa de descanso de las ex novicias de la casa de la media hermana de Acosta.
Esta es la segunda vivienda de Guzmán que la Justicia decide allanar. Es que la mujer también es propietaria de la casa ubicada en calle Universo 960 del barrio Marti Coll, en Yerba Buena, donde los investigadores encontraron manchas de sangre. Sin embargo, no pudo demostrarse que estas muestras pertenecieran a Betty, tal como sucedió con la sangre encontrada en el departamento de las detenidas, en calle Catamarca 30.
Por el momento, Acosta y Fernández están acusadas por privación ilegítima de la libertad y ocultamiento de persona. Sin embargo, esta calificación podría cambiar cuando la fiscal pida la elevación a juicio de la causa. Ambas podrían ser acusadas por homicidio agravado.







