20 Noviembre 2005 Seguir en 
Las medidas adoptadas por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, para contener el aumento del precio de la carne fueron recibidas ayer con optimismo por comerciantes del rubro. Pero los productores se mostraron escépticos y reclamaron decisiones de largo plazo para lograr un mayor abastecimiento del mercado.
"Estamos más tranquilos. Por lo menos, algunas medidas importantes se han tomado", dijo Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios Carniceros de la Capital Federal.
Entre las acciones dispuestas por Lavagna figura un aumento de 10 puntos porcentuales, del 5% al 15%, en las retenciones a las exportaciones de carne.
Por su parte, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, advirtió a NA que las medidas adoptadas por Economía son de corto plazo y señaló que decisiones similares en otros rubros como el de lácteos no tuvieron ningún efecto.
"Habría que pensar más en el mediano y largo plazo en estimular la producción, para que la Argentina no se quede sin carne y pueda abastecer los mercados externos", destacó Miguens.
El titular de la SRA consideró, además, que el Gobierno debería promover una baja en el consumo de carne vacuna, para que los consumidores lo sustituyan con compras de carne ovina, porcina y avícola.
Miguens evaluó que el aumento en las retenciones puede tener alguna incidencia en los precios internos, momentáneamente, pero consideró que finalmente la oferta no va a tener posibilidades de cubrir la demanda interna.
El dirigente destacó que sólo el 20% de la producción de carne va para la exportación y que el consumo por año por habitante pasó de 50 kilos en 2003 a más de 65 kilos este año. Afirmó que el campo no es formador de precios y evaluó que hoy no hay oferta porque la ganadería se vio relegada en su rentabilidad respecto de la producción agrícola.
Sin efectividad
En Tucumán, José Bercoff, profesor de Teoría Monetaria de la UNT, coincidió con los sectores que critican las medidas de Lavagna.
"Estas disposiciones para contener la inflación no resultan efectivas, ya que sólo tienen un efecto de muy corto plazo. Lo que se debe instrumentar es una política monetaria adecuada a mediano y largo plazo", sentenció.
El economista resaltó que este tipo de control de precios termina por distorsionar la asignación de recursos. "Se le saca a un sector para darle arbitrariamente a otro. Además, el paquete contra la inflación, en este caso, resulta contradictorio, porque mientras por un lado se estimula la exportación para recaudar más, por otro se les ponen trabas a quienes venden carnes al exterior", explicó.
"Estamos más tranquilos. Por lo menos, algunas medidas importantes se han tomado", dijo Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios Carniceros de la Capital Federal.
Entre las acciones dispuestas por Lavagna figura un aumento de 10 puntos porcentuales, del 5% al 15%, en las retenciones a las exportaciones de carne.
Por su parte, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, advirtió a NA que las medidas adoptadas por Economía son de corto plazo y señaló que decisiones similares en otros rubros como el de lácteos no tuvieron ningún efecto.
"Habría que pensar más en el mediano y largo plazo en estimular la producción, para que la Argentina no se quede sin carne y pueda abastecer los mercados externos", destacó Miguens.
El titular de la SRA consideró, además, que el Gobierno debería promover una baja en el consumo de carne vacuna, para que los consumidores lo sustituyan con compras de carne ovina, porcina y avícola.
Miguens evaluó que el aumento en las retenciones puede tener alguna incidencia en los precios internos, momentáneamente, pero consideró que finalmente la oferta no va a tener posibilidades de cubrir la demanda interna.
El dirigente destacó que sólo el 20% de la producción de carne va para la exportación y que el consumo por año por habitante pasó de 50 kilos en 2003 a más de 65 kilos este año. Afirmó que el campo no es formador de precios y evaluó que hoy no hay oferta porque la ganadería se vio relegada en su rentabilidad respecto de la producción agrícola.
Sin efectividad
En Tucumán, José Bercoff, profesor de Teoría Monetaria de la UNT, coincidió con los sectores que critican las medidas de Lavagna.
"Estas disposiciones para contener la inflación no resultan efectivas, ya que sólo tienen un efecto de muy corto plazo. Lo que se debe instrumentar es una política monetaria adecuada a mediano y largo plazo", sentenció.
El economista resaltó que este tipo de control de precios termina por distorsionar la asignación de recursos. "Se le saca a un sector para darle arbitrariamente a otro. Además, el paquete contra la inflación, en este caso, resulta contradictorio, porque mientras por un lado se estimula la exportación para recaudar más, por otro se les ponen trabas a quienes venden carnes al exterior", explicó.







