09 Noviembre 2006 Seguir en 
La ex directora y dos de los médicos del Instituto Roca fueron imputados por homicidio culposo en la causa en la que se investiga la muerte de un menor de 17 años que estaba interno en ese lugar. El adolescente falleció por una infección generalizada en setiembre que, según se sospecha, fue originada por el tratamiento farmacológico al que era sometido.
El fiscal Pedro Gallo, citó a la ex directora, la psiquiatra Susana Viale, al médico Guillermo Biondi y al también psiquiatra Juan Carlos Rojas para que traten de explicar lo sucedido. Viale, que es defendida por el abogado José Agustín Ferrari, se abstuvo a declarar. Por su parte, los otros dos profesionales, durante el interrogatorio al que fueron sometidos, se eximieron de responsabilidades al asegurar que actuaron correctamente.
El 29 de agosto, el menor Ariel Llanos, que estaba detenido por robo agravado, murió en el Hospital Padilla. El fiscal Gallo, junto al secretario Fernando Valladares, pidió que se realice una autopsia para determinar las verdaderas causas del fallecimiento del joven.
El estudio determinó que la enfermedad se había originado por una fuerte baja en el sistema inmunológico y que no padecía sida, un mal que afecta las defensas, como se había pensado en un primer momento. Según los peritos, la disminución de los glóbulos blancos es uno de los efectos colaterales que genera la droga que se le suministraba en el tratamiento.
A los pocos días que se produjo este hecho, el 13 de setiembre, Viale renunció a su cargo, aunque aclaró que esta decisión se debía a cuestiones personales y no por estar siendo investigada. Su cargo fue ocupado por Carlos Acevedo.
Los profesionales, durante el interrogatorio al que fueron sometidos esta semana, fueron detallistas en cuanto al tratamiento. Luis Acosta, defensor del psiquiatra Rojas, desmintió que la muerte del adolescente se haya producido por el tratamiento farmacológico que recibía en el Roca. "El estaba perfectamente controlado y se le realizaban análisis semanales para saber sobre su estado de salud. Hubo otro problema que podría haber desencadenado la infección que provocó su muerte", señaló Acosta. Según el profesional, el menor participó de un motín que se desencadenó en el Roca. Allí recibió golpes en distintas partes del cuerpo. "En la autopsia quedó comprobado que tenía varios hematomas. Ahora solicitaremos que se realice un informe para determinar si esas lesiones también podrían haber influenciado en su enfermedad", destacó. Por su parte, Biondi, que es defendido por Ariel Ortega y por Francisco Luna Ladetto, durante su exposición, explicó cuáles fueron los medicamentos que le aplicó a Llanos por la enfermedad que sufrió y que le causaron la muerte. Esta es la primera vez que la Justicia imputa a la ex directora y al personal del Roca, a pesar de que desde hace ya más de un año que se investiga el polémico tratamiento al que eran sometidos los menores.
La otra investigación
El fiscal Alejandro Noguera, por pedido de la Corte Suprema de Justicia, inició una investigación; hasta el momento, no encontró elementos para imputar a nadie. Se espera que un perito de Gendarmería Nacional eleve un informe sobre el plan, puesto que el psiquiatra Enrique Bernabé Pino, a pedido de la Justicia, lo avaló.
En tanto, el juez Alfonso Zottoli continúa recolectando elementos para definir sobre un planteo de hábeas corpus colectivo solicitado por la fundación Andhes que, entre otros planteos, pretendía poner punto final al tratamiento farmacológico. Es que en el instituto, a pesar de que los jueces de Menores Raúl Ruiz y Nora Wexler lo prohibieron, se sigue medicando a los adolescentes de la misma forma que lo hacía Viale, advirtiendo que están sufriendo síndrome de abstinencia. En el último mes hubo tres motines, liderados por menores que habrían estado sufriendo este mal.
Momentos antes de que la cúpula de la Policía llegara al Instituto Roca, el martes, para mantener una reunión, la guardia del establecimiento detectó a un menor que intentaba ingresar marihuana.
