04 Noviembre 2006 Seguir en 
Una mujer, horrorizada por lo que había hecho su pareja, testificó ante la Justicia y dio datos claves para el esclarecimiento del crimen de Nazario Virca, el ladrillero que recibió un disparo en la cabeza cuando se resistió a ser asaltado, hace poco más de cuatro meses. Ayer, personal de la sección Robos y Hurtos, de Investigaciones, detuvo a dos de los cinco sospechosos.
El 20 de junio, la víctima dormía junto a su familia en una humilde vivienda ubicada en la localidad de Ohuanta, donde tenía ocultos más de 6.500 dólares. Cinco hombres ingresaron a buscar esa suma de dinero. Virca intentó resistirse al ataque y recibió un disparo. Murió en el hospital Padilla, luego de agonizar durante cuatro horas.
La testigo clave, cuyo nombre se mantiene en reserva, identificó a los autores del hecho ante el fiscal Alejandro Noguera, y además dio detalles sobre cómo se produjo el homicidio. En su declaración afirmó que ella se encargó de eliminar varias pruebas; entre otras, un pantalón, que fue quemado, al igual que parte de los 6.500 dólares que le habían quitado a la víctima.
Pelea interna
La mujer relató que, después del atraco, hubo una discusión entre los integrantes del grupo. Uno de ellos cuestionó al responsable de la muerte del ladrillero, por lo que terminaron divididos. La testigo cuenta con custodia policial ante el temor de que sufra algún tipo de represalia en su contra. Noguera entonces le solicitó a la jueza Ema de Nucci la detención de los cinco sospechosos, ya que por primera vez tenían una pista concreta sobre los posibles autores del hecho. Meses atrás se había detenido a dos hombres, pero luego debieron ponerlos en libertad al no haber pruebas en su contra.
Una comisión policial al mando de los comisarios Carlos Páez, Víctor Reynoso, Raúl Ferreyra y Julio López se instaló ayer en un camino vecinal de San Pablo. Por allí pasó un hombre montado a caballo, que era parecido al que buscaban. El sospechoso intentó escapar y cubrió su huida a balazos. Luego de una persecución por el monte y varios cañaverales, lo redujeron. El acusado, conocido como "El hijo de la Picolé", resultó herido en las piernas a raíz del intercambio de disparos con los policías y debió ser curado en el hospital Padilla. En tanto, también ayer por la mañana, pero en el barrio Ejército Argentino, se logró detener a otro de los sospechosos, conocido como "Toma todo". Los investigadores ahora buscan a los otros tres integrantes del grupo.
El 20 de junio, la víctima dormía junto a su familia en una humilde vivienda ubicada en la localidad de Ohuanta, donde tenía ocultos más de 6.500 dólares. Cinco hombres ingresaron a buscar esa suma de dinero. Virca intentó resistirse al ataque y recibió un disparo. Murió en el hospital Padilla, luego de agonizar durante cuatro horas.
La testigo clave, cuyo nombre se mantiene en reserva, identificó a los autores del hecho ante el fiscal Alejandro Noguera, y además dio detalles sobre cómo se produjo el homicidio. En su declaración afirmó que ella se encargó de eliminar varias pruebas; entre otras, un pantalón, que fue quemado, al igual que parte de los 6.500 dólares que le habían quitado a la víctima.
Pelea interna
La mujer relató que, después del atraco, hubo una discusión entre los integrantes del grupo. Uno de ellos cuestionó al responsable de la muerte del ladrillero, por lo que terminaron divididos. La testigo cuenta con custodia policial ante el temor de que sufra algún tipo de represalia en su contra. Noguera entonces le solicitó a la jueza Ema de Nucci la detención de los cinco sospechosos, ya que por primera vez tenían una pista concreta sobre los posibles autores del hecho. Meses atrás se había detenido a dos hombres, pero luego debieron ponerlos en libertad al no haber pruebas en su contra.
Una comisión policial al mando de los comisarios Carlos Páez, Víctor Reynoso, Raúl Ferreyra y Julio López se instaló ayer en un camino vecinal de San Pablo. Por allí pasó un hombre montado a caballo, que era parecido al que buscaban. El sospechoso intentó escapar y cubrió su huida a balazos. Luego de una persecución por el monte y varios cañaverales, lo redujeron. El acusado, conocido como "El hijo de la Picolé", resultó herido en las piernas a raíz del intercambio de disparos con los policías y debió ser curado en el hospital Padilla. En tanto, también ayer por la mañana, pero en el barrio Ejército Argentino, se logró detener a otro de los sospechosos, conocido como "Toma todo". Los investigadores ahora buscan a los otros tres integrantes del grupo.







