04 Diciembre 2005 Seguir en 
Consideran los expertos del Ieral de la Fundación Mediterránea que la agenda que aguarda a la nueva ministro es bien cargada, ya que el recambio ministerial llega cuando el país comienza a enfrentar a una etapa más difícil del ciclo económico.
Estiman los analistas que la economía ingresa en su cuarto año de recuperación pero todavía la tasa de desempleo (sin computar el Plan Jefes y Jefas) se sitúa en el 14 %, en un contexto de marcadas presiones inflacionarias y con una tasa de inversión que, si bien ha alcanzado 19,5 puntos del PBI (a precios constantes), todavía es insuficiente para garantizar un ritmo de crecimiento elevado de aquí en más. Todo esto en un contexto externo que ya no se presenta tan promisorio como en los últimos 24 meses.
El gobierno -según los economistas del Ieral-, necesita definir un plan financiero para enfrentar los pesados vencimientos de 2006 y 2007. Debe optar, o bien por buscar un acuerdo con el FMI, o bien recurrir a una parte de las reservas del Banco Central, para evitar una sangría fiscal y fuerte iliquidez en la plaza local. En la segunda opción, debería modificar la carta orgánica del Banco Central, para lo cual se requieren alianzas en el Congreso, con legisladores que seguramente aspirarán a reformas en otros frentes (política tributaria, prioridad de gasto público, etc) antes que prestar consentimiento a esa propuesta. De un modo u otro, -estiman los economistas-, no parece recomendable que la incertidumbre sobre el plan financiero se extienda más allá del primer trimestre de 2006.
Estiman los analistas que la economía ingresa en su cuarto año de recuperación pero todavía la tasa de desempleo (sin computar el Plan Jefes y Jefas) se sitúa en el 14 %, en un contexto de marcadas presiones inflacionarias y con una tasa de inversión que, si bien ha alcanzado 19,5 puntos del PBI (a precios constantes), todavía es insuficiente para garantizar un ritmo de crecimiento elevado de aquí en más. Todo esto en un contexto externo que ya no se presenta tan promisorio como en los últimos 24 meses.
El gobierno -según los economistas del Ieral-, necesita definir un plan financiero para enfrentar los pesados vencimientos de 2006 y 2007. Debe optar, o bien por buscar un acuerdo con el FMI, o bien recurrir a una parte de las reservas del Banco Central, para evitar una sangría fiscal y fuerte iliquidez en la plaza local. En la segunda opción, debería modificar la carta orgánica del Banco Central, para lo cual se requieren alianzas en el Congreso, con legisladores que seguramente aspirarán a reformas en otros frentes (política tributaria, prioridad de gasto público, etc) antes que prestar consentimiento a esa propuesta. De un modo u otro, -estiman los economistas-, no parece recomendable que la incertidumbre sobre el plan financiero se extienda más allá del primer trimestre de 2006.







