08 Noviembre 2006 Seguir en 
“Los fiscales tienen la obligación de recibir e investigar todas las denuncias. Tengo la conciencia tranquila y no tengo temor de que me investiguen porque, ante la Ley, todos somos iguales”. De esta forma respondió el comisario Víctor Reynoso, jefe de la sección Robos y Hurtos de Investigaciones, cuando se enteró que nueve de los 10 fiscales de la capital habían pedido que se lo remueva de la dependencia.
En una medida que no tiene antecedentes, los fiscales de instrucción del fuero penal se comunicaron con el ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, para advertirle que muchos de ellos estaban en desacuerdo con la forma de trabajo del policía, y hasta le dijeron que en ciertos casos desconfiaban de su labor. Teniendo en cuenta que Reynoso está al mando de una de las secciones más importantes de la fuerza, le solicitaron, verbalmente, que lo asignaran a otra dependencia.
El viernes pasado, los fiscales se habían reunido con López Herrera, en el marco de una serie de encuentros tendientes a optimizar el trabajo que realizan los policías por orden de la Justicia. Pero en la reunión salió a luz la preocupación de algunos fiscales por la labor de quienes comandan dependencias importantes de la Policía. Entre otros casos hicieron referencia al robo de CD por el cual sería imputado un comisario (ver No declaró...) y por la falta de resultados de investigaciones clave. En esa reunión, el nombre de Reynoso también habría sido puesto en tela de juicio. El policía ya había sido separado de la investigación por la muerte de María Fernanda Chaila, ocurrida el 29 de mayo, ya que la fiscal Teresita Marnero lo habría responsabilizado por la fuga del único acusado, Lucas González, quien hoy sigue prófugo.
Una versión
Ayer hubo un hecho que trascendió, a pesar del hermetismo con el que se manejó la información. La fiscal Marnero les habría advertido a algunos de sus pares que el lunes un hombre fornido se le habría acercado en la calle y la habría dicho amenazado. Esta advertencia no fue denunciada, tal como lo admitió la fiscal Adriana Reinoso Cuello, quien se encuentra de turno, y nadie pudo confirmarla. Sin embargo, ayer, a las 10, los fiscales decidieron reunirse nuevamente. En una sala del primer piso del edificio del ex Comando, Carlos Albaca, Marnero, Carlos Sale, Alejandro Noguera, Reinoso Cuello, Arnoldo Suasnábar, Adriana Giannoni, María de las Mercedes Carrizo y Guillermo Herrera (Pedro Gallo no estuvo por razones de salud) mantuvieron una extensa charla, tras la cual decidieron comunicarse con López Herrera y pedirle, siempre verbalmente, que separe a Reynoso. Incluso le dijeron que si era necesario ellos enviarían una nota al presidente de la Corte, Alfredo Dato, poniéndolo al tanto de lo que habían decidido. Justamente Dato estuvo ayer en el edificio del ex Comando, y Marnero se lo comunicó. Los fiscales incluso habrían recordado que en el caso de Chaila algunos funcionarios judiciales habían denunciado amenazas que, según ellos, podrían estar vinculadas con policías.
Desmentida
Después de que el caso tomó estado público, el jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, desmintió que Marnero hubiera sido amenazada. “Personalmente me comuniqué con la fiscal y ella me negó que haya sufrido algún tipo de amenaza”, explicó. Sánchez también dijo que no podía hablar sobre el pedido de relevo del comisario, ya que a él nadie se lo había comunicado.
Por su parte, Reynoso, en una charla con LA GACETA, también negó haber propiciado un ataque verbal contra la fiscal. “Uno tiene una forma particular de trabajar, pero nadie me llamó para hacerme un llamado de atención por cómo realizo mi tarea. Sí fui citado para ser indagado por las demandas que hay en mi contra”, aseguró el comisario.
López Herrera se encuentra en Buenos Aires y no pudo ser contactado por LA GACETA. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Seguridad indicaron que todas las denuncias que se realicen contra policías serán investigadas, e incluso pusieron como ejemplo que varios uniformados que estaban acusados por delitos fueron ya pasados a retiro, a pesar de que no hay condenas en su contra. También dijeron que están muy cercanos los pases a retiro y los ascensos en la fuerza, por lo que la situación de Reynoso será analizada en profundidad.
