03 Diciembre 2005 Seguir en 
El director del laboratorio climatológico de la Fundación Caldenius, Juan Minetti, pronosticó que el próximo verano será más lluvioso que los dos anteriores, que fueron afectados por sequía.
En las temporadas 2003-2004 y 2004-2005 fue marcado el déficit hídrico en la provincia, lo que impactó en forma negativa en la caña, el citrus y especialmente en la soja. Pero esta tendencia podría revertirse en la presente campaña.
"Esperamos más lluvias en la segunda mitad de diciembre, con un posible descenso por baja de las temperaturas entre fines de diciembre y principios de enero", dijo el experto a LA GACETA. También habría precipitaciones a partir de la segunda quincena de enero y en febrero. "Para marzo también prevemos dos períodos de buenas lluvias", anticipó Minetti.
Las lluvias continúan fortaleciendo los niveles de humedad necesarios para el desarrollo de los principales cultivos de la provincia. La caña, el citrus, las hortalizas y fundamentalmente la soja se vieron favorecidas por las últimas precipitaciones registradas en todo el territorio tucumano. En el caso de la oleaginosa, el fenómeno climático no benefició directamente al cultivo, sino que realizó un aporte hídrico indispensable para que pueda generalizarse la siembra de la soja, ya en marcha. Las últimas lluvias marcaron registros de entre 30 y 50 milímetros en distintas zonas de la provincia, según fuentes del sector agropecuario. "Ha sido una lluvia generalizada que beneficia a todos los cultivos, y básicamente al sector granario, que está en la mejor fecha para la siembra de granos gruesos", reveló el jefe de la sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), Mario Devani.
El productor cañero y legislador por FR Ramón Sierra Morales agregó que las precipitaciones fueron las ideales. "El aporte hídrico fue bien aprovechado, porque llovió en forma suave, pero sostenida, y el agua penetra bien en la tierra", remarcó. Explicó que, en caso de tormentas, el líquido suele correrse por el suelo y termina endureciendo la tierra cultivable. Dejó en claro que al cañaveral el agua lo beneficia, pero también le impide el desarrollo de tareas culturales, como la fertilización de algunos campos, por ejemplo. "Los suelos están muy bien en sus niveles de humedad, y sin dudas con agua y con sol se compensa una posible falta de abono", apuntó.
Devani sostuvo que los perfiles hídricos de los campos para soja ya eran los adecuados antes de las últimas precipitaciones. "Había cierta humedad acumulada, más en la zona pedemontana que al este; pero estas lluvias siempre vienen bien", añadió el experto. Comentó que la siembra se había iniciado hace algunos días en lotes ubicados preferentemente en la denominada zona central granaria, que comprende el centro-norte de la provincia, en los departamentos Burruyacu y parte de Cruz Alta y Leales. "La campaña comenzó más que nada en campos que en la temporada anterior habían contenido maíz", subrayó el especialista.
Las precipitaciones también favorecerán a los campos recién sembrados, que venían de soportar unos 10 días de altas temperaturas. "Sin dudas, con estas lluvias se generalizará la siembra de la soja", indicó Devani.
En las temporadas 2003-2004 y 2004-2005 fue marcado el déficit hídrico en la provincia, lo que impactó en forma negativa en la caña, el citrus y especialmente en la soja. Pero esta tendencia podría revertirse en la presente campaña.
"Esperamos más lluvias en la segunda mitad de diciembre, con un posible descenso por baja de las temperaturas entre fines de diciembre y principios de enero", dijo el experto a LA GACETA. También habría precipitaciones a partir de la segunda quincena de enero y en febrero. "Para marzo también prevemos dos períodos de buenas lluvias", anticipó Minetti.
Las lluvias continúan fortaleciendo los niveles de humedad necesarios para el desarrollo de los principales cultivos de la provincia. La caña, el citrus, las hortalizas y fundamentalmente la soja se vieron favorecidas por las últimas precipitaciones registradas en todo el territorio tucumano. En el caso de la oleaginosa, el fenómeno climático no benefició directamente al cultivo, sino que realizó un aporte hídrico indispensable para que pueda generalizarse la siembra de la soja, ya en marcha. Las últimas lluvias marcaron registros de entre 30 y 50 milímetros en distintas zonas de la provincia, según fuentes del sector agropecuario. "Ha sido una lluvia generalizada que beneficia a todos los cultivos, y básicamente al sector granario, que está en la mejor fecha para la siembra de granos gruesos", reveló el jefe de la sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), Mario Devani.
El productor cañero y legislador por FR Ramón Sierra Morales agregó que las precipitaciones fueron las ideales. "El aporte hídrico fue bien aprovechado, porque llovió en forma suave, pero sostenida, y el agua penetra bien en la tierra", remarcó. Explicó que, en caso de tormentas, el líquido suele correrse por el suelo y termina endureciendo la tierra cultivable. Dejó en claro que al cañaveral el agua lo beneficia, pero también le impide el desarrollo de tareas culturales, como la fertilización de algunos campos, por ejemplo. "Los suelos están muy bien en sus niveles de humedad, y sin dudas con agua y con sol se compensa una posible falta de abono", apuntó.
Devani sostuvo que los perfiles hídricos de los campos para soja ya eran los adecuados antes de las últimas precipitaciones. "Había cierta humedad acumulada, más en la zona pedemontana que al este; pero estas lluvias siempre vienen bien", añadió el experto. Comentó que la siembra se había iniciado hace algunos días en lotes ubicados preferentemente en la denominada zona central granaria, que comprende el centro-norte de la provincia, en los departamentos Burruyacu y parte de Cruz Alta y Leales. "La campaña comenzó más que nada en campos que en la temporada anterior habían contenido maíz", subrayó el especialista.
Las precipitaciones también favorecerán a los campos recién sembrados, que venían de soportar unos 10 días de altas temperaturas. "Sin dudas, con estas lluvias se generalizará la siembra de la soja", indicó Devani.







