En lo que va del año, hubo la misma cantidad de homicidios que en todo 2005
Aumentaron los crímenes en la provincia. Revelan que la violencia juvenil no es un fenómeno aislado, sino que se trata de una cuestión que afecta a toda la sociedad. Según el jefe de la sección Seguridad Personal de la Policía, tiene como trasfondo frustr
24 Octubre 2006 Seguir en 
"Las patotas juveniles buscan protagonismo, dominar las calles y lugares frecuentados por los adolescentes". El que habla es el subcomisario Miguel Gómez, jefe de la sección Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones.
Durante una charla con LA GACETA, el efectivo considera que el fenómeno de la delincuencia juvenil se debe -fundamentalmente- a los problemas familiares. "Los padres tienen que asumir su responsabilidad", asevera.
- ¿La violencia juvenil se ha incrementado o siempre fue así?
- Lo que creció es la violencia en toda la sociedad, en su conjunto. De hecho, aumentaron los homicidios. Según nuestras estadísticas, en todo 2005 se registraron 50 crímenes en la provincia; este año, en cambio, ya alcanzamos esa cifra y aún restan dos meses. Lo que ocurre es que la violencia social repercute en las calles y en las escuelas.
- ¿Qué características tiene una banda?
- Los que actualmente ocupan las páginas de la prensa local no son bandas, sino grupos violentos nacidos por la falta de contención familiar. Las bandas trabajan con cédulas y una organización más aceitada. Aquí lo que hay, en cambio, son grupos con problemas de conducta. Se trata de chicos propensos a causar peleas o a buscar revancha debido a sus conflictos.
- ¿Cómo surge una patota juvenil?
- No creo que los chicos violentos se agrupen entre sí; lo que ocurre es que los grupos se van transformando en agresivos. Los adolescentes con problemas en su hogar, acostumbrados a escuchar discusiones y sin contención familiar, suelen trasladar esos inconvenientes a su grupo de amigo. Los miembros de "La banda del quiosquito", por ejemplo, comenzaron protagonizando incidentes pequeños. Ahora, a causa de su accionar, hay una persona muerta.
- ¿Por qué roba zapatillas un chico de clase media?
- Las patotas juveniles buscan protagonismo, quieren dominar las calles o los sitios que son frecuentados por los adolescentes. "La banda del quiosquito" buscó, en un comienzo, apropiarse de la calle 25 de Mayo, por ejemplo.
- ¿Hay que atajar la violencia juvenil de manera radical? ¿Cuál es el accionar de la policía?
- Para la Policía es difícil, porque los chicos de otros colegios tienen temor de suministrar información. Poco a poco, algunos se animan a denunciar. Así, logramos identificar entre diez y 12 jóvenes, la mayoría hijos de profesionales.
- ¿Cómo operan estos grupos conflictivos?
- Cuando alguien de su banda es agredido, ellos se organizan entre sí para resistirse. Lo importante es identificar a los agresores, para animarlos a desistir de este tipo de actitudes. "La banda del mameluco", por ejemplo, se desintegró cuando se concretaron las primeras detenciones.
Durante una charla con LA GACETA, el efectivo considera que el fenómeno de la delincuencia juvenil se debe -fundamentalmente- a los problemas familiares. "Los padres tienen que asumir su responsabilidad", asevera.
- ¿La violencia juvenil se ha incrementado o siempre fue así?
- Lo que creció es la violencia en toda la sociedad, en su conjunto. De hecho, aumentaron los homicidios. Según nuestras estadísticas, en todo 2005 se registraron 50 crímenes en la provincia; este año, en cambio, ya alcanzamos esa cifra y aún restan dos meses. Lo que ocurre es que la violencia social repercute en las calles y en las escuelas.
- ¿Qué características tiene una banda?
- Los que actualmente ocupan las páginas de la prensa local no son bandas, sino grupos violentos nacidos por la falta de contención familiar. Las bandas trabajan con cédulas y una organización más aceitada. Aquí lo que hay, en cambio, son grupos con problemas de conducta. Se trata de chicos propensos a causar peleas o a buscar revancha debido a sus conflictos.
- ¿Cómo surge una patota juvenil?
- No creo que los chicos violentos se agrupen entre sí; lo que ocurre es que los grupos se van transformando en agresivos. Los adolescentes con problemas en su hogar, acostumbrados a escuchar discusiones y sin contención familiar, suelen trasladar esos inconvenientes a su grupo de amigo. Los miembros de "La banda del quiosquito", por ejemplo, comenzaron protagonizando incidentes pequeños. Ahora, a causa de su accionar, hay una persona muerta.
- ¿Por qué roba zapatillas un chico de clase media?
- Las patotas juveniles buscan protagonismo, quieren dominar las calles o los sitios que son frecuentados por los adolescentes. "La banda del quiosquito" buscó, en un comienzo, apropiarse de la calle 25 de Mayo, por ejemplo.
- ¿Hay que atajar la violencia juvenil de manera radical? ¿Cuál es el accionar de la policía?
- Para la Policía es difícil, porque los chicos de otros colegios tienen temor de suministrar información. Poco a poco, algunos se animan a denunciar. Así, logramos identificar entre diez y 12 jóvenes, la mayoría hijos de profesionales.
- ¿Cómo operan estos grupos conflictivos?
- Cuando alguien de su banda es agredido, ellos se organizan entre sí para resistirse. Lo importante es identificar a los agresores, para animarlos a desistir de este tipo de actitudes. "La banda del mameluco", por ejemplo, se desintegró cuando se concretaron las primeras detenciones.