Según lo confirmó el director del instituto, Carlos Acevedo, el adolescente, cuyo nombre no trascendió, fue sorprendido cuando intentaba franquear la entrada con tres porros ocultos en su ropa.
El joven, de acuerdo con la información, estaba gozando de un permiso especial a raíz del cual se le permitía regresar a su domicilio durante la noche, pero de día tenía que regresar al Roca para cumplir con las medidas tutelares que le había dispuesto la Justicia.
Después de este hecho, las autoridades del instituto deberán determinar si el menor llevaba la droga para consumo personal o si pensaba entregarla a uno de los internos.
Por otra parte, los comisarios Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, jefe y subjefe de Policía respectivamente, mantuvieron una reunión con Acevedo. "El encuentro sirvió para definir algunas líneas de seguridad. No queremos que haya otra situación como la del sábado pasado", aseguró Sánchez. El funcionario se refería de esta forma al motín desatado en el interior del establecimiento, durante el cual un agente de Policía fue tomado como rehén. Esto permitió que, al retroceder los otros policías para no poner en riesgo a su compañero, los menores pudieran ingresar en la sala de guardia, donde se apoderaron de un arma. Luego de una negociación, los adolescentes depusieron su actitud.
El jefe de Policía aseguró que, con la inauguración del nuevo pabellón de máxima seguridad, se podrá tener más controlados a los menores más peligrosos que allí se encuentran detenidos.
"Mi hijo nunca intentó escaparse de Tribunales. La Policía siempre lo persigue porque es una persona enferma", señaló la madre de "Pan Triste", el menor que se fugó el sábado del Instituto Roca. La mujer indicó, además, que la Policía mintió que se realizó un operativo para capturarlo. "El sábado por la noche lo encontré en la calle drogado y lo trasladé a un sanatorio para que sea curado. Avisé a la Justicia y de allí lo fueron a buscar", dijo. La madre de "Pan Triste" destacó que tiene pruebas suficientes para demostrar que su hijo había consumido sustancias tóxicas en el Roca. "Le hicieron lavado de estómago y le pusieron suero para estabilizarlo. Es increíble y, digan lo que digan, no quiero que esté ahí porque allí adentro corre más peligro que en la calle", concluyó.
El fiscal Pedro Gallo, citó a la ex directora, la psiquiatra Susana Viale, al médico Guillermo Biondi y al también psiquiatra Juan Carlos Rojas para que traten de explicar lo sucedido. Viale, que es defendida por el abogado José Agustín Ferrari, se abstuvo a declarar. Por su parte, los otros dos profesionales, durante el interrogatorio al que fueron sometidos, se eximieron de responsabilidades al asegurar que actuaron correctamente.
El 29 de agosto, el menor Ariel Llanos, que estaba detenido por robo agravado, murió en el Hospital Padilla. El fiscal Gallo, junto al secretario Fernando Valladares, pidió que se realice una autopsia para determinar las verdaderas causas del fallecimiento del joven.
El estudio determinó que la enfermedad se había originado por una fuerte baja en el sistema inmunológico y que no padecía sida, un mal que afecta las defensas, como se había pensado en un primer momento. Según los peritos, la disminución de los glóbulos blancos es uno de los efectos colaterales que genera la droga que se le suministraba en el tratamiento.
A los pocos días que se produjo este hecho, el 13 de setiembre, Viale renunció a su cargo, aunque aclaró que esta decisión se debía a cuestiones personales y no por estar siendo investigada. Su cargo fue ocupado por Carlos Acevedo.
