23 Octubre 2006 Seguir en 
Un salteño que transportaba casi 2 kilos de cocaína, distribuidos en tizas, fue detenido por personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Provincia, durante un control realizado en el puesto fronterizo de Cabo Vallejo, en el límite con Salta.
Los policías, al mando de los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, habían recibido hace una semana la información de que la "mula", como se conoce a quienes transportan la droga, iba a pasar por la provincia. Por eso, se ordenó que se realicen distintos operativos para intentar descubrirla.
En la madrugada de ayer, una comisión conformada por los oficiales Silvio Luna, Pedro Barros, Walter Molina, José Rabal, Marcelo Sánchez, Carlos Herrera y Luis Pacheco, se apostó en el puesto de control. En cierto momento hicieron detener un ómnibus de pasajeros que había salido desde la localidad salteña de Salvador Mazza, y que se dirigía hacia Mendoza. De a uno, los ocupantes del vehículo fueron bajando y fueron conducidos hasta una mesa de inspección donde se los requisaba. Así descubrieron que uno de los pasajeros, debajo de la camisa, llevaba adosado al cuerpo un envoltorio rectangular que contenía un ladrillo armado con cinta de embalar, en el que llevaba gran cantidad de tizas de cocaína, de aproximadamente unos 15 gramos cada una. Cuando revisaron el equipaje del sospechoso, descubrieron otros dos envoltorios, en los que había más droga. Ante esto se ordenó que todos los pasajeros, en el colectivo, fueran llevados hasta la sede de la Dirección.
Allí, los investigadores determinaron que el salteño, a quien se conoce por el apelativo de "Ñoño negro" transportaba un total de 204 tizas, que pasaban 2.800 gramos. Según los investigadores, el cargamento estaba valuado en $ 30.600 en Tucumán, pero el precio, sobre todo en Buenos Aires, se incrementaría al triple.
"Ñoño negro" ya contaría con antecedentes por tráfico de estupefacientes. Quedó a disposición del juez federal No 1, Jorge Parache.
En Villa Amalia
Por otro lado, una comisión al mando de los suboficiales Miguel Barros y Guido Molina, arrestaron a cuatro adolescentes que estaban fumando marihuana en Villa Amalia. Los investigadores determinaron que uno de ellos, conocido como "Moquero", de 19 años, tenía en su poder 19 porros y dinero que habría obtenido con la venta de otros cigarrillos.
BUENOS AIRES.- Representantes de 41 países participarán desde hoy y hasta el viernes de la decimosexta reunión de Jefes de los Organismos Nacionales Encargados de Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas, América Latina y el Caribe, denominado HONLEA 2007. También estarán presentes representantes de España, de Gran Bretaña, de Holanda, de Irlanda y de Israel.
Entre los objetivos del encuentro se apunta a intercambiar opiniones con la intención de potenciar la cooperación entre los organismos dedicados a la lucha contra el tráfico ilícito de drogas. El temario incluye un balance sobre la represión de la producción y el tráfico de cocaína. Además, en el encuentro no se descarta la posibilidad de intercambiar información acerca de las investigaciones sobre personajes importantes involucrados en la producción de cocaína, y la investigación y el desmantelamiento de grupos de traficantes nacionales e internacionales.
Otro de los grupos evaluará la creciente amenaza del uso indebido de los estimulantes de tipo anfetamínico. (DyN)
La Plata.- El consumo de drogas no sólo se expande y hace que las edades de sus consumidores sean cada vez más bajas, sino que también los encargados de vender droga en la calle son cada vez más jóvenes. Según el comisionado Victoria Huck, "los grandes proveedores buscan que sean menores para que puedan salir rápidamente de la comisaría y vuelvan, así, a vender droga en la calle". En los últimos cuatro meses se detuvo a 151 personas, de las cuales 110 eran mayores y 31, menores. La psicóloga Paola Buoninfante indicó: "la inimputabilidad de la que gozan por ser menores de edad los convierte en elementos destacables en el fenómeno del narcotráfico". Los policías enumeraron los eslabones de distribución: el primero es el proveedor, que recibe el cargamento. Este se contacta con un distribuidor local, que es el encargado de ir a buscar la droga a los "quioscos" y la reparte entre punteros, muchos de ellos menores. La mayoría de estos chicos ya tiene una cartera de clientes que los llaman a sus celulares para que hagan el reparto a domicilio. Con este circuito, un gramo de cocaína que el primer distribuidor local le pagó al proveedor entre 3 y 4 pesos, termina en la calle a un valor de entre 20 y 30. (NA)
Los policías, al mando de los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, habían recibido hace una semana la información de que la "mula", como se conoce a quienes transportan la droga, iba a pasar por la provincia. Por eso, se ordenó que se realicen distintos operativos para intentar descubrirla.
