05 Diciembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Durante la década pasada, la Argentina asistió a la entronización del mercado. Las excéntricas ideas de filósofos del siglo XVIII, acerca de que no existe mejor receta para lograr el bien público que permitirle a cada uno seguir a ultranza sus vicios privados, tomaron cuerpo en esta parte de Sudamérica. La cuenta se paga ahora en diversos ámbitos: uno de ellos es el de la energía eléctrica, donde varios actores del sistema ya empezaron a “abrir el paraguas” y se disponen a enfrentar los tan temidos cortes de luz durante el verano.
El titular de Edenor, Alejandro Macfarlane, habló sobre algunas claves para entender la verdadera dimensión del problema. Explicó que después de la devaluación, la empresa había decidido no continuar con el ritmo de inversiones que tenía, por lo que en la actualidad su red no está en una situación holgada para atender la sobredemanda que se registra. Por eso, puso en marcha un plan que implica adelantar un plan de inversiones previsto para el año próximo y contratar a “600 técnicos más” de manera de lograr que, si se registran cortes, las interrupciones duren menos tiempo. Dicho de otra forma y más allá del caso puntual de Edenor, los vaivenes del mercado determinaron que, ante la crisis, se evitara continuar con las inversiones previstas, en tanto que la recuperación económica tomó a más de uno por sorpresa y ahora ningún actor del sistema energético tiene en claro si podrá pasar el verano sin sobresaltos.
Los anuncios llegaron luego de que el 22 de noviembre pasado, un día de calor sofocante en la zona metropolitana, se registró el pico histórico de consumo eléctrico en la Argentina.
En Tucumán
Las previsiones no se toman sólo en la Capital y en el Gran Buenos Aires: días atrás la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET) diseñó un plan de contingencia para evitar cortes de energía. El 12 de octubre pasado, unos 800.000 tucumanos se quedaron sin luz, en lo que fue el mayor de seis cortes significativos durante 2005.
Trascendió que el Gobierno porteño ya diseñó un esquema de emergencia para abastecer a hospitales y a otros centros de atención primaria, e inclusive para ordenar el tránsito en puntos clave de la Capital ante la posibilidad de apagones. Las causas que se buscan para explicar la situación son las mismas: empresas y funcionarios lo atribuyen al aumento sostenido de la demanda y a la falta de inversiones en el sistema durante la crisis.
Por el lado del consumo, cifras no oficiales difundidas por algunas compañías del sector indican que en el último año se incorporaron más de 1,5 millón de equipos de aire acondicionado. Se trata del electrodoméstico que más electricidad consume (1,013 kw/h), algo así como, en promedio, lo mismo que 17 ventiladores de techo funcionando a toda velocidad. Pero funcionarios, empresarios y expertos no se fijan sólo en el calor y el auge del aire acondicionado a la hora de prever cómo serán los próximos meses: también está el fantasma de las tormentas de verano. (NA)
El titular de Edenor, Alejandro Macfarlane, habló sobre algunas claves para entender la verdadera dimensión del problema. Explicó que después de la devaluación, la empresa había decidido no continuar con el ritmo de inversiones que tenía, por lo que en la actualidad su red no está en una situación holgada para atender la sobredemanda que se registra. Por eso, puso en marcha un plan que implica adelantar un plan de inversiones previsto para el año próximo y contratar a “600 técnicos más” de manera de lograr que, si se registran cortes, las interrupciones duren menos tiempo. Dicho de otra forma y más allá del caso puntual de Edenor, los vaivenes del mercado determinaron que, ante la crisis, se evitara continuar con las inversiones previstas, en tanto que la recuperación económica tomó a más de uno por sorpresa y ahora ningún actor del sistema energético tiene en claro si podrá pasar el verano sin sobresaltos.
Los anuncios llegaron luego de que el 22 de noviembre pasado, un día de calor sofocante en la zona metropolitana, se registró el pico histórico de consumo eléctrico en la Argentina.
En Tucumán
Las previsiones no se toman sólo en la Capital y en el Gran Buenos Aires: días atrás la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET) diseñó un plan de contingencia para evitar cortes de energía. El 12 de octubre pasado, unos 800.000 tucumanos se quedaron sin luz, en lo que fue el mayor de seis cortes significativos durante 2005.
Trascendió que el Gobierno porteño ya diseñó un esquema de emergencia para abastecer a hospitales y a otros centros de atención primaria, e inclusive para ordenar el tránsito en puntos clave de la Capital ante la posibilidad de apagones. Las causas que se buscan para explicar la situación son las mismas: empresas y funcionarios lo atribuyen al aumento sostenido de la demanda y a la falta de inversiones en el sistema durante la crisis.
Por el lado del consumo, cifras no oficiales difundidas por algunas compañías del sector indican que en el último año se incorporaron más de 1,5 millón de equipos de aire acondicionado. Se trata del electrodoméstico que más electricidad consume (1,013 kw/h), algo así como, en promedio, lo mismo que 17 ventiladores de techo funcionando a toda velocidad. Pero funcionarios, empresarios y expertos no se fijan sólo en el calor y el auge del aire acondicionado a la hora de prever cómo serán los próximos meses: también está el fantasma de las tormentas de verano. (NA)







