05 Diciembre 2005 Seguir en 
Un hombre resultó con heridas en la cabeza y dos de sus amigos con politraumatismos, luego de una pelea entre vecinos, ocurrida en las inmediaciones del parque Guillermina.
El episodio ocurrió ayer a las 9, en el barrio Batalla de Tucumán, cuando Angel Mamaní, de 22 años, fue agredido, presuntamente por una mujer de 32 años, esposa de Carlos Kairuz.
Según la denuncia radicada ante la comisaría 3ra, la mujer se acercó a la casa y amenazó con atacar a sus hermanos menores, tras lo cual se retiró. Poco después, habrían arribado Carlos Alberto Kairuz (42 años), acompañado por sus hijos Sebastián y Germán, quienes habrían vuelto a atacar la casa.
En la vivienda se encontraban también dos amigos de Mamaní, Adrián Herrera y Eduardo Díaz.
Ambos resultaron con golpes leves, por lo que no tuvieron que ser hospitalizados. Mamaní, en cambio, tuvo que ser atendido en la guardia del hospital Padilla, con una herida producida con un objeto contundente, supuestamente un pedazo de hierro. “Estábamos tranquilos en mi casa cuando vino esta mujer y nos comenzó a insultar. Después de que ella se fue, vinieron Carlos y sus dos hijos, junto con otros amigos, y nos comenzaron a tirar piedras. Cuando salimos, nos golpearon con palos y con fierros”, relató Mamaní.
Los policías investigan las causas por la que se produjo la pelea, aunque suponen que se trata de problemas personales entre los vecinos. Por el hecho no hay detenidos.
El episodio ocurrió ayer a las 9, en el barrio Batalla de Tucumán, cuando Angel Mamaní, de 22 años, fue agredido, presuntamente por una mujer de 32 años, esposa de Carlos Kairuz.
Según la denuncia radicada ante la comisaría 3ra, la mujer se acercó a la casa y amenazó con atacar a sus hermanos menores, tras lo cual se retiró. Poco después, habrían arribado Carlos Alberto Kairuz (42 años), acompañado por sus hijos Sebastián y Germán, quienes habrían vuelto a atacar la casa.
En la vivienda se encontraban también dos amigos de Mamaní, Adrián Herrera y Eduardo Díaz.
Ambos resultaron con golpes leves, por lo que no tuvieron que ser hospitalizados. Mamaní, en cambio, tuvo que ser atendido en la guardia del hospital Padilla, con una herida producida con un objeto contundente, supuestamente un pedazo de hierro. “Estábamos tranquilos en mi casa cuando vino esta mujer y nos comenzó a insultar. Después de que ella se fue, vinieron Carlos y sus dos hijos, junto con otros amigos, y nos comenzaron a tirar piedras. Cuando salimos, nos golpearon con palos y con fierros”, relató Mamaní.
Los policías investigan las causas por la que se produjo la pelea, aunque suponen que se trata de problemas personales entre los vecinos. Por el hecho no hay detenidos.







