17 Noviembre 2005 Seguir en 
Una de las cuatro personas que el martes fueron detenidas en Alberdi con 61 kilos de cocaína es tucumana, por lo que se sospecha que en la provincia podría estar funcionando una célula de una importante red de traficantes.
Los investigadores de Gendarmería Nacional, autores del operativo que permitió la detención de la mujer y de sus socios, están sorprendidos por lo que consideran un marcado "profesionalismo" de los sospechosos. Con los primeros análisis que se realizaron a la droga se descubrió que había cocaína de distintos tipos y calidades, y se detectó que había varios panes de la variedad conocida como "cristal", una de las más solicitadas en el mercado internacional, que tienen una altísima pureza. Además había panes de pasta base de cocaína. Esta preparación ser estirada hasta el triple de su peso original. El operativo del martes se realizó a la siesta, a metros de la terminal de ómnibus de Alberdi. Los traficantes lograron burlar dos controles ruteros, uno de la Policía de la Provincia y otro de la Federal, sin darse cuenta de que eran seguidos por los gendarmes.
La "cacería" se había iniciado a la mañana, cuando una mujer, proveniente de Salta, llegó a la terminal de la capital; allí fue vista por los gendarmes, que ya la conocían. La acusada se reunió con un hombre. Juntos viajaron en un minibús hasta Concepción, donde contactaron a la otra pareja, con la que en una camioneta iniciaron un viaje hasta Alberdi. El vehículo tenía un compartimento secreto en el que estaban guardados los panes de cocaína. Ninguno opuso resistencia cuando los miembros de la fuerza de seguridad los interceptaron. A las dos parejas se les secuestraron, además, cuatro teléfonos celulares, a los cuales se les realizarán pericias para tratar de establecer con quiénes se comunicaron. Entre esos contactos podría estar el financista de la operación.
Los sospechosos, son argentinos y fueron llevados ayer a declarar ante el juez federal Nº 1, Jorge Parache.
Los investigadores de Gendarmería Nacional, autores del operativo que permitió la detención de la mujer y de sus socios, están sorprendidos por lo que consideran un marcado "profesionalismo" de los sospechosos. Con los primeros análisis que se realizaron a la droga se descubrió que había cocaína de distintos tipos y calidades, y se detectó que había varios panes de la variedad conocida como "cristal", una de las más solicitadas en el mercado internacional, que tienen una altísima pureza. Además había panes de pasta base de cocaína. Esta preparación ser estirada hasta el triple de su peso original. El operativo del martes se realizó a la siesta, a metros de la terminal de ómnibus de Alberdi. Los traficantes lograron burlar dos controles ruteros, uno de la Policía de la Provincia y otro de la Federal, sin darse cuenta de que eran seguidos por los gendarmes.
La "cacería" se había iniciado a la mañana, cuando una mujer, proveniente de Salta, llegó a la terminal de la capital; allí fue vista por los gendarmes, que ya la conocían. La acusada se reunió con un hombre. Juntos viajaron en un minibús hasta Concepción, donde contactaron a la otra pareja, con la que en una camioneta iniciaron un viaje hasta Alberdi. El vehículo tenía un compartimento secreto en el que estaban guardados los panes de cocaína. Ninguno opuso resistencia cuando los miembros de la fuerza de seguridad los interceptaron. A las dos parejas se les secuestraron, además, cuatro teléfonos celulares, a los cuales se les realizarán pericias para tratar de establecer con quiénes se comunicaron. Entre esos contactos podría estar el financista de la operación.
Los sospechosos, son argentinos y fueron llevados ayer a declarar ante el juez federal Nº 1, Jorge Parache.







