23 Noviembre 2005 Seguir en 
La Policía, después de allanar 12 puestos en el mercado de pulgas que funciona en la Ex Terminal de Omnibus y en el ex mercado "Persia", decomisó entre el lunes y ayer casi 3.000 discos compactos truchos. Los especialistas valuaron la mercadería en más de $ 9.000.
Una comisión policial, integrada por personal de la sección Defraudación y Estafas de la Dirección de Investigaciones, apoyada por el Cuerpo de Infantería de la Unidad Regional Capital, al mando de los comisarios Héctor Cheín, Julio López y Alfredo Jiménez, cumplió una orden permanente de secuestro solicitada por la fiscal VIII de Instrucción Adriana Giannoni, a pedido del abogado Elías Abi Cheble, representante legal de varios sellos discográficos.
Según trascendió, los uniformados, para poder cumplir con la medida, debieron persuadir largamente a los encargados de los puestos ya que, en un principio, estos se negaban a entregar la mercadería. En lo que va del año, la fuerza secuestró 30 máquinas y 25.000 CD truchos.
Los propietarios de los puestos podrían ser imputados por violación a la Ley de Propiedad Intelectual. Y, en el caso de que los discos tengan copias de la carátula original, podrían recibir además cargos por incumplir con la Ley de Marcas, aunque este se trate de un delito de índole federal.
Tema candente
En los últimos días, a pedido de los representantes legales de los sellos discográficos, la Justicia tucumana está tras los pasos de las organizaciones que se dedican a la copia ilegal de discos de música y películas en DVD.
Según las estimaciones oficiales, se calcula que sólo en nuestra provincia, se vende más de 1 millón de copias pirata al año, es decir, el 75 % del total de los discos que se comercializan. En el resto del país, la venta ilegal es el 53 % del total.
Los investigadores saben que han entablado una lucha de nunca acabar. Ayer, los puesteros a quienes se les retiraron los discos el lunes, ya habían repuesto la mercadería. "Esto sólo se puede acabar el día que la gente deje de comprar", aseguró el comisario Cheín.
Una comisión policial, integrada por personal de la sección Defraudación y Estafas de la Dirección de Investigaciones, apoyada por el Cuerpo de Infantería de la Unidad Regional Capital, al mando de los comisarios Héctor Cheín, Julio López y Alfredo Jiménez, cumplió una orden permanente de secuestro solicitada por la fiscal VIII de Instrucción Adriana Giannoni, a pedido del abogado Elías Abi Cheble, representante legal de varios sellos discográficos.
Según trascendió, los uniformados, para poder cumplir con la medida, debieron persuadir largamente a los encargados de los puestos ya que, en un principio, estos se negaban a entregar la mercadería. En lo que va del año, la fuerza secuestró 30 máquinas y 25.000 CD truchos.
Los propietarios de los puestos podrían ser imputados por violación a la Ley de Propiedad Intelectual. Y, en el caso de que los discos tengan copias de la carátula original, podrían recibir además cargos por incumplir con la Ley de Marcas, aunque este se trate de un delito de índole federal.
Tema candente
En los últimos días, a pedido de los representantes legales de los sellos discográficos, la Justicia tucumana está tras los pasos de las organizaciones que se dedican a la copia ilegal de discos de música y películas en DVD.
Según las estimaciones oficiales, se calcula que sólo en nuestra provincia, se vende más de 1 millón de copias pirata al año, es decir, el 75 % del total de los discos que se comercializan. En el resto del país, la venta ilegal es el 53 % del total.
Los investigadores saben que han entablado una lucha de nunca acabar. Ayer, los puesteros a quienes se les retiraron los discos el lunes, ya habían repuesto la mercadería. "Esto sólo se puede acabar el día que la gente deje de comprar", aseguró el comisario Cheín.
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