03 Diciembre 2005 Seguir en 
Cuatro jóvenes salieron ilesos de un fuerte choque que se produjo ayer a primera hora en la esquina de 24 de Septiembre y Alberdi.
Eran las seis cuando, hacia el este, por 24 de Septiembre, circulaba una camioneta conducida por Javier Nicolás Vázquez y, por José Colombres, con rumbo al sur, Julio César Pucharras, acompañado por su hermana, Jorgelina y por Walter y Gianina Gotini, conducía un Fiat Uno.
Por razones que los peritos policiales tratan de establecer, la camioneta embistió de lleno al otro vehículo, que terminó con importantes daños, aunque ninguno de sus ocupantes sufrió lesiones importantes.
Los conductores, hasta el momento, no habían realizado la respectiva denuncia correspondiente, por lo que personal de la seccional 1a debió actuar de oficio.
Los vecinos consultados por LA GACETA informaron que esa es una esquina peligrosa, especialmente durante los fines de semana. "Muchos conductores se confían, y así terminan. Los problemas se multiplican cuando el semáforo está en precaución", indicó María Laura Herrera.
Juan Carlos García, mozo de un bar de la zona, indicó que cuando llegó a trabajar se encontró con el auto seriamente dañado. "Lo que más me sorprendió fue que no hubo heridos. Pareciera que el impacto fue tremendo. En realidad, la mayoría de los automóviles que participan en accidentes que se producen en esta esquina terminan así", comentó.
Eran las seis cuando, hacia el este, por 24 de Septiembre, circulaba una camioneta conducida por Javier Nicolás Vázquez y, por José Colombres, con rumbo al sur, Julio César Pucharras, acompañado por su hermana, Jorgelina y por Walter y Gianina Gotini, conducía un Fiat Uno.
Por razones que los peritos policiales tratan de establecer, la camioneta embistió de lleno al otro vehículo, que terminó con importantes daños, aunque ninguno de sus ocupantes sufrió lesiones importantes.
Los conductores, hasta el momento, no habían realizado la respectiva denuncia correspondiente, por lo que personal de la seccional 1a debió actuar de oficio.
Los vecinos consultados por LA GACETA informaron que esa es una esquina peligrosa, especialmente durante los fines de semana. "Muchos conductores se confían, y así terminan. Los problemas se multiplican cuando el semáforo está en precaución", indicó María Laura Herrera.
Juan Carlos García, mozo de un bar de la zona, indicó que cuando llegó a trabajar se encontró con el auto seriamente dañado. "Lo que más me sorprendió fue que no hubo heridos. Pareciera que el impacto fue tremendo. En realidad, la mayoría de los automóviles que participan en accidentes que se producen en esta esquina terminan así", comentó.







