03 Diciembre 2005 Seguir en 
“Alguien tiene que hacer algo, y yo se lo pido a ustedes. Estoy pasando por una situación humillante, estremecedora, pero hay cientos de mujeres que también la viven, aunque no se les da importancia. Por favor, no dejen que esto siga pasando”. Las palabras de la mujer dejaron consternados a los jueces de la sala II de la Cámara Penal. La mujer es madre de dos nenas. Su ex marido está sentado en el banquillo de los acusados, imputado por abuso sexual agravado por el vínculo, y lesiones y amenazas con arma de fuego.
Las audiencias del juicio que se inició el miércoles fueron dramáticas. Sobre todo el testimonio de las víctimas. El hecho, según la instrucción, ocurrió el 13 de julio de 2004, en una casa de la capital. La dirección, así como el nombre de las nenas y de su madre se mantienen en reserva por razones legales. La mujer convivió con el acusado durante tres años y medio, relación de la cual nació otra nena, más chica que las víctimas, que son hijas de una pareja anterior. Ese día, poco después de las 2, se despertó y vio que su esposo no estaba en la cama. Ante los jueces, ella dijo que se levantó y fue a la habitación de sus hijas, donde vio lo que nunca hubiera esperado. “Me puse como loca, y mientras gritaba, lo ataqué. Le pegué con todo lo que tenía, hasta que él se defendió, e incluso sacó una pistola y me la puso en la cabeza”, dijo, conmocionada.
El testimonio de las nenas, que fueron asistidas por la defensora de Menores Adriana Romano, fue estremecedor, pero contundente. Ambas ratificaron los dichos de su madre, y relataron lo que había sucedido. El acusado, identificado como Oscar Fernández, está detenido, en prisión preventiva, en el penal de Villa Urquiza. Durante las audiencias también declararon peritos que determinaron las lesiones que sufrieron la mujer y el acusado durante la pelea y el estado psíquico del imputado. Fernández se abstuvo de declarar.
Ayer fue el turno de los alegatos. Horacio Guerineau, defensor de Fernández, solicitó la absolución, aduciendo que no había pruebas para sostener la acusación. Distinto pensaron el fiscal Edmundo Botto, quien pidió que el sospechoso sea condenado a seis años de prisión, y el representante de la querella, Alberto Sosa, que solicitó siete.
Los jueces Emilio Herrera Molina, César Vera y Alberto Piedrabuena darán la sentencia el martes.
Las audiencias del juicio que se inició el miércoles fueron dramáticas. Sobre todo el testimonio de las víctimas. El hecho, según la instrucción, ocurrió el 13 de julio de 2004, en una casa de la capital. La dirección, así como el nombre de las nenas y de su madre se mantienen en reserva por razones legales. La mujer convivió con el acusado durante tres años y medio, relación de la cual nació otra nena, más chica que las víctimas, que son hijas de una pareja anterior. Ese día, poco después de las 2, se despertó y vio que su esposo no estaba en la cama. Ante los jueces, ella dijo que se levantó y fue a la habitación de sus hijas, donde vio lo que nunca hubiera esperado. “Me puse como loca, y mientras gritaba, lo ataqué. Le pegué con todo lo que tenía, hasta que él se defendió, e incluso sacó una pistola y me la puso en la cabeza”, dijo, conmocionada.
El testimonio de las nenas, que fueron asistidas por la defensora de Menores Adriana Romano, fue estremecedor, pero contundente. Ambas ratificaron los dichos de su madre, y relataron lo que había sucedido. El acusado, identificado como Oscar Fernández, está detenido, en prisión preventiva, en el penal de Villa Urquiza. Durante las audiencias también declararon peritos que determinaron las lesiones que sufrieron la mujer y el acusado durante la pelea y el estado psíquico del imputado. Fernández se abstuvo de declarar.
Ayer fue el turno de los alegatos. Horacio Guerineau, defensor de Fernández, solicitó la absolución, aduciendo que no había pruebas para sostener la acusación. Distinto pensaron el fiscal Edmundo Botto, quien pidió que el sospechoso sea condenado a seis años de prisión, y el representante de la querella, Alberto Sosa, que solicitó siete.
Los jueces Emilio Herrera Molina, César Vera y Alberto Piedrabuena darán la sentencia el martes.







