17 Noviembre 2005 Seguir en 
Las autoridades de un colegio de Junín al 500 debieron llamar a la Policía para dispersar a un grupo de adolescentes que había concurrido al establecimiento para agredir, por segundo día consecutivo, a un alumno.Los policías, al mando del titular de la Dirección de Investigaciones, Alfredo Jiménez, trabaja con la hipótesis de que el incidente fue protagonizado por los integrantes de un grupo que causa terror en Barrio Norte, autodenominado "La banda del quiosquito". Las autoridades del establecimiento negaron esto.
Todo habría comenzado en el interior de un aula del colegio José Manuel Estrada. Allí, un menor fue golpeado por un compañero que, minutos antes, había mantenido una fuerte discusión con una docente.
Ante esta situación, después de salir de clases, un grupo, en representación de todo el curso, se dirigió al domicilio del agresor, en pleno Barrio Norte, a poner al tanto a la madre sobre el mal comportamiento de su hijo. La iniciativa enfureció al joven, por lo que ayer este decidió convocar a otros integrantes de "La banda del quiosquito", para tomar represalias. Cerca del mediodía, por lo menos 20 adolescentes fueron a buscar al otro joven para castigarlo, según denunciaron sus padres en Investigaciones.
La alerta
"Un grupo de ellos estaba esperando en la esquina de Corrientes y el otro, en Santiago del Estero y Junín. Los alumnos nos alertaron sobre lo que estaba pasando, y tuvimos que llamar a Patrulla Urbana para que intervenga", reconoció Raquel de Monchón, una de las propietarias del colegio.
Cuando los menores notaron la presencia de los uniformados, huyeron. "No tenemos idea de quiénes son. Descartamos que algún alumno de este establecimiento esté involucrado con este o con cualquier otro grupo de jóvenes violentos. No vamos a dudar en hacer la denuncia correspondiente, por seguridad de los chicos", adelantó la mujer. Los alumnos del colegio que hablaron con LA GACETA dieron una versión diferente de lo que había ocurrido, negando que se haya tratado de una represalia por el problema ocurrido con la docente. Dijeron que los autores del ataque son un grupo conocido como "La banda del ladrillo", de Villa Urquiza. Según relataron , el origen de la agresión fue una cuestión amorosa. Uno de los chicos, según explicaron, habría mantenido una relación amorosa con la novia de un miembro de la patota. El martes, en las inmediaciones del colegio, el joven habría sido agredido y, como denunció el caso, decidieron regresar ayer para tomar represalias.
La investigación que realizó el fiscal Carlos Albaca contra "La banda del quiosquito" ya está en manos de la jueza de Menores, Nora Wexler que tiene que resolver qué hacer con la causa. Con esos elementos, no podría imputarlos, aunque se sumaría lo ocurrido ayer (ver La primera...). Además se decidió esperar que el padre del menor de otra provincia presente su caso. "La banda del quiosquito" fue puesta en jaque luego de que un menor denunció haber sido agredido en la semana de un establecimiento educativo. Sin embargo, la víctima no pudo identificar a ninguno de los sospechosos. El grupo, integrado por adolescentes de clase media y de buen pasar económico, también fue acusado de hurtar celulares y de provocar desórdenes en la vía pública y en reuniones sociales.
La primera denuncia oficial A pesar de que "La banda del quiosquito" es sospechosa de haber cometido varios delitos en los últimos meses, el de ayer fue el primer caso en que se recibe una denuncia que involucra a uno de sus integrantes.
Hasta el momento, los investigadores se enteraron de numerosos casos, pero en ninguno de ellos fueron identificados los patoteros. A través de las versiones que recibieron de que estaban siendo investigados, se presentaron ante el fiscal Carlos Albaca cuatro menores, de los cuales uno reconoció ser integrante del grupo, pero los otros, en cambio, negaron su participación en los casos en los que se los denunciaba. Con la exposición policial que realizaron los padres del menor atacado en el colegio ayer, los investigadores tendrán por primera vez, elementos suficientes para imputar un delito al adolescente. A esto se agregaría la denuncia que anunció que realizaría una persona de otra provincia. Este es el padre de un menor que, durante las vacaciones de julio, fue agredido por un integrante de "La banda del quiosquito" frente a la puerta de un boliche.
