El aprehendido por el mortal tiroteo de Bella Vista negó ser un asaltante

Uno de los sospechosos del ataque del viernes participará en una rueda de reconocimiento

BALEADO. El auto en el que se habrían movilizado los delincuentes. LA GACETA / JOSE NUNO
BALEADO. El auto en el que se habrían movilizado los delincuentes. LA GACETA / JOSE NUNO
06 Diciembre 2005
El fiscal Arnoldo Suasnábar decidió profundizar la investigación del caso en el que un comerciante mató a un delincuente que lo había asaltado en su maxiquiosco de Bella Vista.
El viernes por la noche, Gustavo Avila se encontraba en su local acompañado por su mujer embarazada. Dos hombres armados ingresaron para asaltarlos. Los atracadores, que se llevaron $ 300 y 150 paquetes de cigarrillos, huyeron del lugar cuando percataron la presencia de un patrullero.
Avila, con un arma que tenía en el local, los persiguió y, antes de que se subieran al Renault 9 blanco que los estaba esperando en la esquina, se produjo un tiroteo. El comerciante hirió en el muslo y en la cabeza a Eugenio Carrasco, quien murió el domingo. Sus cómplices escaparon. Por el caso, la Policía detuvo el sábado por la noche a Cristian Quintana, dueño del vehículo en el que se movilizaban los atracadores.
El sospechoso habría asegurado a Suasnábar que al auto se lo habían robado el martes en la localidad de Amberes, y habría presentado un acta policial para ratificar sus dichos.
El fiscal ordenó que siga detenido hasta que, por lo menos, se den a conocer los resultados de algunas medidas. Entre ellas, se destacan los dermotests que se les practicaron a Avila, a Carrasco y a Quintana. En las próximas horas, la víctima del asalto trataría de identificar a Quintana en una ronda de reconocimiento.
Por otra parte, Suasnábar espera que desde el Centro Judicial de Monteros le confirmen si Carrasco tenía pedido de captura por ser sospechoso de haber robado una moto en Famaillá, ciudad donde residía.


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