Dos fisicoculturistas causaron un escándalo

Los deportistas, oriundos de Buenos Aires, fueron aprehendidos por agredir a dos policías y amenazar a una inspectora municipal.

Pacheco intenta cambiar la rueda y a Ferreyra lo detienen. Un grupo de policías sostiene a uno de los detenidos, mientras intentaban reducirlo para colocarle las esposas.
Pacheco intenta cambiar la rueda y a Ferreyra lo detienen. Un grupo de policías sostiene a uno de los detenidos, mientras intentaban reducirlo para colocarle las esposas.
05 Noviembre 2006
Hubo escenas de violencia y tensión, combinadas con gritos, insultos, empujones y sirenas en lo que fue un escándalo con mayúsculas. Por lo menos 20 policías tuvieron que intervenir para aprehender a dos fisicoculturistas que, en pleno corazón del microcentro, en el horario pico de concurrencia de público, protagonizaron un incidente, después de haberse visto involucrados en un minúsculo accidente de tránsito.
A las 12.45 de ayer, por San Martín al 600, se desplazaban en un VW Gol, Daniel Oscar Pacheco, de 27 años, y Juan Rodrigo Ferreyra (25), ambos oriundos de Buenos Aires, que habían arribado a nuestra provincia para participar de una competencia de fisicoculturismo. Por la misma arteria iba, a bordo de un Ford Falcon, el policía José Luis Olmos, acompañado con sus dos hijas menores de edad, cuyos nombres no trascendieron. Por razones que se trata de establecer, ambos vehículos se rozaron.
"Me acerqué a pedirles los datos al conductor del Ford. Cuando me entregaba los papeles, aparecieron esos dos tipos y comenzaron a agredirlo. Al ver lo que ocurría, un agente se arrimó para tranquilizarlos, pero también le pegaron. A mí me insultaron y me amenazaron con matarme", señaló Sandra Elías, inspectora de Tránsito.
Sorprendidos por lo que estaba ocurriendo, los transeúntes salieron en defensa de Elías y del agente Fernando Gutiérrez, que sufrió lesiones por los golpes que recibió en la trifulca. Otros, en cambio, a gritos, pedían que los fisicoculturistas fueran detenidos, ya que lo consideraban responsables del incidente que había acabado con la tranquilidad de las personas que paseaban por el lugar.
En medio de los insultos y empujones, Pacheco y Ferreyra intentaban cambiar la rueda del auto que se había pinchado en el accidente. En tanto, los uniformados, que no podían hacer nada para reducirlos, esperaban la llegada de refuerzos para aprehender a los dos hombres.

Otro escándalo
Con el correr de los minutos, por lo menos 20 efectivos de la Dirección de Patrulla Urbana, supervisados por el comisario Juan Pacheco, llegaron al lugar, sin imaginar el trabajo que tendrían por delante.
Ferreyra no ofreció resistencia, pero Pacheco, sí. Diez uniformados tuvieron que intervenir para arrojarlo piso y colocarle las esposas en las muñecas y en los tobillos. Luego, entre cuatro, lo alzaron y lo cargaron en una camioneta de la repartición policial. Otros cinco agentes, en cambio, tuvieron que contener a la gente que pretendía hacer justicia por mano propia.
Olmos y Elías denunciaron a los fisicoculturistas, y fueron acusados de lesiones, amenazas de muerte y resistencia a la autoridad.
Por la tarde, declararon ante la fiscal Adriana Reinoso Cuello y el secretario Juan Carlos Lionti, que ordenaron que sean puestos en libertad, ya que los delitos de los que están imputados son excarcelables. De todas maneras, las causas en su contra seguirán avanzando.




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