02 Febrero 2006 Seguir en 
Familiares y vecinos de Sergio "Takahara" Medina, el hombre de 33 años que murió en un confuso hecho, ocurrido el domingo, protestaron enfrente de la casa de Angel Mardoqueo Sandoval, el suboficial (r) que le disparó a la víctima durante un supuesto atraco, ocurrido en calle Emilio Castelar al 2000.
"A mi hermano le pegaron un tiro porque era negrito y achinado. El no era un delincuente; sólo había sido arrestado por algunas contravenciones. Tenía cara de malo, pero era muy bueno", aseguró Norma Medina, hermana de la víctima, mientras clavaba una cruz de madera en el lugar del hecho.
Caminando
Más de 60 personas caminaron ayer, a las 19, desde el domicilio de Medina, ubicado en Ramírez de Velasco y Lucas Córdoba, hasta el de Sandoval. Cuando llegaron, exclamaron: "no al gatillo fácil, ni a la impunidad". "Ese día mi hijo salió de mi casa a comprar helado, eran como las 15, y nunca volvió. El, a veces, era chiquilín; pero siempre fue muy trabajador. Estoy segura de que no entró a robar en ningún momento en esa casa. El militar le disparó cuando ya lo tenía lejos, y por la espalda. El (Sandoval) tiene poder, por eso nadie lo puede culpar", dijo Berta Rosa Medina, madre del supuesto asaltante. La manifestación fue pacífica.
Según el testimonio de Sandoval, que sigue detenido a disposición de la Justicia, Medina, junto con otros hombres y dos menores de edad, habrían ingresado armados a su domicilio a robar, y él, por defender a su familia, sacó el arma y le disparó.
"Nos vamos a reunir aquí y vamos a hacer marchas, todos los miércoles, hasta que la Justicia demuestre cuál es la verdad", dijo Isabel Navarro, una vecina.
"A mi hermano le pegaron un tiro porque era negrito y achinado. El no era un delincuente; sólo había sido arrestado por algunas contravenciones. Tenía cara de malo, pero era muy bueno", aseguró Norma Medina, hermana de la víctima, mientras clavaba una cruz de madera en el lugar del hecho.
Caminando
Más de 60 personas caminaron ayer, a las 19, desde el domicilio de Medina, ubicado en Ramírez de Velasco y Lucas Córdoba, hasta el de Sandoval. Cuando llegaron, exclamaron: "no al gatillo fácil, ni a la impunidad". "Ese día mi hijo salió de mi casa a comprar helado, eran como las 15, y nunca volvió. El, a veces, era chiquilín; pero siempre fue muy trabajador. Estoy segura de que no entró a robar en ningún momento en esa casa. El militar le disparó cuando ya lo tenía lejos, y por la espalda. El (Sandoval) tiene poder, por eso nadie lo puede culpar", dijo Berta Rosa Medina, madre del supuesto asaltante. La manifestación fue pacífica.
Según el testimonio de Sandoval, que sigue detenido a disposición de la Justicia, Medina, junto con otros hombres y dos menores de edad, habrían ingresado armados a su domicilio a robar, y él, por defender a su familia, sacó el arma y le disparó.
"Nos vamos a reunir aquí y vamos a hacer marchas, todos los miércoles, hasta que la Justicia demuestre cuál es la verdad", dijo Isabel Navarro, una vecina.
Lo más popular
Ranking notas premium







