26 Febrero 2006 Seguir en 
En un confuso episodio, un hombre de 37 años fue asesinado el viernes a la noche en Concepción. Por el crimen, quedó detenido un amigo de la víctima, informaron fuentes policiales.
El cuerpo de Raúl Eduardo Quinteros, de 37 años, apareció tirado en la calle Juramento 1.050 del barrio 10 de Mayo. La Policía lo encontró tirado boca abajo en un pastizal. A pocos metros del cadáver, que presentaba signos de ahorcamiento, los efectivos hallaron una soga y un cinto.
Más tarde, los policías recibieron el testimonio de María Angélica Gramajo, quien sería la dueña de la vivienda donde vivía la víctima, según la Policía. La mujer -informaron los pesquisas- contó que por la tarde había visto pasar a la víctima, que habría estado alcoholizada, junto un amigo al que identificó como “Perico”. A partir de esta prueba, por orden de la Justicia, los uniformados aprehendieron al sospechoso, Pedro Ignacio Gómez, detallaron los investigadores. El hombre quedó a disposición de la Fiscalía de turno.
El cuerpo de Raúl Eduardo Quinteros, de 37 años, apareció tirado en la calle Juramento 1.050 del barrio 10 de Mayo. La Policía lo encontró tirado boca abajo en un pastizal. A pocos metros del cadáver, que presentaba signos de ahorcamiento, los efectivos hallaron una soga y un cinto.
Más tarde, los policías recibieron el testimonio de María Angélica Gramajo, quien sería la dueña de la vivienda donde vivía la víctima, según la Policía. La mujer -informaron los pesquisas- contó que por la tarde había visto pasar a la víctima, que habría estado alcoholizada, junto un amigo al que identificó como “Perico”. A partir de esta prueba, por orden de la Justicia, los uniformados aprehendieron al sospechoso, Pedro Ignacio Gómez, detallaron los investigadores. El hombre quedó a disposición de la Fiscalía de turno.







