Una docente fue atacada con salvajismo en Ciudadela

Los vecinos están hartos por la inseguridad cotidiana que padecen. La mujer les había pedido a unos jóvenes que dejaran de jugar a la pelota en la vereda de su casa a la madrugada.

LAS MAGULLADURAS EN EL ROSTRO DE PATRICIA FELIPE.
LAS MAGULLADURAS EN EL ROSTRO DE PATRICIA FELIPE.
09 Febrero 2006
La tensión en el barrio La Ciudadela crece mientras pasan las horas. Después de que una docente denunció haber sido agredida salvajemente por los integrantes de una familia de la villa "El Triángulo", los vecinos se declararon en estado de alerta y no descartan tomar medidas para frenar la escalada de violencia que se vive en ese sector de la ciudad.
Patricia Felipe, de 43 años, que vive en la esquina del pasaje Campo de las Carreras y Williams, explicó que el martes a la madrugada le pidió a un grupo de jóvenes que dejaran de jugar a la pelota en la vereda de su casa. Como no escucharon su pedido, se dirigió al destacamento policial del barrio para que actuaran los uniformados.
"El policía que me atendió no quiso tomar la denuncia, por lo que decidí regresar a mi casa. Pero en la puerta de mi vivienda ,estaba esperándome un grupo de más de diez personas que me atacaron salvajemente. Hasta me abrieron la boca y me lastimaron adentro con sus manos", relató la mujer. Según el informe médico, la víctima sufrió dos heridas cortantes en el pómulo derecho y arañazos a lo largo de ambos brazos, entre otras contusiones.
La pesadilla que vivió la mujer no terminó allí. Su esposo, Héctor Roldán, cuando descubrió lo que estaba pasando, salió a defenderla y también fue atacado por los mismos agresores. El matrimonio realizó la denuncia en la seccional 3a, cuyo titular ordenó que recibieran custodia policial hasta que terminaran las actuaciones que están realizando.
Enrique Roldán, presidente del Centro Vecinal de La Ciudadela, reconoció que el clima que se vive en el barrio está enrarecido. "Estamos hartos de lo que ocurre con los habitantes de ?El Triángulo?. Es un problema que tiene más de 30 años y que hasta el momento no tiene ninguna solución. La impotencia por la inseguridad ya es insostenible", argumentó.
El dirigente barrial confirmó que el destacamento policial sigue funcionando, gracias a los aportes de los vecinos, aunque se quejó de que no se cumple con los objetivos por los que fue creado. "El personal llega acá porque recibió una especie de castigo y eso no transmite ningún tipo de garantía", explicó.
Roldán confirmó que, en los próximos días, realizarán una asamblea para pedir al intendente Domingo Amaya y al gobernador José Alperovich que intervengan en el caso.



Tamaño texto
Comentarios