03 Noviembre 2006 Seguir en 
Catamarca.- Una doliente multitud acompañó ayer en el Cementerio Municipal de esta ciudad la ceremonia de inhumación de los restos de Rocío Ubilla, la adolescente de 15 años que fue encontrada asesinada el lunes. Su madre reclamó celeridad a la Justicia para esclarecer el homicidio.
Familiares, amigos y vecinos que se acercaron a dar el último adiós a la joven estudiante y modelo, despidieron los restos con dolor y al grito de "Justicia".
Luego de que el féretro con los restos de la adolescente fue cubierto con flores, la multitud lo despidió con aplausos. La inhumación de los restos de la joven, en medio de los llantos de sus familiares y de otros seres queridos, se produjo a las 11, una vez que el cuerpo fue trasladado desde la Catedral Basílica local, donde se realizó un oficio religioso. El vicario Moisés Pachado se refirió a Rocío como una joven pura e inocente, que fue víctima de la maldad de los hombres capaces de dañar al hijo de Dios. "Hago votos porque todos hagamos resucitar la paz, la verdad y la justicia, y que nos comprometamos a esclarecer todos los casos irresueltos", dijo el religioso.
Ivana Ubilla, madre de la chica asesinada, pidió celeridad a la Justicia para resolver el caso y calificó a Manuel Páez, el policía que es el único detenido por el caso, como el responsable de todo lo que le pasó a Rocío. Páez está acusado de haber cometido el asesinato de la joven, cuyo cuerpo fue encontrado en un descampado, con signos de haber sido golpeada, apuñalada o baleada, tras ser probablemente violada.
El fiscal Héctor Maidana interrogará hoy al policía.
La chica había desaparecido seis días antes, cuando se disponía a volver a su casa, tras haber asistido al colegio en el que estudiaba. Ese día no había clases por una jornada de desinfección, y al regresar a su casa, la adolescente desapareció.
Víctor Pinto, abogado de la familia, dijo que se enviaron muestras recogidas del cuerpo de la joven a Córdoba, donde se harán los estudios para comprobar si la modelo fue violada. (DyN-Télam)
Familiares, amigos y vecinos que se acercaron a dar el último adiós a la joven estudiante y modelo, despidieron los restos con dolor y al grito de "Justicia".
Luego de que el féretro con los restos de la adolescente fue cubierto con flores, la multitud lo despidió con aplausos. La inhumación de los restos de la joven, en medio de los llantos de sus familiares y de otros seres queridos, se produjo a las 11, una vez que el cuerpo fue trasladado desde la Catedral Basílica local, donde se realizó un oficio religioso. El vicario Moisés Pachado se refirió a Rocío como una joven pura e inocente, que fue víctima de la maldad de los hombres capaces de dañar al hijo de Dios. "Hago votos porque todos hagamos resucitar la paz, la verdad y la justicia, y que nos comprometamos a esclarecer todos los casos irresueltos", dijo el religioso.
Ivana Ubilla, madre de la chica asesinada, pidió celeridad a la Justicia para resolver el caso y calificó a Manuel Páez, el policía que es el único detenido por el caso, como el responsable de todo lo que le pasó a Rocío. Páez está acusado de haber cometido el asesinato de la joven, cuyo cuerpo fue encontrado en un descampado, con signos de haber sido golpeada, apuñalada o baleada, tras ser probablemente violada.
El fiscal Héctor Maidana interrogará hoy al policía.
La chica había desaparecido seis días antes, cuando se disponía a volver a su casa, tras haber asistido al colegio en el que estudiaba. Ese día no había clases por una jornada de desinfección, y al regresar a su casa, la adolescente desapareció.
Víctor Pinto, abogado de la familia, dijo que se enviaron muestras recogidas del cuerpo de la joven a Córdoba, donde se harán los estudios para comprobar si la modelo fue violada. (DyN-Télam)







