Rompieron el silencio

Los amigos íntimos de Malvino, quienes estuvieron con el joven la noche del asesinato, contaron que Ariel quedó "atrapado por el tumulto".

01 Febrero 2006

Federico Gerbino, de 22 años, amigo de Ariel Malvino, asesinado por una patota de argentinos en la playa brasileña de Ferrugem el 19 de enero pasado, dijo hoy no estar en condiciones de reconocer a los criminales, porque no presenció el momento del homicidio y cuando vio las fotos de los sospechosos, no pudo vincularlos con el hecho.

Federico, Ariel y otro amigo, Fernando Wall, de 21 años, caminaban a las 5 de la madrugada por la callecita principal de Ferrugem, cuando se separaron para hablar con otros chicos. Cuando advirtió que había una tumulto, vio que Ariel había quedado "atrapado" en una pelea.

El joven, acongojado por lo ocurrido a Ariel, de quien era amigo "desde los 4 años", dijo esta mañana a la prensa que la policía brasileña estaba "a veinte metros" del lugar donde golpeaban a Ariel "y no intervino para nada" y que la ambulancia tardó "unos 50 minutos en llegar".

El dueño de una posada ubicada en la ciudad brasileña de Ferrugem, en cambio, aseguró hoy que podría reconocer a dos de los jóvenes involucrados en el crimen y le adjudicó la principal responsabilidad a una persona llamada Eduardo, a quien no vio, pero si oyó nombrar varias veces.

“Una persona llamada Eduardo” Guilherme Rosa relató algunos detalles del caso y dijo que el día del homicidio fue él quien detuvo a dos de los agresores "cuando corrían de la escena del crimen".

Además reveló que otras personas que se hallaban en el lugar "coinciden en que fue Eduardo quien arrojó la piedra", aunque reconoció que él no lo vio.

"Estaba trabajando con mi personal de seguridad. Eran como las 6.15 de la mañana, cuando pasaron tres chicos corriendo y detrás de ellos, un brasileño. Primero pensamos que estaban jugando, pero llegaron a una esquina sin salida y escuchamos gritos que decían: al suelo, al suelo. Han matado a un chico, voy a llamar a la policía", reveló.

El dueño de la posada dijo que en ese momento pasaron por el lugar "los amigos de esos chicos", quienes les preguntaron "por Eduardo". "¿Dónde está Eduardo? Tenemos que encontrar a Eduardo. Pero los otros dos les contaron que se había escapado", sentenció.

Luego Rosa dijo que los jóvenes le pidieron ayuda a un señor para que los llevara en un automóvil hasta una casa cercana. "Cuando llegó la policía detuvo al señor y éste le indicó el lugar donde había acercado a los jóvenes, pero estos chicos ya no estaban. Se habían escapado", indicó. (Agencias).

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