El 31 de marzo cumplirá 102 años la Escuela y Liceo Vocacional Sarmiento. Las que nos sentimos incondicionalmente unidas a ella, con el corazón y a viva voz seguiremos pregonando: "necesitamos el espacio para seguir creciendo por otros 100 años de educación en libertad". En ese día deseo materializar el homenaje a la institución en la persona de una educadora ejemplar: María Elena D. de Cuenya, que en su paso por las aulas usó la sonrisa coronando las palabras de un sabio consejo, junto al abrazo fraterno, para poner en práctica la tan renombrada autodisciplina sarmientina. Generaciones de maestros, madres -hoy abuelas- sólo saben decir: ¡gracias, María Elena! Y a ti, querida escuela, que a pesar de las difíciles situaciones que afrontas, tu excelencia educativa sigue creciendo, te deseo que pronto puedas decirles a nuestras autoridades gubernamentales: ¡Gracias, por el espacio de la Legislatura!
Blanca E. Cobo
Av. Soldati 574 (P.B.)
S. M. de Tucumán
TOMAS ELOY MARTINEZ (I)
En el artículo del periodista y escritor tucumano Tomás Eloy Martínez titulado "Los soles oscuros de Tucumán" podemos construir, a través de la palabra, imágenes que no quisiéramos o no podemos mirar. Lugares que se vuelven invisibles por dos razones, creo. Una, por el desconocimiento de tal realidad; y otra, porque la certidumbre de su existencia nos provoca una aceptación que se vuelve insoportable. Es bueno reconocer que hay "soles oscuros" en Tucumán. Y sería mucho mejor que, más allá de reconocerlos, tuviesen la oportunidad de recuperar su luminosidad. Para ello debe haber una intención política genuina que garantice lugares de derecho para los tucumanos. Para algunos, Tomás Eloy Martínez puede o no tener razón en lo que dice. Podemos debatir, inclusive, sus dichos. Esto es también un derecho. Ahora, si el derecho a opinar nos vuelve desterrados significa que no tenemos memoria. Ayer recordamos los 30 años de la dictadura, lo que esta significó en la Argentina. Tiempo de miedo, de silenciamiento, de exilio, de desterrados, de desaparecidos. No acallemos la realidad declarando ex tucumano a un ciudadano. Hay que mirarla, analizarla y buscar un lugar para la memoria y para la esperanza, que es lo que nos mantiene vivos, a pesar de todo.
María Laura Canigia
laucanigia@hotmail.com
TOMAS ELOY MARTINEZ (II)
En la Nota III de "Los soles oscuros de Tucumán", que Tomás Eloy Martínez publicó en "La Nación", destacaba que durante su última estada en Tucumán escuchar la palabra hambre era innecesario frente a la realidad apreciada, luego de reportear a miserables y a cartoneros cuando realizó su "aventura por los caminos de la provincia en un auto alquilado". Sus críticas acertadas me recordaron a las utilizadas eternamente por los políticos, del bando que fueran, durante sus campañas proselitistas. Este hombre me hace sentir culpable de vivir en Tucumán. El mismo del que partió alguna vez y al que, cuando regresa, encuentra a su gente, que lo colma de halagos por sus innegables méritos literarios. Culpable por estar y no resolver problemas, sea por inacción, inhabilidad o, a lo mejor, por luchar sin suerte acá. Me fastidio por su nota hábilmente redactada cuando señala crueles realidades, omitiendo consignar, por ejemplo, que Tucumán está entre los primeros productores de soja y de citrus del mundo; que hay montadas importantes empresas azucareras, automotrices, etcétera, que quizás sean la "foto" a la que se refiere Beatriz Rojkés, la señora del gobernador, sin advertir que son el resultado de emprendimientos particulares y no obras del Gobierno. Fastidiado y todo, al igual que muchos, sigo viviendo honradamente en este lugar, soportando revoluciones; payasadas de los gobernantes de la democracia; expresiones desafortunadas de políticos "inventados" de uniones maritales. Pero sí gozando casi todos los días de "un sol redondo que se pone sobre las montañas al otro lado del río". Envidio la capacidad de Tomás Eloy Martínez, poseedor de privilegiada pluma, para denunciar, desde allá. Pero: ¿qué sacamos con la foto, si la "mina" está en París?
Carlos A. Valdez
25 de Mayo 30 (4º "B")
S. M. de Tucumán
SALARIOS
Mis felicitaciones al periodista Alvaro J. Aurane por reflejar en el "Panorama Tucumano" lo que ocurre en este "Jardín de la República", tan deshojado en el incipiente otoño, que estremece pensar cómo llegaremos al invierno. No tiene objeto que transcriba todo lo que allí está muy claro. Pero no me resisto a repetir lo dicho por Jean C. Chretien: "cualquier cambio (a los salarios) debe ser orientado no sólo por la necesidad de asegurar que el trabajo en el gobierno atraiga, motive y retenga a los mejores y a los más brillantes, sino que también sea respetuoso de los contribuyentes y de los costos que estos tienen que afrontar". Espero que al gobernador no le tiemble la mano cuando del salario de los trabajadores se trate, como no le tembló cuando firmó su asignación y la de sus ministros.
María de los A. Hernández
24 de Setiembre
S. M. de Tucumán
TACO RALO En relación con las críticas del lector Alberto Patricio Gómez (carta del 5/3), lo invito a que se acerque al local comunal de Taco Ralo y que se informe sobre los fondos públicos que allí se manejan. Y que pregunte, además, cuántos habitantes pagan sus tributos. Con el escaso personal de la comuna se están refaccionando y ampliando cinco escuelas de la zona.
Cosme Damián Brito
Santiago 339
Taco Ralo (Tucumán)
INSEGURIDAD
La inseguridad se combate conforme a la conducta que observan los miembros de una sociedad. Cuando se rompen los patrones culturales y se degradan las costumbres, comienza la inseguridad. Cierto es que el Estado tiene la obligación de asegurar la tranquilidad y la seguridad jurídica. Pero no es menos cierto que la desintegración de la familia, por el consumo de alcohol y de drogas, es responsabilidad directa del grupo familiar. La restauración de la célula social básica deberá ser nuestra meta en los próximos años.
Mario Soloaga
Chacabuco 516 (2º "B")
S. M. de Tucumán