Los profesionales, durante el interrogatorio al que fueron sometidos esta semana, fueron detallistas en cuanto al tratamiento. Luis Acosta, defensor del psiquiatra Rojas, desmintió que la muerte del adolescente se haya producido por el tratamiento farmacológico que recibía en el Roca. "El estaba perfectamente controlado y se le realizaban análisis semanales para saber sobre su estado de salud. Hubo otro problema que podría haber desencadenado la infección que provocó su muerte", señaló Acosta. Según el profesional, el menor participó de un motín que se desencadenó en el Roca. Allí recibió golpes en distintas partes del cuerpo. "En la autopsia quedó comprobado que tenía varios hematomas. Ahora solicitaremos que se realice un informe para determinar si esas lesiones también podrían haber influenciado en su enfermedad", destacó. Por su parte, Biondi, que es defendido por Ariel Ortega y por Francisco Luna Ladetto, durante su exposición, explicó cuáles fueron los medicamentos que le aplicó a Llanos por la enfermedad que sufrió y que le causaron la muerte. Esta es la primera vez que la Justicia imputa a la ex directora y al personal del Roca, a pesar de que desde hace ya más de un año que se investiga el polémico tratamiento al que eran sometidos los menores.
La otra investigación
El fiscal Alejandro Noguera, por pedido de la Corte Suprema de Justicia, inició una investigación; hasta el momento, no encontró elementos para imputar a nadie. Se espera que un perito de Gendarmería Nacional eleve un informe sobre el plan, puesto que el psiquiatra Enrique Bernabé Pino, a pedido de la Justicia, lo avaló.
En tanto, el juez Alfonso Zottoli continúa recolectando elementos para definir sobre un planteo de hábeas corpus colectivo solicitado por la fundación Andhes que, entre otros planteos, pretendía poner punto final al tratamiento farmacológico. Es que en el instituto, a pesar de que los jueces de Menores Raúl Ruiz y Nora Wexler lo prohibieron, se sigue medicando a los adolescentes de la misma forma que lo hacía Viale, advirtiendo que están sufriendo síndrome de abstinencia. En el último mes hubo tres motines, liderados por menores que habrían estado sufriendo este mal.
Pretendía ingresar con porros
Momentos antes de que la cúpula de la Policía llegara al Instituto Roca, el martes, para mantener una reunión, la guardia del establecimiento detectó a un menor que intentaba ingresar marihuana.
Según lo confirmó el director del instituto, Carlos Acevedo, el adolescente, cuyo nombre no trascendió, fue sorprendido cuando intentaba franquear la entrada con tres porros ocultos en su ropa.
El joven, de acuerdo con la información, estaba gozando de un permiso especial a raíz del cual se le permitía regresar a su domicilio durante la noche, pero de día tenía que regresar al Roca para cumplir con las medidas tutelares que le había dispuesto la Justicia.
Después de este hecho, las autoridades del instituto deberán determinar si el menor llevaba la droga para consumo personal o si pensaba entregarla a uno de los internos.
Por otra parte, los comisarios Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, jefe y subjefe de Policía respectivamente, mantuvieron una reunión con Acevedo. "El encuentro sirvió para definir algunas líneas de seguridad. No queremos que haya otra situación como la del sábado pasado", aseguró Sánchez. El funcionario se refería de esta forma al motín desatado en el interior del establecimiento, durante el cual un agente de Policía fue tomado como rehén. Esto permitió que, al retroceder los otros policías para no poner en riesgo a su compañero, los menores pudieran ingresar en la sala de guardia, donde se apoderaron de un arma. Luego de una negociación, los adolescentes depusieron su actitud.
El jefe de Policía aseguró que, con la inauguración del nuevo pabellón de máxima seguridad, se podrá tener más controlados a los menores más peligrosos que allí se encuentran detenidos.
Desmienten que un adolescente haya intentado escapar
"Mi hijo nunca intentó escaparse de Tribunales. La Policía siempre lo persigue porque es una persona enferma", señaló la madre de "Pan Triste", el menor que se fugó el sábado del Instituto Roca. La mujer indicó, además, que la Policía mintió que se realizó un operativo para capturarlo. "El sábado por la noche lo encontré en la calle drogado y lo trasladé a un sanatorio para que sea curado. Avisé a la Justicia y de allí lo fueron a buscar", dijo. La madre de "Pan Triste" destacó que tiene pruebas suficientes para demostrar que su hijo había consumido sustancias tóxicas en el Roca. "Le hicieron lavado de estómago y le pusieron suero para estabilizarlo. Es increíble y, digan lo que digan, no quiero que esté ahí porque allí adentro corre más peligro que en la calle", concluyó.







