Asesinaron a puñaladas a un hombre en el barrio Cervecero

Los homicidas atacaron a la víctima frente a su casa y siguen prófugos. Llegó sin vida al hospital. Hasta el momento estaría descartado el móvil del robo, y los investigadores se inclinan hacia un motivo de índole personal.

EL LUGAR DEL HECHO. La hermana y la tía de la víctima relatan lo que sucedió con Manuel Ovejero. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
EL LUGAR DEL HECHO. La hermana y la tía de la víctima relatan lo que sucedió con Manuel Ovejero. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
21 Noviembre 2005
Cuando iba hasta al quiosco dejó a su hijo hablando con dos hombres. Cuando regresó, minutos después, lo encontró moribundo, tirado en la canchita de fútbol que está frente a su casa. El hombre, de 30 años, murió cuando era llevado al hospital.
El sábado, poco antes de la medianoche, Manuel Humberto Ovejero estaba en su casa, en la manzana C, lote 16 del barrio Cervecero, en Villa Mariano Moreno. El hombre había estado tomando unas cervezas pero, según su hermana Margarita, no estaba ebrio. En ese momento le pidió a su madre, Norma Carrizo, que fuera a comprarle cigarrillos. Cuando la mujer salía vio que llegaban dos hombres, caminando, que le preguntaron por Manuel. "El salió a atenderlos, y le dijo que fuera tranquila, que no pasaba nada. Hasta ahora no sabemos quiénes son", relató Emilia Carrizo, tía de la víctima.
Cuando Carrizo regresó, la escena había cambiado brutalmente. Manuel estaba tirado en la cancha, y se desangraba. Los asesinos le habían dado dos puntazos, uno en el tórax y otro en el estómago. Desesperada, la mujer llamó a la Policía y contó lo que sucedía. Cuando llegó el patrullero, los agentes se dieron cuenta de la gravedad del asunto, y cargaron a Ovejero en el móvil, ya que la ambulancia que habían pedido demoraría. Así y todo, el esfuerzo fue vano. Minutos antes de llegar al hospital Avellaneda el hombre perdió la vida.
Una comisión policial, al mando de los comisarios Enrique Alderetes, René Roldán y Hugo Sánchez comenzó a hacer averiguaciones en el barrio. Sin querer identificarse, algunos vecinos les dijeron que todo podría tratarse de un problema sentimental. El hombre había estado en pareja con una joven, pero la relación se había roto hace poco más de un año en malos términos. La hermana y la tía de la víctima no pudieron dar por cierta la versión acerca de este problema, pero tampoco la descartaron. "La verdad es que no sabemos. Nadie vio a estos animales. El hace rato que no estaba con esta chica", dijeron.

Problemas
La ex pareja de la víctima fue llevada a declarar a la comisaría pero, según trascendió, no pudo aportar demasiados datos. Sólo habría dicho que, efectivamente, los últimos meses de la relación no habían sido buenos y que inclusive se habrían suscitado algunos hechos de violencia entre ambos. Según los investigadores, el hecho de que no se le haya robado nada a Ovejero indica que se trató de un problema de índole personal. "El era un muy buen chico. Trabajaba desde hace años en una citrícola. Todos lo querían, no tenía problemas con nadie", dijo su tía.
Anoche, la Policía, supervisada por el fiscal Alejandro Noguera, buscaba pistas para tratar de identificar a los asesinos.

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