El responsable de esta salvaje agresión sería el cabecilla del grupo, que ya se presentó ante la Justicia.
Todo habría comenzado en el interior de un aula del colegio José Manuel Estrada. Allí, un menor fue golpeado por un compañero que, minutos antes, había mantenido una fuerte discusión con una docente.
Ante esta situación, después de salir de clases, un grupo, en representación de todo el curso, se dirigió al domicilio del agresor, en pleno Barrio Norte, a poner al tanto a la madre sobre el mal comportamiento de su hijo. La iniciativa enfureció al joven, por lo que ayer este decidió convocar a otros integrantes de "La banda del quiosquito", para tomar represalias. Cerca del mediodía, por lo menos 20 adolescentes fueron a buscar al otro joven para castigarlo, según denunciaron sus padres en Investigaciones.
La alerta
"Un grupo de ellos estaba esperando en la esquina de Corrientes y el otro, en Santiago del Estero y Junín. Los alumnos nos alertaron sobre lo que estaba pasando, y tuvimos que llamar a Patrulla Urbana para que intervenga", reconoció Raquel de Monchón, una de las propietarias del colegio.
Cuando los menores notaron la presencia de los uniformados, huyeron. "No tenemos idea de quiénes son. Descartamos que algún alumno de este establecimiento esté involucrado con este o con cualquier otro grupo de jóvenes violentos. No vamos a dudar en hacer la denuncia correspondiente, por seguridad de los chicos", adelantó la mujer. Los alumnos del colegio que hablaron con LA GACETA dieron una versión diferente de lo que había ocurrido, negando que se haya tratado de una represalia por el problema ocurrido con la docente. Dijeron que los autores del ataque son un grupo conocido como "La banda del ladrillo", de Villa Urquiza. Según relataron , el origen de la agresión fue una cuestión amorosa. Uno de los chicos, según explicaron, habría mantenido una relación amorosa con la novia de un miembro de la patota. El martes, en las inmediaciones del colegio, el joven habría sido agredido y, como denunció el caso, decidieron regresar ayer para tomar represalias.
La investigación que realizó el fiscal Carlos Albaca contra "La banda del quiosquito" ya está en manos de la jueza de Menores, Nora Wexler que tiene que resolver qué hacer con la causa. Con esos elementos, no podría imputarlos, aunque se sumaría lo ocurrido ayer (ver La primera...). Además se decidió esperar que el padre del menor de otra provincia presente su caso. "La banda del quiosquito" fue puesta en jaque luego de que un menor denunció haber sido agredido en la semana de un establecimiento educativo. Sin embargo, la víctima no pudo identificar a ninguno de los sospechosos. El grupo, integrado por adolescentes de clase media y de buen pasar económico, también fue acusado de hurtar celulares y de provocar desórdenes en la vía pública y en reuniones sociales.
Hasta el momento, los investigadores se enteraron de numerosos casos, pero en ninguno de ellos fueron identificados los patoteros. A través de las versiones que recibieron de que estaban siendo investigados, se presentaron ante el fiscal Carlos Albaca cuatro menores, de los cuales uno reconoció ser integrante del grupo, pero los otros, en cambio, negaron su participación en los casos en los que se los denunciaba. Con la exposición policial que realizaron los padres del menor atacado en el colegio ayer, los investigadores tendrán por primera vez, elementos suficientes para imputar un delito al adolescente. A esto se agregaría la denuncia que anunció que realizaría una persona de otra provincia. Este es el padre de un menor que, durante las vacaciones de julio, fue agredido por un integrante de "La banda del quiosquito" frente a la puerta de un boliche.
El responsable de esta salvaje agresión sería el cabecilla del grupo, que ya se presentó ante la Justicia.







