Riesgo para los peatones

31 Enero 2006
Más de un peatón desprevenido puede llevarse una desagradable sorpresa si intenta cruzar los puentes ubicados sobre la avenida Mate de Luna y Amador Lucero, o sobre Benjamín Aráoz (frente al lago San Miguel, del parque 9 de Julio). En varios tramos hay agujeros -son más bien verdaderos cráteres- en el hormigón del piso. Esto exige mucha atención de parte de los transeúntes, especialmente de noche. Un mal paso puede significar un serio riesgo de torceduras o, peor aún, de quebraduras.
Las autoridades municipales deberían preocuparse por subsanar este problema, sobre todo teniendo en cuenta cuán usados son estos puentes para sortear los problemas que genera el tránsito en las citadas avenidas. Más cuando se aproxima el inicio del ciclo lectivo y dada la proximidad de la escuela Patricias Argentinas, en el caso del puente situado en Mate de Luna y Amador Lucero, y de las Facultades de Filosofía y Letras, de Psicología, y de Odontología, y de la Escuela de Educación Física, en el segundo. A ello hay que sumar, también en este último caso, que mucha gente circula por el parque 9 de Julio en época de vacaciones.


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