La motivación, en el ámbito laboral, puede ser definida "como la voluntad de los empleados de sostener un alto nivel de esfuerzo para alcanzar las metas de las organización". Se sabe que los individuos difieren en el impulso básico que los incentiva. De manera que, al analizar el concepto de motivación, hay que tener en cuenta que su nivel varía, entre individuos como en una misma persona en momentos diferentes.
Si bien es cierto que cuando alguien esta motivado, hace un gran esfuerzo, el desafío de la organización o empresa es que el esfuerzo se canalice en la dirección adecuada, que se despliegue en sentido de la meta u objetivo empresarial.
El otro desafío inseparable del de la motivación -la otra cara de la misma moneda- es el de sostener los niveles adecuados de motivación. Es aquí donde aparece un elemento fundamental en este análisis: el vinculado a las expectativas; dicho de otra manera, las metas de las organizaciones deberán considerar las necesidades y expectativas de los empleados.
Para no olvidar
El incentivo más poderoso que se puede utilizar es el reconocimiento personalizado e inmediato. Las pautas que se deben considerar para recompensar y reconocer eficazmente la labor de los empleados son:
-- Adecuar la recompensa a la persona. Comenzar por las preferencias personales del empleado, recompensándolo en una forma que para él sea verdaderamente satisfactoria. Se debe hacer participar a las personas en el armado de las recompensas.
-- Adecuar el premio a lo logrado. El refuerzo eficaz de un buen desempeño debe tener en cuenta cuánto significa lo que logró el empleado.
-- Ser oportuno y específico. Para ser eficaces, las recompensas deben ser otorgadas tan pronto como sea posible después que se logre el desempeño o resultado esperado. Los premios demorados no logran motivar a los empleados para que repitan sus actuaciones. Además, se debe decir siempre por qué se está otorgando la recompensa.
-- Siempre hay que reflejar los valores y la estrategia de la empresa en los programas de recompensas.
-- Los programas deben variar, durar poco y cambiarse con frecuencia, pues lo que es significativo para algunos puede no serlo para otros.
-- Hay que hacer conocer claramente las reglas y sus objetivos o resultados esperados.
Cinco buenos consejos
Según estudios, las cinco técnicas de motivación más importantes son:
1) Que el jefe felicite personalmente a los empleados que hayan hecho un buen trabajo.
2) Que la empresa se base en el desempeño para ascender a los empleados. Esto es lo que se conoce como promoción interna.
3) Que el gerente haga público el reconocimiento del buen desempeño de los empleados.
4) Que la empresa haga participar a los empleados del beneficio que implica mejorar un proceso o incrementar los resultados.Gran parte del poder de estos reconocimientos es el hecho de saber que alguien dedicó el tiempo necesario para darse cuenta del logro, buscar al empleado que lo obtuvo y felicitarlo personalmente en forma oportuna. Esto implica que la empresa u organización no tan sólo se detiene frente a los errores de las personas, sino y fundamentalmente frente a los aciertos.
Sugerencias para agendar:
-- Llame al empleado a su oficina simplemente para darle las gracias, no trate otro tema.
-- Anuncie a los empleados que les dirá siempre cómo están haciendo el trabajo.
-- Dígales qué fue lo que hicieron bien, sea directo.
-- Dígales cuán satisfecho se siente por lo que ellos hicieron bien y de qué manera eso ayuda a la empresa.
-- Estimúlelos para que sigan haciendo un buen trabajo.
-- Dé a conocer los logros. Esto es lo que se llama publicidad interna.(Por Jose Blunda, psicólogo-desarrollo del capital humano)