En una medida que no tiene antecedentes, los fiscales de instrucción del fuero penal se comunicaron con el ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, para advertirle que muchos de ellos estaban en desacuerdo con la forma de trabajo del policía, y hasta le dijeron que en ciertos casos desconfiaban de su labor. Teniendo en cuenta que Reynoso está al mando de una de las secciones más importantes de la fuerza, le solicitaron, verbalmente, que lo asignaran a otra dependencia.
El viernes pasado, los fiscales se habían reunido con López Herrera, en el marco de una serie de encuentros tendientes a optimizar el trabajo que realizan los policías por orden de la Justicia. Pero en la reunión salió a luz la preocupación de algunos fiscales por la labor de quienes comandan dependencias importantes de la Policía. Entre otros casos hicieron referencia al robo de CD por el cual sería imputado un comisario (ver No declaró...) y por la falta de resultados de investigaciones clave. En esa reunión, el nombre de Reynoso también habría sido puesto en tela de juicio. El policía ya había sido separado de la investigación por la muerte de María Fernanda Chaila, ocurrida el 29 de mayo, ya que la fiscal Teresita Marnero lo habría responsabilizado por la fuga del único acusado, Lucas González, quien hoy sigue prófugo.
Una versión
Ayer hubo un hecho que trascendió, a pesar del hermetismo con el que se manejó la información. La fiscal Marnero les habría advertido a algunos de sus pares que el lunes un hombre fornido se le habría acercado en la calle y la habría dicho amenazado. Esta advertencia no fue denunciada, tal como lo admitió la fiscal Adriana Reinoso Cuello, quien se encuentra de turno, y nadie pudo confirmarla. Sin embargo, ayer, a las 10, los fiscales decidieron reunirse nuevamente. En una sala del primer piso del edificio del ex Comando, Carlos Albaca, Marnero, Carlos Sale, Alejandro Noguera, Reinoso Cuello, Arnoldo Suasnábar, Adriana Giannoni, María de las Mercedes Carrizo y Guillermo Herrera (Pedro Gallo no estuvo por razones de salud) mantuvieron una extensa charla, tras la cual decidieron comunicarse con López Herrera y pedirle, siempre verbalmente, que separe a Reynoso. Incluso le dijeron que si era necesario ellos enviarían una nota al presidente de la Corte, Alfredo Dato, poniéndolo al tanto de lo que habían decidido. Justamente Dato estuvo ayer en el edificio del ex Comando, y Marnero se lo comunicó. Los fiscales incluso habrían recordado que en el caso de Chaila algunos funcionarios judiciales habían denunciado amenazas que, según ellos, podrían estar vinculadas con policías.
Desmentida
Después de que el caso tomó estado público, el jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, desmintió que Marnero hubiera sido amenazada. “Personalmente me comuniqué con la fiscal y ella me negó que haya sufrido algún tipo de amenaza”, explicó. Sánchez también dijo que no podía hablar sobre el pedido de relevo del comisario, ya que a él nadie se lo había comunicado.
Por su parte, Reynoso, en una charla con LA GACETA, también negó haber propiciado un ataque verbal contra la fiscal. “Uno tiene una forma particular de trabajar, pero nadie me llamó para hacerme un llamado de atención por cómo realizo mi tarea. Sí fui citado para ser indagado por las demandas que hay en mi contra”, aseguró el comisario.
López Herrera se encuentra en Buenos Aires y no pudo ser contactado por LA GACETA. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Seguridad indicaron que todas las denuncias que se realicen contra policías serán investigadas, e incluso pusieron como ejemplo que varios uniformados que estaban acusados por delitos fueron ya pasados a retiro, a pesar de que no hay condenas en su contra. También dijeron que están muy cercanos los pases a retiro y los ascensos en la fuerza, por lo que la situación de Reynoso será analizada en profundidad.







