Un policía rescató a una pequeña rehén
Un delincuente pretendía llevarse a la criatura para que no lo persiguieran, pero fue herido y detenido. "Todavía no tomé conciencia de lo que hice". Cuatro asaltantes amenazaron a una familia y un agente que pasaba por allí se bajó de un ómnibus y evitó que ocurriera una tragedia.
22 Noviembre 2005 Seguir en 
Un policía no sólo se enfrentó a balazos con cuatro peligrosos asaltantes sino que además logró recuperar a una nena de casi 2 años a la que había sido tomada como rehén. El agente hirió a uno de los delincuentes en las piernas para detenerlo.
El domingo a la tarde, la mayoría de los vecinos de Asunción al 1.300 descansaba. En la puerta de un depósito de aceite, Abel Caballe estaba junto a su esposa, Mariana Florentín, y su hija Isabel de 18 meses; lavaba una camioneta. De pronto aparecieron dos hombres caminando, a los que se sumaron otros dos en una moto. Todos estaban armados, y exigieron dinero.
El agente transitorio Fernando Antonio Rojas, que se dirigía a su trabajo en un ómnibus de la línea 8, vio lo que sucedía, se bajó del colectivo y se identificó como policía. Pero uno de los asaltantes tomó a la criatura, le colocó su arma en la cabeza y le advirtió que la mataría si no les permitía escapar.
El uniformado retrocedió un par de pasos para que los delincuentes se retiraran. Pero estos, antes de irse, dispararon al menos tres veces contra Rojas, aunque con mala puntería. Los atracadores salieron corriendo por Asunción hacia el norte, y el que tenía a la menor se retrasó. Se detuvo en la esquina de Bolivia e intentó herirla de un disparo, pero la bala no salió. La nena quedó tirada en el piso. Rojas, después de haber socorrido a la pequeña y con el apoyo de los agentes Fernando René Martínez y Walter Fabián Gramajo, se subió al ómnibus, que era conducido por Luis Alberto González, para tratar de alcanzar a los asaltantes; estos cubrían su huida con disparos. Desde las escaleras del colectivo realizó disparos para detener al que había tomado como rehén a la nena. El asaltante, de 20 años y domiciliado en Villa Mariano Moreno, recibió al menos dos impactos de bala en ambas piernas, por lo que fue detenido. Los cómplices, que huyeron con $ 13 y dos celulares, no fueron ubicados.
Una locura
Horas después de ocurrido el incidente los vecinos no lograban salir de su asombro. "Estábamos disfrutando de un día hermoso hasta que sentimos los disparos. A esa hora había bastante gente en la calle, por lo que se vivieran escenas de terror", explicó Mario Ramírez.
Lucía de Herrera alabó a Rojas. "Iba en un ómnibus y no tuvo ningún tipo de problemas para enfrentarse a los animales esos, a los que no les importó nada. Por eso fue un milagro que la nena sobreviviera", afirmó.
"Cuando vi lo que estaba pasando, lo único que pensé es que tengo una hija y que haría lo imposible para salvarla", aseguró por su parte Rojas.
Sueño
El uniformado, de 23 años, ingresó a la fuerza el 11 de diciembre de 2003. Su primer destino fue el cuerpo de Infantería de la Regional Este. Luego, cuando se creó el Programa de Integración Hacia la Comunidad en la seccional 6a, le ofrecieron un cargo. "Siempre soñé con ponerme este uniforme. Lamentablemente intenté en dos oportunidades ingresar a la Escuela de Policía, y no pude. Pero después tuve mi revancha. Estoy feliz, porque hago lo que me gusta", aclaró.
Rojas está casado con Silvana Sánchez y es papá de Lourdes, de casi 3 años. "Cumplí con mi deber y nada más. Además, no estuve solo. Mis compañeros me ayudaron y fue muy importante la actitud del colectivero. El me esperó con pasajeros en el ómnibus para darme una mano. Cuando se trabaja así todo es mucho más fácil", agregó.
El policía reconoció que intervino en el hecho cuando se dirigía a tomar un servicio adicional, puesto que el domingo era su día de franco. "Mi misión es actuar cuando sea necesario, y eso fue lo que hice. Por supuesto que sabía que estaba superjugado cuando los vi a los tres apuntándome y al cuarto apoyando su arma en la cabeza de la nena. La verdad es que todavía no tomé conciencia de lo que hice, y eso que mi mamá siempre me pide que me cuide", señaló.
Buscan a los prófugos
El comisario Héctor Rubén Gómez, titular de la seccional 6a, está a cargo de la búsqueda, junto a los comisarios Juan Roberto Ronveaux y Raúl Ferreyra, de los asaltantes que aún no fueron detenidos.
