20 Noviembre 2005 Seguir en 
Las novedades en el mercado bancario de Tucumán captaron la atención de los agentes económicos provinciales y despertó interrogantes. Los hechos: el banco Macro Bansud decidió ampliar sus operaciones en la provincia mediante el ex banco Empresario y el banco del Tucumán, mientras que el banco Santiago del Estero reinstaló una sucursal. Ante estos movimientos surgen algunas cuestiones: qué pasará en Tucumán con el negocio bancario, habrá o no cierto poder monopólico, porqué se instalan capitales bancarios en Tucumán.
El sistema bancario muestra una paulatina recuperación dado el incremento en el volumen de operaciones que empezó a impactar positivamente en los balances y cuadros de resultados de las entidades, pero aún arrastra las secuelas de la crisis. Todavía hay bajo nivel de ahorro privado , demasiada dependencia del Estado como deudor, descalces patrimoniales y cuadro social complicado que impide aumentar el nivel de bancarización.
Ante ese escenario, las entidades tratan de adaptarse con diferentes estrategias, porque necesitan ampliar sus negocios. En algunos casos, como el del Macro, se apunta a expandir la escala de operaciones. El Macro fue una de las entidades que mejor afrontó la última crisis sistémica y hoy está en un fuerte proceso de recapitalización. Además, con una fuerte presencia en Salta y Jujuy, al adquirir el banco del Tucumán se consolida como una de las principales entidades en el NOA.
Esta estrategia se basa en el hecho de que se hay una recuperación del crédito al sector privado. De hecho, la participación de los préstamos al sector privado, registra una tendencia creciente. A diciembre de 2003 representaban el 18% del activo, y a junio de 2005 representan el 22%. Esta recuperación se explica por el fuerte incremento del consumo. Se estima que el sistema financiero nacional opera con unos 11 millones de "clientes-individuos" y solo colocó préstamos a 8,6 millones de ellos. A su vez, se estima que el sistema opera con unas 200.000 empresas, y que sólo colocó líneas de corto plazo y de bajo monto a esas empresas. El crédito destinado a individuos creció un 94% desde 2002 a la fecha, mientras que el crédito a empresas lo hizo en un 58%.
Como el sistema bancario concentra sus negocios en el segmento de individuos, de continuar la recuperación de la economía, el volumen de operaciones seguirá aumentando y se incorporarán nuevos clientes al sistema. La importancia de la actividad comercial en Tucumán es un fuerte atractivo para las entidades que buscan continuar incrementando los créditos al consumo. La provincia en los últimos 14 años tuvo una participación en el total del crédito del 2,2%, mientras que en los tres primeros meses de 2005 mostró una participación del 1,78% (una caída del 20%). Este porcentaje hace que sea una de las provincias que mayor participación perdió en la región, pero en los últimos meses se recuperó.
En depósitos, Tucumán tuvo entre 1990 y 2004 una participación promedio del 1,4% en el total nacional, mientras que en los tres primeros meses de 2005 la participación fue del 1,2%, (con una caída del 13,2%). Esta cifra implica que está entre las primeras cuatro provincias que han perdido participación relativa en el total de depósitos. Pero, el atractivo de la plaza tucumana se ve potenciado si se trata de ser agente financiero de la provincia, puesto que se asegura un importante caudal de operaciones.
El sistema bancario muestra una paulatina recuperación dado el incremento en el volumen de operaciones que empezó a impactar positivamente en los balances y cuadros de resultados de las entidades, pero aún arrastra las secuelas de la crisis. Todavía hay bajo nivel de ahorro privado , demasiada dependencia del Estado como deudor, descalces patrimoniales y cuadro social complicado que impide aumentar el nivel de bancarización.
Ante ese escenario, las entidades tratan de adaptarse con diferentes estrategias, porque necesitan ampliar sus negocios. En algunos casos, como el del Macro, se apunta a expandir la escala de operaciones. El Macro fue una de las entidades que mejor afrontó la última crisis sistémica y hoy está en un fuerte proceso de recapitalización. Además, con una fuerte presencia en Salta y Jujuy, al adquirir el banco del Tucumán se consolida como una de las principales entidades en el NOA.
Esta estrategia se basa en el hecho de que se hay una recuperación del crédito al sector privado. De hecho, la participación de los préstamos al sector privado, registra una tendencia creciente. A diciembre de 2003 representaban el 18% del activo, y a junio de 2005 representan el 22%. Esta recuperación se explica por el fuerte incremento del consumo. Se estima que el sistema financiero nacional opera con unos 11 millones de "clientes-individuos" y solo colocó préstamos a 8,6 millones de ellos. A su vez, se estima que el sistema opera con unas 200.000 empresas, y que sólo colocó líneas de corto plazo y de bajo monto a esas empresas. El crédito destinado a individuos creció un 94% desde 2002 a la fecha, mientras que el crédito a empresas lo hizo en un 58%.
Como el sistema bancario concentra sus negocios en el segmento de individuos, de continuar la recuperación de la economía, el volumen de operaciones seguirá aumentando y se incorporarán nuevos clientes al sistema. La importancia de la actividad comercial en Tucumán es un fuerte atractivo para las entidades que buscan continuar incrementando los créditos al consumo. La provincia en los últimos 14 años tuvo una participación en el total del crédito del 2,2%, mientras que en los tres primeros meses de 2005 mostró una participación del 1,78% (una caída del 20%). Este porcentaje hace que sea una de las provincias que mayor participación perdió en la región, pero en los últimos meses se recuperó.
En depósitos, Tucumán tuvo entre 1990 y 2004 una participación promedio del 1,4% en el total nacional, mientras que en los tres primeros meses de 2005 la participación fue del 1,2%, (con una caída del 13,2%). Esta cifra implica que está entre las primeras cuatro provincias que han perdido participación relativa en el total de depósitos. Pero, el atractivo de la plaza tucumana se ve potenciado si se trata de ser agente financiero de la provincia, puesto que se asegura un importante caudal de operaciones.







