Advierten sobre los riesgos de caer en las tentaciones del populismo

Los economistas tucumanos alertan sobre los efectos que traería un incremento del gasto público. El cambio en la conducción de Economía favorece a Tucumán, aseguró el ministro Jorge Jiménez. Análisis y expectativas.

04 Diciembre 2005
La reciente asunción de Felisa Miceli despierta ciertos interrogantes sobre la política que aplicará desde el Ministerio de Economía de la Nación, luego de que el presidente Néstor Kirchner le pidiera la renuncia a Roberto Lavagna. El ex jefe del Palacio de Hacienda cumplió un ciclo de 43 meses, que se caracterizó por el fuerte crecimiento de la economía argentina y el consecuente despegue del país, tras la debacle de fines de 2001, con la cesación de pago de la deuda declarada al año siguiente.
Esa es la faceta positiva de la herencia que recibió Miceli de Lavagna. Sin embargo, el crecimiento económico está en riesgo por dos hechos que resultan prioritarios para evitar ese escenario: la rápida lucha contra el incremento de los precios y la necesidad de fomentar la inversión privada para aumentar la capacidad instalada de la industria radicada en el país. Esos son los primeros desafíos que tendrá la ex presidenta del Banco Nación en su nueva gestión, según entienden los economistas tucumanos consultados por LA GACETA.
El primer indicio de una política para combatir la inflación se dio esta semana, con el acuerdo entre el Gobierno y los supermercadistas para reducir un 15% el precio de alimentos y de artículos de limpieza. "Estas medidas pueden tener un efecto inmediato, de corto plazo. Pero para el mediano plazo, la tasa de inflación dependerá de un equilibrio entre la oferta y la demanda monetaria", sostiene el economista Carlos Pucci. A ese escenario, según el experto tucumano, habrá que sumarle las futuras demandas de aumento de salarios y observar cómo se financia ese incremento y las consecuencias de tal medida en el gasto público.
Víctor Iajya, profesor de Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT, observa que es indudable el protagonismo actual que tiene la inflación. ¿Qué genera inflación? "La teoría económica es clara: es un fenómeno monetario lo que determina el nivel general de precios de una economía", explica. Iajya afirma que desde noviembre de 2004 hasta este mes, la base monetaria aumentó casi un 17% y en la medida que la demanda de dinero no acompañe ese crecimiento, el excedente se trasladará indefectiblemente a los precios. "No se puede luchar contra la inflación intentando controlar los precios o a través de acuerdos endebles", acota.
Según Fiorella Giuliano, master en Finanzas Corporativas del CEMA e investigadora de la Fundación del Tucumán, el escenario ideal sería bajar la inflación anual del 12% actual al 4% o al 5%. "Esta es una de las medidas que más inquieta al Gobierno, aunque depende no sólo del Ministerio de Economía, sino de la emisión del Banco Central", dice.El economista, Gabriel Fridrij, considera que el control de la emisión monetaria y el recorte del gasto público implicarán un giro de timón a la actual política económica.
Más allá de la lucha contra la inflación, el mayor desafío para Miceli será no ceder a la tentación del populismo y el verticalismo de las ideas del Presidente, a costa de un mayor gasto público que conspire contra la disciplina fiscal. Lo afirma Marcela Córdoba, licenciada en Economía y master en Formulación, Evaluación y Administración de proyectos de inversión.
Córdoba considera fundamental que el Gobierno mejore la distribución del ingreso ("atacando el desempleo, el trabajo en negro y los altos índices de pobreza") y que se fomenten las inversiones productivas para un crecimiento sostenido del país. A este panorama Pucci lo completa con otro concepto: generar un clima apropiado para las inversiones de riesgo. "Los agravios, las acusaciones sin fundamento y diatribas no son el mejor método para lograr ese objetivo", advierte. Fridrij agrega que "la inversión en el sector productivo está acotada y necesita reglas de juegos claras y estables en el tiempo".
La ida de Lavagna y la llegada de Miceli a la conducción del Palacio de Hacienda despertó más expectativas en el Gobierno tucumano de las que tenían hasta hace dos meses atrás. Lo confirma el ministro de Economía, Jorge Jiménez, quien acota que existe una mejor relación personal con Miceli. Según Jiménez, la base dejada por Lavagna se sostendrá, es decir, un dólar a $ 3, una inflación controlable en el tiempo, pero con un desafío por delante: el desarrollo del aparato productivo, tal como lo alertan los economistas.
¿Cómo aprovechar la mejor relación Nación-Provincia? El ministro considera que crecieron las posibilidades de que Tucumán logre un préstamo federal de entre $ 230 millones y $ 250 millones para pagar parte de los vencimientos de la deuda pública durante 2006, mediante el Plan de Financiamiento Ordenado (PFO). Como contrapartida, el Estado provincial seguirá sumando reservas para atender futuras contingencias financieras y generando superávit fiscal.
La ejecución de obras públicas no corre peligro, indica Jiménez. "La palabra presidencial está dada respecto de que la Nación invertirá más de $ 1.500 millones en obras durante el próximo bienio", dice el ministro.

24% de la deuda. U$S 20.000 millones faltan acordar con los acreedores que no ingresaron al canje.

4% del PBI. Es la pauta de crecimiento de la economía prevista en el Presupuesto Nacional 2006.

10% de inflación. Es la proyección oficial de máxima para la inflación prevista para 2006.

$ 3 de cotización. Es el valor estimado por la Nación para un dólar estable durante el año entrante.

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