Por un desamor, la Justicia descubrió a los asaltantes

Una mujer despechada ayudó a encontrar a dos de los delincuentes. La testigo se vengó de su pareja que, tras el hecho, huyó con otra mujer.

21 Febrero 2006
BUENOS AIRES.- Una vez más quedó demostrado que no existe el golpe perfecto. La banda que robó el Banco Río el mes pasado contaba con recursos tecnológicos, logísticos y económicos para cumplir con el objetivo. Pero nunca se imaginaron que el sueño de disfrutar del botín, que quizás alcance los U$S 20 millones, se frustraría a causa de un desamor. Aunque parezca mentira, una mujer despechada le entregó a la Policía todos los elementos para que detengan a varios integrantes del grupo.
Cuenta la historia que al fiscal Jorge Apolo, quien investiga el caso, le faltaban algunas pruebas para encontrar a los delincuentes. Pero jamás sospechó que la mujer de uno de los supuestos integrantes de la banda se los daría en bandeja. La testigo se vengó de su pareja que, después de haber cometido el delito, huyó del país con otra mujer.
Con los datos aportados, la Policía logró detener a Rubén Alberto de la Torre y a Silvia María Liliana Fernández, acusados de haber formado parte del grupo que se apoderó del efectivo y de las joyas guardadas en 145 cajas de seguridad de la entidad crediticia. Apolo precisó que estos son los únicos dos detenidos: De la Torre, que es uno de los autores del hecho, y una mujer que habría dado información a la banda.
Sobre De la Torre, aclaró: "tenemos pruebas de que estuvo dentro del banco y que, además, desarrolló distintas labores en la planificación y en la concreción del hecho". Según fuentes oficiales, el sospechoso habría entrado disfrazado de médico el día del atraco.
En cuanto al monto total robado el 13 de enero en la entidad bancaria, dijo: "no se sabe cuál es el total, porque hay damnificados que aún no informaron a la autoridad bancaria sobre qué tenían". Sin embargo, según las estimaciones del ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, los delincuentes se habrían llevado entre U$S 7 y 8 millones, como mínimo; aunque existen cálculos que elevan esa cifra a, por lo menos, U$S 20 millones. En los allanamientos realizados durante el último fin de semana, se habría recuperado más de U$S 1 millón, informaron.
Según el análisis de varios especialistas, nunca se podrá estimar con exactitud cuál es el monto del botín, pues no descartan que varios damnificados hayan tenido dinero en negro, motivo por el cual no pueden declarar la verdadera cifra que perdieron. (Especial-NA)



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