08 Noviembre 2006 Seguir en 
El comisario Bernardo Juárez, principal sospechoso por la desaparición de más de 1.500 discos truchos que eran parte de un secuestro, no declaró ayer ante el fiscal Alejandro Noguera, tal como estaba previsto, por un problema en la notificación que se le había mandado. El policía prestaría testimonio hoy, tras lo cual podría quedar imputado en la causa.
El problema se suscitó porque la Justicia envió la citación a un domicilio en el que ya no vive Juárez, quien era jefe del Programa de Integración Hacia la Comunidad de la seccional 4a, aunque ya fue separado de ese cargo. Juárez sería imputado por incumplimiento a los deberes de funcionario público. Noguera cree que el comisario es el responsable de la desaparición de 1.512 discos de música y películas truchos, 124 portadiscos, una computadora y del faltante de componentes de ocho de los nueve CPU que se habían secuestrado.
La investigación
Todos esos elementos se habían incautado en allanamientos que se desarrollaron el 30 de setiembre. En aquella oportunidad, personal al mando del subcomisario Jorge Pereyra, estaba investigando una organización de piratería ilegal de discos. El material secuestrado debía permanecer en la dependencia policial que funciona en el Mercofrut y de allí, enviado al destacamento de Gendarmería Nacional para ser sometido a una serie de pericias. Pero cuando lo recibieron, los miembros de la fuerza nacional detectaron el faltante. En su descargo, Juárez expresó que esos elementos se podrían haber extraviado en los distintos traslados de la mercadería y responsabilizó a sus subalternos de esta situación. Pero sus argumentos fueron rebatidos. Noguera detectó que en el libro de registros no se había anotado ningún movimiento del secuestro. Además, cuatro policías confirmaron que el material incautado estuvo en una oficina a la que sólo Juárez tenía acceso.
El problema se suscitó porque la Justicia envió la citación a un domicilio en el que ya no vive Juárez, quien era jefe del Programa de Integración Hacia la Comunidad de la seccional 4a, aunque ya fue separado de ese cargo. Juárez sería imputado por incumplimiento a los deberes de funcionario público. Noguera cree que el comisario es el responsable de la desaparición de 1.512 discos de música y películas truchos, 124 portadiscos, una computadora y del faltante de componentes de ocho de los nueve CPU que se habían secuestrado.
La investigación
Todos esos elementos se habían incautado en allanamientos que se desarrollaron el 30 de setiembre. En aquella oportunidad, personal al mando del subcomisario Jorge Pereyra, estaba investigando una organización de piratería ilegal de discos. El material secuestrado debía permanecer en la dependencia policial que funciona en el Mercofrut y de allí, enviado al destacamento de Gendarmería Nacional para ser sometido a una serie de pericias. Pero cuando lo recibieron, los miembros de la fuerza nacional detectaron el faltante. En su descargo, Juárez expresó que esos elementos se podrían haber extraviado en los distintos traslados de la mercadería y responsabilizó a sus subalternos de esta situación. Pero sus argumentos fueron rebatidos. Noguera detectó que en el libro de registros no se había anotado ningún movimiento del secuestro. Además, cuatro policías confirmaron que el material incautado estuvo en una oficina a la que sólo Juárez tenía acceso.