En la madrugada de ayer, una comisión conformada por los oficiales Silvio Luna, Pedro Barros, Walter Molina, José Rabal, Marcelo Sánchez, Carlos Herrera y Luis Pacheco, se apostó en el puesto de control. En cierto momento hicieron detener un ómnibus de pasajeros que había salido desde la localidad salteña de Salvador Mazza, y que se dirigía hacia Mendoza. De a uno, los ocupantes del vehículo fueron bajando y fueron conducidos hasta una mesa de inspección donde se los requisaba. Así descubrieron que uno de los pasajeros, debajo de la camisa, llevaba adosado al cuerpo un envoltorio rectangular que contenía un ladrillo armado con cinta de embalar, en el que llevaba gran cantidad de tizas de cocaína, de aproximadamente unos 15 gramos cada una. Cuando revisaron el equipaje del sospechoso, descubrieron otros dos envoltorios, en los que había más droga. Ante esto se ordenó que todos los pasajeros, en el colectivo, fueran llevados hasta la sede de la Dirección.
Allí, los investigadores determinaron que el salteño, a quien se conoce por el apelativo de "Ñoño negro" transportaba un total de 204 tizas, que pasaban 2.800 gramos. Según los investigadores, el cargamento estaba valuado en $ 30.600 en Tucumán, pero el precio, sobre todo en Buenos Aires, se incrementaría al triple.
"Ñoño negro" ya contaría con antecedentes por tráfico de estupefacientes. Quedó a disposición del juez federal No 1, Jorge Parache.
En Villa Amalia
Por otro lado, una comisión al mando de los suboficiales Miguel Barros y Guido Molina, arrestaron a cuatro adolescentes que estaban fumando marihuana en Villa Amalia. Los investigadores determinaron que uno de ellos, conocido como "Moquero", de 19 años, tenía en su poder 19 porros y dinero que habría obtenido con la venta de otros cigarrillos.
Jornadas de lucha contra el tráfico ilícito
BUENOS AIRES.- Representantes de 41 países participarán desde hoy y hasta el viernes de la decimosexta reunión de Jefes de los Organismos Nacionales Encargados de Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas, América Latina y el Caribe, denominado HONLEA 2007. También estarán presentes representantes de España, de Gran Bretaña, de Holanda, de Irlanda y de Israel.
Entre los objetivos del encuentro se apunta a intercambiar opiniones con la intención de potenciar la cooperación entre los organismos dedicados a la lucha contra el tráfico ilícito de drogas. El temario incluye un balance sobre la represión de la producción y el tráfico de cocaína. Además, en el encuentro no se descarta la posibilidad de intercambiar información acerca de las investigaciones sobre personajes importantes involucrados en la producción de cocaína, y la investigación y el desmantelamiento de grupos de traficantes nacionales e internacionales.
Otro de los grupos evaluará la creciente amenaza del uso indebido de los estimulantes de tipo anfetamínico. (DyN)
Los narcos usan vendedores cada vez más jóvenes
La Plata.- El consumo de drogas no sólo se expande y hace que las edades de sus consumidores sean cada vez más bajas, sino que también los encargados de vender droga en la calle son cada vez más jóvenes. Según el comisionado Victoria Huck, "los grandes proveedores buscan que sean menores para que puedan salir rápidamente de la comisaría y vuelvan, así, a vender droga en la calle". En los últimos cuatro meses se detuvo a 151 personas, de las cuales 110 eran mayores y 31, menores. La psicóloga Paola Buoninfante indicó: "la inimputabilidad de la que gozan por ser menores de edad los convierte en elementos destacables en el fenómeno del narcotráfico". Los policías enumeraron los eslabones de distribución: el primero es el proveedor, que recibe el cargamento. Este se contacta con un distribuidor local, que es el encargado de ir a buscar la droga a los "quioscos" y la reparte entre punteros, muchos de ellos menores. La mayoría de estos chicos ya tiene una cartera de clientes que los llaman a sus celulares para que hagan el reparto a domicilio. Con este circuito, un gramo de cocaína que el primer distribuidor local le pagó al proveedor entre 3 y 4 pesos, termina en la calle a un valor de entre 20 y 30. (NA)







