06 Diciembre 2005 Seguir en 
La Policía aprehendió a un hombre acusado de engañar a propietarios de drugstores en la venta de cabinas telefónicas para sus locales comerciales.
La investigación policial se inició por la denuncia presentada por Néstor Jordán Aguilar, domiciliado en Villa Fiad, departamento Leales. Este afirmó que un hombre que dijo ser representante de la firma Econotel, le ofreció la instalación de cabinas por un total de $ 5.600.
Pedido de dinero
Como al comerciante le interesó la propuesta, le entregó $ 2.000 de adelanto y recibió la promesa de que en menos de 30 días tendría los aparatos, y que, una vez finalizado el trabajo, le entregaría el resto del dinero.
Sin embargo, pasaron los días y el supuesto vendedor nunca apareció. Jordán Aguilar lo buscó y nunca lo encontró. Una comisión de la Sección Defraudación y Estafas de la Dirección General de Investigaciones, al mando del comisario Héctor Cheín, y supervisada por el comisario general Alfredo Jiménez, descubrió que la misma persona también había engañado, mediante la misma maniobra, a Hugo Horacio Fernández, de Tafí Viejo, y a Elio Lázaro Rodríguez, de esta ciudad.
El fiscal Arnoldo Suasnábar, al enterarse de lo que estaba ocurriendo, les pidió a los uniformados que detuvieran al sospechoso. Estos, después de haberlos seguido durante varios días, lograron aprehenderlo en la vía pública. El acusado, de 54 años, quedó a disposición de la Justicia.
La investigación policial se inició por la denuncia presentada por Néstor Jordán Aguilar, domiciliado en Villa Fiad, departamento Leales. Este afirmó que un hombre que dijo ser representante de la firma Econotel, le ofreció la instalación de cabinas por un total de $ 5.600.
Pedido de dinero
Como al comerciante le interesó la propuesta, le entregó $ 2.000 de adelanto y recibió la promesa de que en menos de 30 días tendría los aparatos, y que, una vez finalizado el trabajo, le entregaría el resto del dinero.
Sin embargo, pasaron los días y el supuesto vendedor nunca apareció. Jordán Aguilar lo buscó y nunca lo encontró. Una comisión de la Sección Defraudación y Estafas de la Dirección General de Investigaciones, al mando del comisario Héctor Cheín, y supervisada por el comisario general Alfredo Jiménez, descubrió que la misma persona también había engañado, mediante la misma maniobra, a Hugo Horacio Fernández, de Tafí Viejo, y a Elio Lázaro Rodríguez, de esta ciudad.
El fiscal Arnoldo Suasnábar, al enterarse de lo que estaba ocurriendo, les pidió a los uniformados que detuvieran al sospechoso. Estos, después de haberlos seguido durante varios días, lograron aprehenderlo en la vía pública. El acusado, de 54 años, quedó a disposición de la Justicia.







