01 Abril 2006 Seguir en 
Quien transite por la calle San Martín al 1.500 puede advertir, con alarma, que últimamente se han empezado a sacar los magníficos tarcos ubicados sobre la vereda en donde funcionaba la Escuela de Agricultura. Llama la atención que alguien haya dispuesto eliminar ejemplares de tan excelente porte, ampliamente representativos de la flora tradicional de la provincia.
En múltiples oportunidades, hemos subrayado la necesidad de que nuestros árboles reciban el cuidado que merecen, por todos los sabidos beneficios que su presencia significa para el medio ambiente, para el clima y para la estética de San Miguel de Tucumán. Inclusive hemos insistido en el imperativo de replantar los ejemplares que han caído, por sus muchos años, o abatidos por las tormentas estivales.
Por eso resulta alarmante, repetimos, lo que está ocurriendo actualmente en esa vereda de la calle San Martín.
No conocemos que exista justificativo para una medida de tal naturaleza. Pensamos que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, como responsable del arbolado, debiera intervenir con urgencia para que cese semejante cuadro.
En múltiples oportunidades, hemos subrayado la necesidad de que nuestros árboles reciban el cuidado que merecen, por todos los sabidos beneficios que su presencia significa para el medio ambiente, para el clima y para la estética de San Miguel de Tucumán. Inclusive hemos insistido en el imperativo de replantar los ejemplares que han caído, por sus muchos años, o abatidos por las tormentas estivales.
Por eso resulta alarmante, repetimos, lo que está ocurriendo actualmente en esa vereda de la calle San Martín.
No conocemos que exista justificativo para una medida de tal naturaleza. Pensamos que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, como responsable del arbolado, debiera intervenir con urgencia para que cese semejante cuadro.







