18 Noviembre 2005 Seguir en 
Una violenta pelea entre jugadores de Atlético y tres hombres dejó anoche cuatro heridos.
La Policía informó que no hubo detenidos y que el hecho fue caratulado por la Justicia como lesiones recíprocas. El presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena y colaborador del cuerpo técnico del equipo “decano”, Ricardo Ernesto Salomón, de 47 años, recibió un puntazo en la espalda, y el delantero Fernando Robles sufrió fisuras de costilla y otras heridas.
Otros dos jóvenes del bando contrario también resultaron lesionados. Todo comenzó a las 21.30, cuando el plantel de 18 jugadores, que se concentra en un hotel de Laprida al 400, se dirigía a cenar a una parrillada ubicada en la esquina de Laprida y Córdoba. A llegar a mitad de cuadra de Laprida al 300, a la puerta de un gimnasio, se produjo la reyerta. “Eran como 15 jugadores.
Un joven que estaba parado a la puerta los empezó a cargar con una canción ofensiva, y los de Atlético comenzaron a pegarles violentamente.
Después, salieron otros dos del gimnasio, y uno de ellos apuñaló a un hombre que acompañaba a los jugadores”, declaró Julio, un joven que pasaba por el lugar. “Fue un entredicho con hinchas de San Martín”, comentó Juan Pablo Salomón, arquero suplente del equipo e hijo del concejal herido. Según Gustavo González, que estaba en un almacén frente al lugar del hecho, los jugadores no agredieron a nadie.
“Salomón intervino para que se calmaran los ánimos. Fue entonces cuando lo hirieron y escaparon corriendo. Robles empezó a perseguirlos, se resbaló y se cayó al piso, lesionándose”, dijo. Esa misma versión fue la que dio el presidente de Atlético, Carlos Hasbani, preocupado por la violencia que se generó.
“Esto no es normal”, expresó. Tras la pelea, la Policía trasladó hasta la seccional 1a a las tres personas que pelearon con los futbolistas, quienes dijeron que fueron los jugadores los que los agredieron. Los muchachos fueron identificados como Franco Gómez, de 25 años, Cristian Osores, de 22, y Víctor Manuel Pérez, de 28 años, dijo el comisario Mario Ponce.
Los dos primeros resultaron heridos. Las presuntas víctimas dijeron que reconocieron a Robles como un posible agresor y que uno de ellos ya tuvo problemas con un jugador por cuestiones personales. Los futbolistas continuaron con su rutina. A las 23, Salomón fue dado de alta. “Me voy al hotel y luego a la comisaría, a radicar la denuncia. Sólo quise interceder para defender a mi hijo y recibí un puntazo”, concluyó.
El hecho conmocionó a dirigentes y a allegados del club, que se congregaron en el hotel.
La Policía informó que no hubo detenidos y que el hecho fue caratulado por la Justicia como lesiones recíprocas. El presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena y colaborador del cuerpo técnico del equipo “decano”, Ricardo Ernesto Salomón, de 47 años, recibió un puntazo en la espalda, y el delantero Fernando Robles sufrió fisuras de costilla y otras heridas.
Otros dos jóvenes del bando contrario también resultaron lesionados. Todo comenzó a las 21.30, cuando el plantel de 18 jugadores, que se concentra en un hotel de Laprida al 400, se dirigía a cenar a una parrillada ubicada en la esquina de Laprida y Córdoba. A llegar a mitad de cuadra de Laprida al 300, a la puerta de un gimnasio, se produjo la reyerta. “Eran como 15 jugadores.
Un joven que estaba parado a la puerta los empezó a cargar con una canción ofensiva, y los de Atlético comenzaron a pegarles violentamente.
Después, salieron otros dos del gimnasio, y uno de ellos apuñaló a un hombre que acompañaba a los jugadores”, declaró Julio, un joven que pasaba por el lugar. “Fue un entredicho con hinchas de San Martín”, comentó Juan Pablo Salomón, arquero suplente del equipo e hijo del concejal herido. Según Gustavo González, que estaba en un almacén frente al lugar del hecho, los jugadores no agredieron a nadie.
“Salomón intervino para que se calmaran los ánimos. Fue entonces cuando lo hirieron y escaparon corriendo. Robles empezó a perseguirlos, se resbaló y se cayó al piso, lesionándose”, dijo. Esa misma versión fue la que dio el presidente de Atlético, Carlos Hasbani, preocupado por la violencia que se generó.
“Esto no es normal”, expresó. Tras la pelea, la Policía trasladó hasta la seccional 1a a las tres personas que pelearon con los futbolistas, quienes dijeron que fueron los jugadores los que los agredieron. Los muchachos fueron identificados como Franco Gómez, de 25 años, Cristian Osores, de 22, y Víctor Manuel Pérez, de 28 años, dijo el comisario Mario Ponce.
Los dos primeros resultaron heridos. Las presuntas víctimas dijeron que reconocieron a Robles como un posible agresor y que uno de ellos ya tuvo problemas con un jugador por cuestiones personales. Los futbolistas continuaron con su rutina. A las 23, Salomón fue dado de alta. “Me voy al hotel y luego a la comisaría, a radicar la denuncia. Sólo quise interceder para defender a mi hijo y recibí un puntazo”, concluyó.
El hecho conmocionó a dirigentes y a allegados del club, que se congregaron en el hotel.
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