26 Octubre 2006 Seguir en 
La investigación del crimen de Paulina Alejandra Lebbos, perpetrado hace ocho meses, se encuentra prácticamente paralizada. La falta de pistas y la demora en conocer los resultados de los informes solicitados por la Justicia son en las principales trabas de la pesquisa.
El 26 de febrero, Paulina y su amiga Virginia Mercado, después de haber salido de bailar de un boliche de la zona del ex Abasto, subieron a un remise Fiat Duna bordó. Ella, supuestamente, se dirigía a la casa de su novio, César Soto, pero nunca llegó. Su cuerpo apareció el 11 de marzo, a la vera de la ruta 341, en Tapia. A partir de entonces, se armaron diversas teorías, pero todo quedó en la nada, por falta de pruebas.
El fiscal Carlos Albaca, que comenzó a investigar el caso luego de que la Corte Suprema de Justicia decidió desplazar a Alejandro Noguera (quien se vio envuelto en un escándalo por haber mantenido una reunión con el gobernador José Alperovich en la vivienda del mandatario), espera aún informes claves para tratar de esclarecer el caso. Entre ellos figuran los datos del entrecruzamiento telefónico al celular de Paulina, al fijo de la familia Lebbos, y los resultados de los estudios con los que se podrían establecer más detalles sobre la muerte de la joven.
Coincidencia
Por primera vez desde que la Justicia les otorgó el rol de querellantes, Alberto Lebbos, padre de la estudiante, y Eduardo Moreno, abogado de Soto, coincidieron en su queja por el estancamiento de la causa.
"Está absolutamente paralizada porque no hay vocación de investigar. Hay un algún tipo de compromiso para que no se sepa la verdad", disparó Lebbos que, por la falta de respuestas a sus planteos, dejó de asistir diariamente a Tribunales como lo hizo durante varios meses.
Moreno, en cambio, sostuvo que la causa se encuentra paralizada porque "no hay ni una pista que ayude al fiscal a seguir una línea de investigación. Lamentablemente, aún se esperan informes que pueden ayudar, pero nadie puede asegurar que con esos datos se esclarecerá el caso".
Ambas partes también piensan distinto respecto de cómo podría haberse producido la muerte de la joven y qué se debería investigar para esclarecerla. "Creo que Soto algo tuvo que ver. Si él no fue el responsable, alguna participación debió tener para encubrir al o a los autores del crimen. Por ese motivo, no me voy a cansar de pedir que se indague al entorno. No sólo cayeron en distintas contradicciones, sino que además todos aseguran que perdieron sus celulares en esos días, lo que es mucha casualidad", dijo Lebbos.
Moreno, en cambio, indicó: "este es un hecho casual, en el que intervino una sola persona. La verdad se sabrá cuando el responsable se quiebre delante de alguien. O puede ser que, a través de una fina tarea de inteligencia, se lo descubra. Esta situación es muy dura, pero es la realidad que se debe asumir".
Medidas
Lebbos anunció que en las próximas horas realizará una nueva presentación ante el fiscal Albaca para que indague nuevamente al entorno de Soto y que investigue el supuesto encubrimiento en que incurrió la Policía. Moreno, en cambio, anunció que esperará los resultados de los informes que deben ser enviados a la Justicia para determinar qué paso dará.
El 26 de febrero, Paulina y su amiga Virginia Mercado, después de haber salido de bailar de un boliche de la zona del ex Abasto, subieron a un remise Fiat Duna bordó. Ella, supuestamente, se dirigía a la casa de su novio, César Soto, pero nunca llegó. Su cuerpo apareció el 11 de marzo, a la vera de la ruta 341, en Tapia. A partir de entonces, se armaron diversas teorías, pero todo quedó en la nada, por falta de pruebas.
El fiscal Carlos Albaca, que comenzó a investigar el caso luego de que la Corte Suprema de Justicia decidió desplazar a Alejandro Noguera (quien se vio envuelto en un escándalo por haber mantenido una reunión con el gobernador José Alperovich en la vivienda del mandatario), espera aún informes claves para tratar de esclarecer el caso. Entre ellos figuran los datos del entrecruzamiento telefónico al celular de Paulina, al fijo de la familia Lebbos, y los resultados de los estudios con los que se podrían establecer más detalles sobre la muerte de la joven.
Coincidencia
Por primera vez desde que la Justicia les otorgó el rol de querellantes, Alberto Lebbos, padre de la estudiante, y Eduardo Moreno, abogado de Soto, coincidieron en su queja por el estancamiento de la causa.
"Está absolutamente paralizada porque no hay vocación de investigar. Hay un algún tipo de compromiso para que no se sepa la verdad", disparó Lebbos que, por la falta de respuestas a sus planteos, dejó de asistir diariamente a Tribunales como lo hizo durante varios meses.
Moreno, en cambio, sostuvo que la causa se encuentra paralizada porque "no hay ni una pista que ayude al fiscal a seguir una línea de investigación. Lamentablemente, aún se esperan informes que pueden ayudar, pero nadie puede asegurar que con esos datos se esclarecerá el caso".
Ambas partes también piensan distinto respecto de cómo podría haberse producido la muerte de la joven y qué se debería investigar para esclarecerla. "Creo que Soto algo tuvo que ver. Si él no fue el responsable, alguna participación debió tener para encubrir al o a los autores del crimen. Por ese motivo, no me voy a cansar de pedir que se indague al entorno. No sólo cayeron en distintas contradicciones, sino que además todos aseguran que perdieron sus celulares en esos días, lo que es mucha casualidad", dijo Lebbos.
Moreno, en cambio, indicó: "este es un hecho casual, en el que intervino una sola persona. La verdad se sabrá cuando el responsable se quiebre delante de alguien. O puede ser que, a través de una fina tarea de inteligencia, se lo descubra. Esta situación es muy dura, pero es la realidad que se debe asumir".
Medidas
Lebbos anunció que en las próximas horas realizará una nueva presentación ante el fiscal Albaca para que indague nuevamente al entorno de Soto y que investigue el supuesto encubrimiento en que incurrió la Policía. Moreno, en cambio, anunció que esperará los resultados de los informes que deben ser enviados a la Justicia para determinar qué paso dará.







