Los graduados universitarios no se desalientan y siempre estan buscando empleo. Aceptan sueldos bajos pero no ocupaciones de menor nivel. Muchos prefieren emigrar. Titulares de cuatro colegios profesionales de Tucumán confirmaron que la falta de trabajo es cada vez más grave entre sus asociados. La industria, la construcción y el transporte fueron las actividades que más gente expulsaron.
30.000 puestos de trabajo perdido
Unos 30.000 puestos de trabajo se perdieron en el último año en la provincia, de acuerdo con los datos obtenidos en la última medición del Instituto Nacional de Censo y Estadística que se realizó en mayo pasado. Todavía no se tienen las cifras definitivas pero ya se sabe que un alto porcentaje de esos 30.000 empleos pertenecían a profesionales graduados en la universidad.
Según los datos del INDEC, a mayor nivel educativo, más creció el desempleo. Las cifras para Capital Federal y Gran Buenos Aires indican que entre las personas con estudios universitarios completos el desempleo creció un 53,8% respecto de mayo del año pasado.
Entre quienes secundario completo y universitario incompleto, el aumento de la desocupación fue de 42,2%. Entre los que no completaron el secundario, el incremento del desempleo fue del 12,7% y entre quienes no completaron el primario, de un 16,8%.En Tucumán, el director de Estadísticas, Santiago Reyes, indicó que todavía el INDEC no ha enviado las cifras del desempleo desglosadas en los distintos ítems, pero consideró que la situación se repite. Además, los colegios profesionales consultados por LA GACETA confirmaron que la caída de la ocupación se siente con mucha más fuerza que el año pasado.
Con cada medición del INDEC crece la proporción de gente desocupada con mayor educación e instrucción, de acuerdo con las encuestas realizadas en la Capital Federal y conurbano. Ocurre que si bien es más fácil encontrar un empleo -o conservar el que se tiene- al contar con una mejor capacitación, el cierre de las empresas y el desmantelamiento de las áreas de inversión o de investigación oficiales o privadas hace que sea cada vez más difícil la inserción laboral de la gente con mayor preparación.
"Es una paradoja que ante el aumento de la complejidad del mundo de los negocios se exija que los profesionales sean cada vez más capacitados pero, por otra parte, se achica el mercado laboral y estalla la desocupación o la subocupación en el sector", dijo el presidente del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, Ricardo Nassif.
A comienzos de los 90, los graduados universitarios aumentaban a un ritmo mayor que la creación de empleos, pero desde hace dos años la situación se agravó porque se comenzó a producir la destrucción de puestos de trabajo. Mientras la gente con menor instrucción, por el desaliento, deja de buscar trabajo o se ocupa en actividades de refugio como la venta ambulante, la venta de cartones o labores para el club de trueque, los graduados universitarios sin empleo continúan buscando trabajo; incluso aceptan puestos que se ofrecen a menores salarios pero se resisten a ocupaciones de mucho menor nivel. Ante esa alternativa, muchos prefieren emigrar.Las actividades que más gente expulsaron fueron la industria, la construcción y el transporte, lo que indicaría que las profesionales más afectadas son las vinculadas a las ramas técnicas.
En pocas palabras
"No tenemos una estadística sobre los profesionales desocupados pero sí contamos con datos que son categóricas: de enero a julio ingresó la mitad de las carpetas de trabajo que habían entrado el año pasado en el mismo lapso", indicó el presidente del Colegio de Arquitectos, Carlos Andrés. De 167 carpetas ingresadas,sólo el 33% son obras de construcción nuevas (viviendas la gran mayoría); el 2% son edificios, también nuevos; y el 35% son ampliaciones de viviendas. El 30% restante se trata de carpetas que corresponden a obras realizadas el año pasado. Además, sobre un total de 1.200 arquitectos matriculados, activos se encuentran sólo139, apenas el 11%.
"No conozco las estadísticas pero tenemos el mejor termómetro: en lo que va del año no ha ingresado ningún plano de proyecto para autorizar. Esto significa que no hay obras nuevas", señaló el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles, Gustavo Usandivaras. "Lo único que hay son obras de reacondicionamiento, relanzamiento, terminación de trabajos que estaban realizándose", puntualizó. Usandivaras advirtió que la situación no significa desempleo sólo para los profesionales de la ingeniería civil sino para un gran número de sectores. "Esto implica que la construcción, que es la madre de las industrias, no está generando su efecto multiplicador, que ayuda a crear nuevos puestos de trabajo".
"La crisis también golpea a los abogados, a pesar de que pareciera de que con los amparos en contra del corralito hay más trabajo", aseguró el presidente del Colegio de Abogados de Tucumán, Carlos Parajón Canteli. "La situación deriva en que muchos profesionales se subocupan, por u salario, en estudios jurídicos grandes. Es decir que pasan de ser profesionales liberados a ser meros empleados. Pero, de otro modo, no podrían subsistir", explicó el profesional. Parajón Canteli admitió que hay un número de abogados mayor al que la sociedad puede absorber pero señaló que ese no es el único motivo del desempleo. "Para colmo -agregó- la Justicia está atiborrada de trabajo; no se da una respuesta a los litigantes; los litigios se alargan y se convierten en una desesperanza para los profesionales porque no pueden percibir sus honorarios".
"La situación laboral de los contadores y profesionales en general de las ciencias económicas es un desastre", admitió el presidente del colegio que agrupa a esos profesionales, Ricardo Nassif. "Es verdad que cuando la situación económica es mala, las empresas necesitan más asesoramiento profesional. Pero, hoy son muy pocas las compañías que pueden pagar ese tipo de consultas", agregó. Nassif advirtió que está cambiando, además, el perfil del profesional. "Va a estar más ligado a ser un consultor que a ese papel estático de auditor que tenía hasta ahora", explicó. "El profesional de las ciencias económicas tendrá mayor protagonismo en la empresa, y tendrá que saber brindar un asesoramiento integral que permita resolver los desafíos que sel es presentan a las compañías en el nuevo contexto económico del país y de la provincia", dijo.