Gómez confirmó que el sospechoso está internado tiene antecedentes por robo y hace un mes estuvo detenido por un asalto. Gómez agregó que, gracias a la colaboración de los vecinos, lograron identificar a los autores del hecho. Entre ellos estaría un tal "Geniol".
El domingo a la tarde, la mayoría de los vecinos de Asunción al 1.300 descansaba. En la puerta de un depósito de aceite, Abel Caballe estaba junto a su esposa, Mariana Florentín, y su hija Isabel de 18 meses; lavaba una camioneta. De pronto aparecieron dos hombres caminando, a los que se sumaron otros dos en una moto. Todos estaban armados, y exigieron dinero.
El agente transitorio Fernando Antonio Rojas, que se dirigía a su trabajo en un ómnibus de la línea 8, vio lo que sucedía, se bajó del colectivo y se identificó como policía. Pero uno de los asaltantes tomó a la criatura, le colocó su arma en la cabeza y le advirtió que la mataría si no les permitía escapar.
El uniformado retrocedió un par de pasos para que los delincuentes se retiraran. Pero estos, antes de irse, dispararon al menos tres veces contra Rojas, aunque con mala puntería. Los atracadores salieron corriendo por Asunción hacia el norte, y el que tenía a la menor se retrasó. Se detuvo en la esquina de Bolivia e intentó herirla de un disparo, pero la bala no salió. La nena quedó tirada en el piso. Rojas, después de haber socorrido a la pequeña y con el apoyo de los agentes Fernando René Martínez y Walter Fabián Gramajo, se subió al ómnibus, que era conducido por Luis Alberto González, para tratar de alcanzar a los asaltantes; estos cubrían su huida con disparos. Desde las escaleras del colectivo realizó disparos para detener al que había tomado como rehén a la nena. El asaltante, de 20 años y domiciliado en Villa Mariano Moreno, recibió al menos dos impactos de bala en ambas piernas, por lo que fue detenido. Los cómplices, que huyeron con $ 13 y dos celulares, no fueron ubicados.
Una locura
Horas después de ocurrido el incidente los vecinos no lograban salir de su asombro. "Estábamos disfrutando de un día hermoso hasta que sentimos los disparos. A esa hora había bastante gente en la calle, por lo que se vivieran escenas de terror", explicó Mario Ramírez.
Lucía de Herrera alabó a Rojas. "Iba en un ómnibus y no tuvo ningún tipo de problemas para enfrentarse a los animales esos, a los que no les importó nada. Por eso fue un milagro que la nena sobreviviera", afirmó.
"Cuando vi lo que estaba pasando, lo único que pensé es que tengo una hija y que haría lo imposible para salvarla", aseguró por su parte Rojas.
Sueño
El uniformado, de 23 años, ingresó a la fuerza el 11 de diciembre de 2003. Su primer destino fue el cuerpo de Infantería de la Regional Este. Luego, cuando se creó el Programa de Integración Hacia la Comunidad en la seccional 6a, le ofrecieron un cargo. "Siempre soñé con ponerme este uniforme. Lamentablemente intenté en dos oportunidades ingresar a la Escuela de Policía, y no pude. Pero después tuve mi revancha. Estoy feliz, porque hago lo que me gusta", aclaró.
Rojas está casado con Silvana Sánchez y es papá de Lourdes, de casi 3 años. "Cumplí con mi deber y nada más. Además, no estuve solo. Mis compañeros me ayudaron y fue muy importante la actitud del colectivero. El me esperó con pasajeros en el ómnibus para darme una mano. Cuando se trabaja así todo es mucho más fácil", agregó.
El policía reconoció que intervino en el hecho cuando se dirigía a tomar un servicio adicional, puesto que el domingo era su día de franco. "Mi misión es actuar cuando sea necesario, y eso fue lo que hice. Por supuesto que sabía que estaba superjugado cuando los vi a los tres apuntándome y al cuarto apoyando su arma en la cabeza de la nena. La verdad es que todavía no tomé conciencia de lo que hice, y eso que mi mamá siempre me pide que me cuide", señaló.
Buscan a los prófugos
El comisario Héctor Rubén Gómez, titular de la seccional 6a, está a cargo de la búsqueda, junto a los comisarios Juan Roberto Ronveaux y Raúl Ferreyra, de los asaltantes que aún no fueron detenidos.
Gómez confirmó que el sospechoso está internado tiene antecedentes por robo y hace un mes estuvo detenido por un asalto. Gómez agregó que, gracias a la colaboración de los vecinos, lograron identificar a los autores del hecho. Entre ellos estaría un tal "Geniol".
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