Una mujer testificó contra el policía detenido en Catamarca

El agente está acusado por la muerte de la modelo Rocío Ubilla. Los familiares y amigos de la adolescente convocaron para hoy a una marcha del silencio para pedir que se esclarezca el caso.

07 Noviembre 2006
Catamarca.- La situación del policía Manuel Páez, el único detenido por el crimen de la adolescente Rocío Ubilla, sufrió una nueva complicación a partir del testimonio de su propia cuñada.
La mujer declaró ante los investigadores que su hermana, a la vez concubina del policía, le pidió que dijera que el 24 de octubre, el día que desapareció la menor, Páez realizó trabajos en su casa, aunque en realidad eso nunca había sucedido.
El testimonio se sumó a otros dos que ya habían comprometido al policía: el de un remisero y el de una vecina, que aseguraron haber visto por última vez a la joven cuando el policía la llevaba en su motocicleta.
La testigo indicó que su hermana le pidió que faltara a la verdad, con el fin de proporcionar una coartada que neutralice los testimonios que comprometen la situación del policía.

La prisión preventiva
En las próximas horas, el juez de Garantías César Soria evaluará las pruebas presentadas por el fiscal Héctor Maidana para dictar o no la prisión del acusado, o bien si hace lugar a la defensa, que pidió que sea dejado en libertad.
Rocío Ubilla, una joven de 15 años que trabajaba como modelo, fue encontrada muerta el 30 de octubre en un descampado de la zona sudoeste de la ciudad, con signos de haber sido asesinada a golpes y cuchilladas, y de ser sometida a violencia sexual. Todo esto debe ser certificado con el resultado de las pericias de ADN que se están realizando.
El hallazgo se produjo seis días después de que la menor desapareció, cuando regresaba del colegio al que asistía, al que había concurrido, pese a que no había clases por una jornada de desinfección.
La conmoción por el crimen en una provincia que aún mantiene fresco el recuerdo del asesinato de otra adolescente, María Soledad Morales, se tradujo en un intento de linchamiento del acusado, que derivó en disturbios y en una marcha de silencio, una modalidad de protesta inaugurada justamente tras aquel hecho ocurrido en 1990. (NA)






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