06 Noviembre 2006 Seguir en 
"No sé qué fue lo que pasó. Pero todo esto me da mucha pena, ya que se mancha un deporte que no tiene nada que ver con la violencia". De esta forma se refirió Carlos Maldonado, organizador del "IV Maldonado Clasicc" de fisicoculturismo, a los hechos ocurridos el sábado, cuando dos atletas fueron detenidos en calle San Martín al 600 en medio de un escándalo.
El confuso hecho ocurrió a las 12.45, cuando dos autos, un VW Gol en el que circulaban los deportistas Daniel Pacheco, de 27 años, y Juan Rodrigo Ferreyra, de 25, ambos de Buenos Aires, y un Ford Falcon que era conducido por el oficial José Luis Olmos, se tocaron. Este, en su declaración, indicó que el auto de los fisicoculturistas estaba detenido y arrancó de pronto; en ese momento -sostiene- dio contra el suyo .
A partir de ese momento se sucedieron episodios de violencia. "No entendía nada. Fue un toque mínimo y estos tipos vinieron a pegarme directamente. Traté de defenderme como pude", aseguró el oficial. Olmos y el agente Fernando Gutiérrez resultaron heridos -este último sufrió una fractura de muñeca- y la inspectora municipal Sandra Elías denunció que los dos deportistas la habían insultado y amenazado. Más de 20 agentes lograron reducir a Pacheco, que se resistía a la detención, y trasladarlo hasta la sede de Patrulla Urbana.
"Cuando fui a la Policía nos pidieron disculpas por todo lo que había pasado. Ellos me dijeron que la Policía los había agredido; los agentes me dijeron que las cosas no habían sido así. Por supuesto no pudieron competir, ni sé nada de ellos después de que les dieron la libertad", indicó Maldonado y agregó que Pacheco habría tenido chances de adjudicarse el torneo (es multicampeón nacional). "Esto mancha nuestro deporte, pero debemos recuperarnos. No somos violentos", remarcó. La fiscal Adriana Reinoso Cuello inició actuaciones por lesiones; pero como se trata de un delito excarcelable los deportistas pudieron regresar a Buenos Aires.
El confuso hecho ocurrió a las 12.45, cuando dos autos, un VW Gol en el que circulaban los deportistas Daniel Pacheco, de 27 años, y Juan Rodrigo Ferreyra, de 25, ambos de Buenos Aires, y un Ford Falcon que era conducido por el oficial José Luis Olmos, se tocaron. Este, en su declaración, indicó que el auto de los fisicoculturistas estaba detenido y arrancó de pronto; en ese momento -sostiene- dio contra el suyo .
A partir de ese momento se sucedieron episodios de violencia. "No entendía nada. Fue un toque mínimo y estos tipos vinieron a pegarme directamente. Traté de defenderme como pude", aseguró el oficial. Olmos y el agente Fernando Gutiérrez resultaron heridos -este último sufrió una fractura de muñeca- y la inspectora municipal Sandra Elías denunció que los dos deportistas la habían insultado y amenazado. Más de 20 agentes lograron reducir a Pacheco, que se resistía a la detención, y trasladarlo hasta la sede de Patrulla Urbana.
"Cuando fui a la Policía nos pidieron disculpas por todo lo que había pasado. Ellos me dijeron que la Policía los había agredido; los agentes me dijeron que las cosas no habían sido así. Por supuesto no pudieron competir, ni sé nada de ellos después de que les dieron la libertad", indicó Maldonado y agregó que Pacheco habría tenido chances de adjudicarse el torneo (es multicampeón nacional). "Esto mancha nuestro deporte, pero debemos recuperarnos. No somos violentos", remarcó. La fiscal Adriana Reinoso Cuello inició actuaciones por lesiones; pero como se trata de un delito excarcelable los deportistas pudieron regresar a Buenos Aires.







